34 17.07.2026 ENTRE NOS ELLAS EL PAPIRO DE HERCULANO En los años escolares las clases de historia solían inspirar sentimientos varios. Para algunos implicaban un viaje maravilloso al pasado, mientras que para otros eran una tortura que solo se limitaba a fechas y nombres que no interesaba aprender. Eso me lleva a pensar que el gusto por la historia dependería, en gran medida, de quien impartiera la clase y la forma como lograra cautivar, o no, a los alumnos. Pasado el momento de tener que consignar en un examen aquellos datos que no habíamos conseguido aprender, la historia podía, en muchos casos, convertirse en un tema interesante. Debería serlo. Saber de dónde venimos y conocer los eventos que han marcado puntos de inflexión para la humanidad es determinante para que sigamos caminando hacia adelante y no nos veamos aplastados por los errores del pasado. Además, siempre podemos encontrar “la novela” detrás de los hechos. Porque, a fin de cuentas, quienes recorren la historia son seres humanos con sentimientos, virtudes y defectos y estoy segura de que muchos alguna vez se han visto retratados en la vida de algún personaje. “ ” Siempre podemos encontrar ‘la novela’ detrás de los hechos. Recientemente, leí un artículo interesantísimo sobre el PHerc. 1667, uno de los papiros encontrados en las ruinas de la ciudad de Herculano, aquella que fue destruida a la par de Pompeya por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.C. Resulta que como parte de un proyecto llamado Desafío Vesubio (Vesuvius Challenge) mediante el cual se emplean tomografías tridimensionales de alta resolución y se aprovechan algoritmos de inteligencia artificial, se ha podido leer su contenido, “desenrollándolo” de forma virtual. La noticia me dejó maravillada. El mencionado papiro trata temas relacionados con la filosofía del estoicismo. Durante la lectura me llamó la atención la frase “Indagaremos sobre algo, pero no lo comprenderemos, si de alguna manera nos apartamos de nosotros mismos y de nuestra propia naturaleza”. Sigo “indagando” sobre el significado de dicha frase y llego a un principio de la filosofía estoica que no ha perdido actualidad y que propone que el propio bienestar y la felicidad no dependen de factores externos sino de uno mismo, para lo cual debemos ser capaces de diferenciar entre lo que depende de nosotros y lo que no. ¿Qué tal? ¿Les suena familiar? Una de las principales enseñanzas de los estoicos es que la paz llega cuando nos enfocamos en lo bueno y aceptamos con serenidad lo que no podemos cambiar. Recordé entonces la popular oración de Alcohólicos Anónimos: “Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que sí puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia”. Estoy cautivada. Quiero saber más. Llego a las cuatro virtudes de la vida estoica: sabiduría para diferenciar bueno de malo; coraje para afrontar los miedos y desafíos; justicia, que bien sabemos consiste en tratar a todos con equidad, aunque no siempre la practicamos; y templanza o práctica de la moderación, cada vez más escasa. “No hay nada nuevo bajo el sol”. 38 13.12.2025 ENTRE NOS Envía tus inquietudes y preguntas a: [email protected] DEL DIARIO DE MAMÁ SANKOFA JULIETA DE DIEGO DE FÁBREGA ¿Dónde vi esta palabra, dónde la leí, por qué la tengo anotada en mi lista de ideas para el Diario? No lo sé. Aunque en realidad si tengo la respuesta para la última pregunta puesto que el significado es muy interesante. Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil. Su definición, según el AfroDiccionario, dice que se compone de dos vocablos: “s a n” que quiere decir regresar o ir a buscar y “ko fa” cuyo significado es “buscar o tomar”. Uniendo ambas palabras se obtiene el concepto de ir a buscar lo que se ha dejado atrás, en otras palabras, el pasado. Todo eso es muy técnico lingüísticamente hablando, pero lo interesante es la parte filosófica de la palabra. Para los akan, sankofa implica aprender del pasado para construir un mejor futuro, lo cual tiene todo el sentido del mundo. En parte puede considerarse como aprender de los errores, pero creo que va más allá, pues no solo errores hay en el pasado, muchas veces recogemos buenas experiencias y estas también contribuyen a guiarnos hacia un futuro bueno, promisor i o. Seguramente muchos de ustedes habrán visto el símbolo que representa sankofa, yo sé que yo lo había visto, sin saber ni el origen ni el significado. El concepto se representa con un ave cuyo cuello mira hacia atrás y sostiene un huevo en el pico. Entre los akan el huevo simboliza el conocimiento del pasado que se entrega a generaciones futuras. Es todo tan sencillo y a la vez tan profundo porque no es solo en nuestro pasado donde podemos encontrar el