puede presentarse en mujeres jóvenes y en estos casos suele ser más agresivo”. Por ello, señala que hablar de prevención desde la adolescencia permite generar conciencia sobre factores de riesgo modificables, como la actividad física, el sobrepeso y el consumo de alcohol. “Estos hábitos creados desde jóvenes influyen directamente en el riesgo futuro”, agrega. Entre los hábitos saludables que los jóvenes deben adoptar, la especialista destaca “la actividad física y el ejercicio regular, evitar sobrepeso y obesidad, limitar el consumo de alcohol, evitar el tabaco y mantener una dieta baja en grasas saturadas”. La doctora enfatiza además la importancia de conocer los signos de alerta: “Hallazgos como una masa no dolorosa, cambios en la coloración de la piel o alguna secreción por el pezón no son normales y ameritan evaluación médica, independientemente de la edad. Una detección temprana permite iniciar tratamiento precozmente y mejora la sobrevida”. Por su parte, el Dr. Khalil Hasan, urólogo de Hospiten Paitilla, subraya que “la educación empieza desde que nace, pero su complejidad está ligada a la madurez mental. El diagnóstico temprano de cáncer de próstata y de mama debe prepararse desde jóvenes para que al llegar a la edad de riesgo, la implementación de un plan preventivo sea más fácil de aceptar”. En cuanto a los hábitos saludables, enfatiza que “mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física regularmente y descansar adecuadamente juegan un papel importante en la calidad de vida y en la reducción de riesgos de enfermedades”. DETECCIÓN TEMPRANA Y ROMPER MITOS Con respecto a los chequeos preventivos, ambos especialistas coinciden en que, para menores de 30 años sin factores de riesgo, no es necesario iniciar estudios rutinarios. Sin embargo, la Dra. Sánchez indica que “en mujeres con historia familiar de cáncer de mama u ovario, descendencia de judíos ashkenazi, antecedentes de radiación en el tórax o ciertas mutaciones genéticas, sí es recomendable iniciar tamizaje antes”. De manera similar, el Dr. Hasan apunta que, “aunque el riesgo de enfermedad prostática en menores de 30 años es muy bajo, estar vigilante de cambios o antecedentes familiares permite un diagnóstico oportuno”. Ambos médicos coinciden en que la educación y el autocuidado son fundamentales. “Si establecemos programas de educación desde temprana edad, la población podrá detectar alteraciones de forma temprana y acudir a los controles a la edad de riesgo”, asegura el Dr. Hasan. Por su parte, la Dra. Sánchez añade: “Acudir al ginecólogo a controles periódicos no solo es clave para la detección temprana, sino que nos prepara para derribar mitos y tabúes”. El mensaje de los expertos es la prevención y el diagnóstico temprano. “Crear estilos de vida saludables y sostenibles es la clave para nuestro futuro, y campañas como la de la Cinta Rosada son fundamentales para crear conciencia y prevenir esta enfermedad”, concluye la Dra. Sánchez. Mientras, el Dr. Hasan refuerza que “la información está al alcance de todos; quienes la poseen pueden transformarse en embajadores del conocimiento en su entorno familiar y social”. OCTUBRE: MES DE LA PREVENCIÓN Foto: ryanking999 / stock.adobe.com OCTUBRE 2025 MUNDO SOCIAL 113
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