REVISTA MUNDO SOCIAL MARZO 2026

Paitilla, las causas de estas deficiencias siguen siendo multifactoriales. “En el ámbito global y en Panamá las causas son multifactoriales”, señala, y menciona entre ellas dietas monótonas basadas en cereales refinados, baja diversidad de vegetales, inseguridad alimentaria, acceso limitado a alimentos frescos y educación nutricional insuficiente. Datos de la Encuesta Nacional de Salud de Panamá (ENSPA) revelan que más de uno de cada cuatro niños menores de cinco años presenta deficiencia de hierro, y que la carencia de vitamina A se concentra en regiones con menor acceso a frutas y vegetales. “Las áreas indígenas y familias con menores recursos económicos tienden a tener prevalencias más altas de estas deficiencias”, advierte el especialista. Entre las señales tempranas, Martínez Morillo destaca que la deficiencia de hierro puede manifestarse como “fatiga inusual o cansancio persistente, palidez de piel y mucosas, así como menor rendimiento físico o escolar”. En el caso de la vitamina A, pueden aparecer “dificultad para ver en la noche o con luz baja” e infecciones repetidas. USO RESPONSABLE DE SUPLEMENTOS Para el funcionamiento diario, el nutricionista identifica como críticos el hierro, zinc, vitaminas A y D, complejo B, yodo y calcio. Asegurarlos es posible con una alimentación habitual bien planificada: proteínas de alto valor biológico, leguminosas combinadas con vitamina C, vegetales de colores intensos, sal yodada, pescados y una exposición solar prudente. “Gracias a la fortificación con yodo en la sal de mesa se pudo erradicar el bocio, que en su momento fue un problema de salud pública”, recuerda. El especialista enfatiza que “más no siempre significa mejor” al hablar de suplementos. Advierte que vitaminas como la A y la D, o minerales como el hierro y el zinc, pueden causar efectos adversos si se consumen sin supervisión. La suplementación, aclara, debe basarse en evaluación clínica y no sustituye una dieta equilibrada. Niños pequeños, mujeres embarazadas, adolescentes y adultos mayores requieren especial atención. Priorizar estos grupos, concluye, permite prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida a largo plazo, demostrando que pequeños cambios sostenidos en la dieta pueden generar grandes beneficios en salud pública. Los micronutrientes son vitaminas y minerales que necesita el cuerpo en cantidades muy pequeñas. Sin embargo, su impacto en la salud de un cuerpo es crítico, y la deficiencia en cualquiera de ellos puede causar condiciones graves e incluso potencialmente mortales. MARZO 2026 MUNDO SOCIAL 95 El dato: Foto: freshidea / stock.adobe.com Foto: Momphoto / stock.adobe.com

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