Revista_Dia_del_Abogado

8Edición Especial Día del Abogado Por Corprensa Content Studio El sistema de justicia civil en Panamá atraviesa un cambio de paradigma histórico con la implementación del nuevo Código Procesal Civil. De acuerdo con el magistrado Olmedo Arrocha Osorio, vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, este modelo abandona la filosofía inquisitiva de mediados del siglo XX —fijada en una búsqueda abstracta de la verdad— para adoptar un sistema adversarial centrado en la resolución oportuna y argumentada de las controversias planteadas por las partes. Bajo la nueva normativa, la demanda y su contestación dejan de ser meros trámites formales para convertirse en la estructuración rigurosa de la teoría del caso. El artículo 384 del código exige al demandante redactar los hechos de forma precisa, concisa y cronológica, asociando directamente cada medio de prueba con el hecho específico que pretende demostrar. A su vez, el artículo 397 demanda un rol activo de la contraparte, obligándola a fundamentar narrativamente las razones de sus negaciones en lugar de limitarse a señalar la falsedad de las pretensiones. Para garantizar la viabilidad técnica y evitar el archivo de las causas por falta de subsanación, la judicatura recomienda a los litigantes aplicar una matriz metodológica de tres columnas: identificar el fundamento normativo sustantivo, detallar el contexto fáctico de la controversia e inventariar los medios probatorios vinculados. Asimismo, el marco legal introduce el principio de libertad probatoria —equiparando el valor de pruebas documentales, testimoniales y periciales— y establece en su artículo 414 los protocolos técnicos para la incorporación de pruebas electrónicas y mensajes de datos. El nuevo modelo procesal exige mayor rigor argumentativo a los litigantes para garantizar un servicio de justicia efectivo, ágil y transparente para la ciudadanía. Nuevas exigencias para las demandas civiles La transición hacia la teoría del caso y el rigor argumentativo redefinen el ejercicio procesal en los tribunales panameños. Este modelo procesal busca evitar el desgaste probatorio a ciegas, proteger la igualdad entre las partes y garantizar que el juez actúe como un director imparcial sin suplir las omisiones de los apoderados legales. La correcta redacción y fundamentación desde la etapa inicial se convierten en la mejor garantía para que los procesos concluyan con una decisión de fondo en un tiempo razonable. En conclusión, la consolidación del nuevo Código Procesal Civil exige un compromiso ético de actualización por parte del gremio de abogados. El fortalecimiento de la argumentación jurídica y la preparación metodológica son indispensables para sostener la efectividad de la justicia y la seguridad jurídica en la nación.

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