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34 30.01.2026 ENTRE NOS ELLAS PÁNICO A LAS ROSAS Me gustan mucho las rosas. Con frecuencia me visitan los tres arbustos de rosas rosadas que tenía mi abuela en el jardín frente a su casa en el que vivían también unas araucarias enormes que Timoteo diligentemente llenaba de enormes focos de colores cada diciembre. Aquellos rosales no eran ni frondosos, ni parían flores en abundancia. Una que otra de vez en cuando y no muy grandes, pero eran rosas a fin de cuentas. Para ser honesta, nunca vi a mi abuela jardineando. Ella iba al Summit a comprar plantas y Timo se encargaba del resto. Me parece recordar que el plumbago que estaba en el macetero en la ventana de la sala daba su trabajito, pero cuando le daba la gana se lucía. El premio Oscar se lo llevaba el jazmín que estaba en una esquina frente a la casa y que nunca dejó de crecer y perfumar el vecindario. Era del “automático” asi es que botaba las flores antes de que secaran, ergo siempre estaba cuajado de flores blancas. Volviendo a las rosas, un verano que fuimos a pasar una semana en Boquete, la tía Julie nos llevó a visitar a su amiga Inga Collins. ¡Dios mío, qué rosales! Creo que luego de casi 30 años todavía puedo sentir su aroma. Algún día plantaré rosas, pensé. Pero pasaron los días y los meses y los años y aun no he plantado el primer rosal. Confesión: cuando lo pienso me ataca el pánico, ese de que no me complazcan. ¡Habrase visto! “ ” Con frecuencia me visitan los tres arbustos de rosas rosadas que tenía mi abuela en el jardín Tantas cosas valientes que he hecho en mi vida y no me atrevo a plantar rosas. Ni yo misma lo entiendo, pero es la realidad. Ocurre que ahora que le estamos dando calor a la casa de la finca, que recién estrenamos, ha vuelto aquel viejo deseo de cultivar rosas. No me decido. La tierra es maluca, pero me repito que no se puede abandonar este mundo con líneas sin tachar en la lista de pendientes. Creo que voy a tocar este tema con Fábrega, a quién nunca le he contado de esta locurita mía, a ver si entre los dos empezamos a probar. Claro que como excusa me digo que las rosas se tienen que poner en fila detrás de los ajíes, el romero y el resto de sus parientes. No hay como ser creativo para las excusas. Me río sola. Prometo mantenerlos al día de este nuevo proyecto. Quien tenga datos que pueda compartir para que no me vaya tan mal, acepto sugerencias. Empezaré estudiando un poquito sobre el tema a ver si el conocimiento me anima… o aumenta mi pavor. Y cuando ya me sepa la teoría… sembraré rosas amarillas. Algún día les contaré para qué. Mientras tanto me seguiré deleitando con esos jardines hermosos con cientos de variedades de rosas que cuidan en viejos palacios y otros sitios como esos que uno visita cuando viaja. 38 13.12.2025 ENTRE NOS Envía tus inquietudes y preguntas a: [email protected] DEL DIARIO DE MAMÁ SANKOFA JULIETA DE DIEGO DE FÁBREGA ¿Dónde vi esta palabra, dónde la leí, por qué la tengo anotada en mi lista de ideas para el Diario? No lo sé. Aunque en realidad si tengo la respuesta para la última pregunta puesto que el significado es muy interesante. Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil. Su definición, según el AfroDiccionario, dice que se compone de dos vocablos: “s a n” que quiere decir regresar o ir a buscar y “ko fa” cuyo significado es “buscar o tomar”. Uniendo ambas palabras se obtiene el concepto de ir a buscar lo que se ha dejado atrás, en otras palabras, el pasado. Todo eso es muy técnico lingüísticamente hablando, pero lo interesante es la parte filosófica de la palabra. Para los akan, sankofa implica aprender del pasado para construir un mejor futuro, lo cual tiene todo el sentido del mundo. En parte puede considerarse como aprender de los errores, pero creo que va más allá, pues no solo errores hay en el pasado, muchas veces recogemos buenas experiencias y estas también contribuyen a guiarnos hacia un futuro bueno, promisor i o. Seguramente muchos de ustedes habrán visto el símbolo que representa sankofa, yo sé que yo lo había visto, sin saber ni el origen ni el significado. El concepto se representa con un ave cuyo cuello mira hacia atrás y sostiene un huevo en el pico. Entre los akan el huevo simboliza el conocimiento del pasado que se entrega a generaciones futuras. Es todo tan sencillo y a la vez tan profundo porque no es solo en nuestro pasado donde podemos encontrar el mencionado conocimiento que nos llevará al futuro exitoso sino es el conocimiento“tribal”si quisiéramos ponerle un nombre que implique todo un grupo, una familia, los