mencionado conocimiento que nos llevará al futuro exitoso sino es el conocimiento“tribal”si quisiéramos ponerle un nombre que implique todo un grupo, una familia, los antepasados. De todos podemos aprender a l go. Esto me recuerda aquellas culturas en que el conocimiento y la historia se transmiten verbalmente de generación en generación. Los mayores comparten sus vivencias y todo lo relacionado al grupo poblacional, evitando así que la historia se pierda. Cierto que en muchos casos esa historia está escrita, pero nunca se siente igual que cuando alguien que vivió una experiencia la comparte y añade su sabiduría. Desde que leí sobre el concepto sankofa cuando enfrento una decisión importante me tomo unos minutos para pensar qué puedo rescatar de ese pasado tan rebosante de sabiduría que me ayude a encaminar mis acciones de forma positiva. Y no creo que esto implique quedar atrapada en el pasado, repitiendo las cosas igual que las hicieron abuelos, bisabuelos y demás antepasados, se trata más bien de extraer la esencia que cada experiencia produce. Conocer el concepto no garantiza que logremos ponerlo en práctica con la suficiente frecuencia como para que se vuelva parte de nuestra naturaleza, sin embargo, podemos tratar. Y como sabemos que el herrero se hace forjando y la práctica puede acercarnos a la perfección, nada perdemos con orientar nuestros esfuerzos en esa dirección. Los dejo pues con la inquietud de traer sankofa a su vida diaria. Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil.” 38 13.12.2025 ELLAS ENTRE NOS Envía tus inquietudes y preguntas a: [email protected] DEL DIARIO DE MAMÁ SANKOFA JULIETA DE DIEGO DE FÁBREGA Dónde vi esta palabra, dónde la leí, por qué la tengo anotada en mi lista de ideas para el Diario? No lo sé. Aunque en realidad si tengo la respuesta para la última pregunta puesto que el significado es muy interesante. Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil. Su definición, según el AfroDiccionario, dice que se compone de dos vocablos: “s a n” que quiere decir regresar o ir a buscar y “ko fa” cuyo significado es “buscar o tomar”. Uniendo ambas palabras se obtiene el concepto de ir a buscar lo que se ha dejado atrás, en otras palabras, el pasado. Todo eso es muy técnico lingüísticamente hablando, pero lo interesante es la parte filosófica de la palabra. Para los akan, sankofa implica aprender del pasado para construir un mejor futuro, lo cual tiene todo el sentido del mundo. En parte puede considerarse como aprender de los errores, pero creo que va más allá, pues no solo errores hay en el pasado, muchas veces recogemos buenas experiencias y estas también contribuyen a guiarnos hacia un futuro bueno, promisor i o. Seguramente muchos de ustedes habrán visto el símbolo que representa sankofa, yo sé que yo lo había visto, sin saber ni el origen ni el significado. El concepto se representa con un ave cuyo cuello mira hacia atrás y sostiene un huevo en el pico. Entre los akan el huevo simboliza el conocimiento del pasado que se entrega a generaciones futuras. Es todo tan sencillo y a la vez tan profundo porque no es solo en nuestro pasado donde podemos encontrar el mencionado conocimiento que nos llevará al futuro exitoso sino es el conocimiento“tribal”si quisiéramos ponerle un nombre que implique todo un grupo, una familia, los antepasados. De todos podemos aprender a l go. Esto me recuerda aquellas culturas en que el conocimiento y la historia se transmiten verbalmente de generación en generación. Los mayores comparten sus vivencias y todo lo relacionado al grupo poblacional, evitando así que la historia se pierda. Cierto que en muchos casos esa historia está escrita, pero nunca se siente igual que cuando alguien que vivió una experiencia la comparte y añade su sabiduría. Desde que leí sobre el concepto sankofa cuando enfrento una decisión importante me tomo unos minutos para pensar qué puedo rescatar de ese pasado tan rebosante de sabiduría que me ayude a encaminar mis acciones de forma positiva. Y no creo que esto implique quedar atrapada en el pasado, repitiendo las cosas igual que las hicieron abuelos, bisabuelos y demás antepasados, se trata más bien de extraer la esencia que cada experiencia produce. Conocer el concepto no garantiza que logremos ponerlo en práctica con la suficiente frecuencia como para que se vuelva parte de nuestra naturaleza, sin embargo, podemos tratar. Y como sabemos que el herrero se hace forjando y la práctica puede acercarnos a la perfección, nada perdemos con orientar nuestros esfuerzos en esa dirección. Los dejo pues con la inquietud de traer sankofa a su vida diaria. Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil.
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