El museo MARÍA LUCÍA ALEMÁN Por MATÍAS MORALES Fotos ARIS MARTÍNEZ Hay instituciones que nacen terminadas y otras que se construyen lentamente, a través de décadas de ensayo, intuición y resistencia. El Museo de Arte Contemporáneo de Panamá pertenece a esta segunda categoría. Durante años ha sido un punto de referencia dentro del ecosistema artístico del país, pero también un proyecto que ha tenido que reinventarse una y otra vez para sobrevivir a sus propias limitaciones. La paradoja es evidente para cualquiera que visite el edificio de Ancón donde funciona actualmente el museo. El MAC ha logrado insertarse en conversaciones artísticas regionales e internacionales, ha desarrollado El Museo de Arte Contemporáneo atraviesa una transformación silenciosa. Más que un nuevo edificio, el proyecto redefine el papel del arte contemporáneo en Panamá y su relación con la ciudad. programas educativos e impulsado exposiciones que dialogan con temas contemporáneos urgentes. Pero todo esto sucede dentro de un espacio que nunca fue concebido para ser un museo. “Este edificio era un templo masónico”, explica su directora, María Lucía Alemán. “Tiene muchas limitaciones. Aquí dedicamos una cantidad enorme de energía al mantenimiento, a la electricidad, a la plomería, al techo”. Esa tensión entre ambición cultural y realidad física explica el momento actual de la institución, en medio de un proceso que podría transformar radicalmente su escala y su alcance: la construcción de una nueva sede pensada desde el inicio para el arte contemporáneo. El proyecto no es reciente, aunque haya comenzado a hacerse visible ahora. Durante años ha sido una conversación interna, un ejercicio de planificación y una búsqueda persistente de posibilidades. La oportunidad tomó forma cuando apareció una donación extraordinaria destinada específicamente a la creación de un nuevo museo. “Fue una donación sin precedentes en la historia del país”, recuerda Alemán. “Y a partir de ese momento empezó una pregunta enorme: ¿por dónde se empieza algo así?”. Lo que siguió fue un proceso largo y meticuloso. Se analizaron decenas de terrenos en la ciudad, se consultaron firmas internacionales especializadas en proyectos museísticos y se desarrollaron estudios para entender qué tipo de institución necesitaba realmente Panamá. No se trataba simplemente de construir un edificio más grande. El objetivo era diseñar un museo capaz de responder a las demandas culturales del siglo XXI. que Panamá está por descubrir 22 WWW.INVESTOR.COM.PA ABOUT
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