antepasados. De todos podemos aprender a l go. Esto me recuerda aquellas culturas en que el conocimiento y la historia se transmiten verbalmente de generación en generación. Los mayores comparten sus vivencias y todo lo relacionado al grupo poblacional, evitando así que la historia se pierda. Cierto que en muchos casos esa historia está escrita, pero nunca se siente igual que cuando alguien que vivió una experiencia la comparte y añade su sabiduría. Desde que leí sobre el concepto sankofa cuando enfrento una decisión importante me tomo unos minutos para pensar qué puedo rescatar de ese pasado tan rebosante de sabiduría que me ayude a encaminar mis acciones de forma positiva. Y no creo que esto implique quedar atrapada en el pasado, repitiendo las cosas igual que las hicieron abuelos, bisabuelos y demás antepasados, se trata más bien de extraer la esencia que cada experiencia produce. Conocer el concepto no garantiza que logremos ponerlo en práctica con la suficiente frecuencia como para que se vuelva parte de nuestra naturaleza, sin embargo, podemos tratar. Y como sabemos que el herrero se hace forjando y la práctica puede acercarnos a la perfección, nada perdemos con orientar nuestros esfuerzos en esa dirección. Los dejo pues con la inquietud de traer sankofa a su vida diaria. “Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil. 38 13.12.2025 ELLAS ENTRE NOS Envía tus inquietudes y preguntas a: [email protected] DEL DIARIO DE MAMÁ SANKOFA JULIETA DE DIEGO DE FÁBREGA ¿Dónde vi esta palabra, dónde la leí, por qué la tengo anotada en mi lista de ideas para el Diario? No lo sé. Aunque en realidad si tengo la respuesta para la última pregunta puesto que el significado es muy interesante. Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil. Su definición, según el AfroDiccionario, dice que se compone de dos vocablos: “s a n” que quiere decir regresar o ir a buscar y “ko fa” cuyo significado es “buscar o tomar”. Uniendo ambas palabras se obtiene el concepto de ir a buscar lo que se ha dejado atrás, en otras palabras, el pasado. Todo eso es muy técnico lingüísticamente hablando, pero lo interesante es la parte filosófica de la palabra. Para los akan, sankofa implica aprender del pasado para construir un mejor futuro, lo cual tiene todo el sentido del mundo. En parte puede considerarse como aprender de los errores, pero creo que va más allá, pues no solo errores hay en el pasado, muchas veces recogemos buenas experiencias y estas también contribuyen a guiarnos hacia un futuro bueno, promisor i o. Seguramente muchos de ustedes habrán visto el símbolo que representa sankofa, yo sé que yo lo había visto, sin saber ni el origen ni el significado. El concepto se representa con un ave cuyo cuello mira hacia atrás y sostiene un huevo en el pico. Entre los akan el huevo simboliza el conocimiento del pasado que se entrega a generaciones futuras. Es todo tan sencillo y a la vez tan profundo porque no es solo en nuestro pasado donde podemos encontrar el mencionado conocimiento que nos llevará al futuro exitoso sino es el conocimiento“tribal”si quisiéramos ponerle un nombre que implique todo un grupo, una familia, los antepasados. De todos podemos aprender a l go. Esto me recuerda aquellas culturas en que el conocimiento y la historia se transmiten verbalmente de generación en generación. Los mayores comparten sus vivencias y todo lo relacionado al grupo poblacional, evitando así que la historia se pierda. Cierto que en muchos casos esa historia está escrita, pero nunca se siente igual que cuando alguien que vivió una experiencia la comparte y añade su sabiduría. Desde que leí sobre el concepto sankofa cuando enfrento una decisión importante me tomo unos minutos para pensar qué puedo rescatar de ese pasado tan rebosante de sabiduría que me ayude a encaminar mis acciones de forma positiva. Y no creo que esto implique quedar atrapada en el pasado, repitiendo las cosas igual que las hicieron abuelos, bisabuelos y demás antepasados, se trata más bien de extraer la esencia que cada experiencia produce. Conocer el concepto no garantiza que logremos ponerlo en práctica con la suficiente frecuencia como para que se vuelva parte de nuestra naturaleza, sin embargo, podemos tratar. Y como sabemos que el herrero se hace forjando y la práctica puede acercarnos a la perfección, nada perdemos con orientar nuestros esfuerzos en esa dirección. Los dejo pues con la inquietud de traer sankofa a su vida diaria. “Sankofa es una palabra del idioma twi que hablan los akan de Ghana y Costa de Marfil.”

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