Por MATÍAS MORALES Fotos UNSPLASH & PEXELS Durante años, la conversación económica global se movió entre extremos: o se hablaba de expansión acelerada o de crisis inminente; de crecimiento sin fricción o de colapsos sistémicos. Esa lógica binaria empieza a quedar atrás. El escenario que se perfila hacia 2026 es más exigente en términos de lectura y toma de decisiones. El documento Visión 2026, desarrollado por Invertis Securities, parte de una premisa que atraviesa todo su análisis: invertir bien ya no es un ejercicio de anticipación perfecta, sino de criterio sostenido en contextos complejos. En un entorno donde la volatilidad dejó de ser episódica y pasó a formar parte del paisaje, el foco se desplaza desde la predicción hacia la calidad de las decisiones. “Invertir bien no es adivinar; es decidir con claridad, con disciplina y con propósito”, plantea el informe al definir el marco conceptual desde el cual observa el ciclo que viene. El año 2025 se mostró, en esa lectura, como un punto de inflexión. No como una anomalía, sino como un período de transición que puso a prueba tanto a los mercados como a los inversionistas. Cambios en la política monetaria, tensiones geopolíticas persistentes y una redefinición de los motores tradicionales de crecimiento obligaron a afinar la lectura del entorno y a reforzar la gestión del riesgo. El aprendizaje que deja EN UN ENTORNO GLOBAL MÁS FRAGMENTADO, CON CRECIMIENTO MODERADO Y RIESGOS PERSISTENTES, VISIÓN 2026 PROPONE UNA LECTURA BASADA EN CRITERIO, SELECTIVIDAD Y GESTIÓN DEL RIESGO, DONDE INVERTIR DEJA DE SER UN EJERCICIO DE PREDICCIÓN PARA CONVERTIRSE EN UNA DECISIÓN ESTRATÉGICA DE LARGO PLAZO. EL CRITERIO como activo en el mundo que viene INFORME 2026 Inversión 74 WWW.INVESTOR.COM.PA
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