REVISTA MUNDO SOCIAL JULIO 2025

111 MUNDO SOCIAL JULIO 2025 PANAMÁ, EN VOZ ALTA ERNESTO MÉNDEZ CHIARI [email protected] @elbrunchblog He caminado por desiertos y selvas, capitales imperiales y aldeas remotas. He viajado en trenes nocturnos, barcos oxidados, glaciares a cielo abierto, tuk-tuks, teleféricos y burros. He comido con las manos, con palillos, con cuchillo de plata. He sido extranjero en más de setenta países, y en todos busqué lo mismo: autenticidad, coherencia, belleza viva. Lugares donde el alma no se esconde bajo capas de cartón piedra. Experiencias que no se venden, sino que se sienten. Con los años entendí que los destinos más inolvidables no son los más desarrollados ni los más promocionados. Son los que se reconocen a sí mismos. Vietnam me enseñó que una historia difícil puede convertirse en una invitación poderosa a la memoria y al renacimiento. Colombia, que una identidad marcada por el conflicto puede florecer en potencia creativa y cultural. México, que cuando el orgullo por lo propio se asume sin miedo, nace una fuerza que trasciende las fronteras. Japón, que el refinamiento de la tradición puede dialogar con la modernidad sin perderse. Turquía, que la complejidad de las capas históricas puede convertirse en magnetismo si se asume con claridad y carácter. Países distintos entre sí, pero con algo esencial en común: supieron mirarse por dentro antes de proyectarse hacia el mundo. Pienso en eso cada vez que regreso a Panamá. No como quien compara, sino como quien reconoce. Porque lo que otros han traducido en relato y proyección, aquí existe en estado natural. Una ubicación que une continentes y multiplica posibilidades. Una biodiversidad que respira en tiempo presente. Una diversidad humana que no se explica, se vive. Una energía vital que se siente apenas uno llega. Todo eso que el mundo busca con urgencia ya habita aquí. Merece ser visibilizado, contado, compartido con el mundo con la misma convicción con la que lo vivimos cada día. El viajero que quiere entender el mundo espera algo más que atracciones. Anhela sentido. Se deja conmover por historias vivas, paisajes que hablan, comunidades que comparten desde la raíz. Panamá puede ofrecer todo eso. En nuestras selvas, en nuestras islas, en los barrios que laten con música, en las manos que resguardan saberes ancestrales y en las miradas que aún creen en el futuro. Algunos destinos se reinventan para tener algo que contar. Panamá tiene con qué inspirar desde lo que ya es. Tiene el carácter, la complejidad, la belleza y la mezcla. Tiene todo para convertirse en referente global de un turismo con propósito: naturaleza, cultura, mezcla, historia, humanidad. Solo falta contarlo con altura. He estado en países con menos territorio, menos diversidad, menos historia, y he visto cómo se posicionan con fuerza y dignidad. Lo han logrado al entender que su mayor ventaja está en su autenticidad. Panamá también puede hacerlo... con inteligencia... con visión... con confianza. El turismo no es solo una fuente de ingresos, es una forma de representación. Lo que mostramos al mundo moldea lo que creemos posible. Si elegimos contar a Panamá desde la belleza, la profundidad y la diversidad que la habitan, también elegimos construir una nueva relación con nosotros mismos. Una más justa, más generosa, más luminosa. Panamá revela su promesa cuando se le mira con ojos abiertos. Está en sus paisajes vivos, en su gente poderosa, en una cultura que persiste con fuerza y belleza. Esto merece ser dicho con claridad, compartido con orgullo y celebrado con sentido. El momento no está adelante. El momento es ahora. Yo quiero ser parte de esa voz. Desde mi historia, desde mis palabras, desde lo que he visto afuera y lo que sigo descubriendo aquí. Contar a Panamá con verdad y belleza es una forma de hacer patria. Es una tarea colectiva, pero también personal. Panamá tiene todo. Lo que viene ahora es contarlo con orgullo, celebrarlo con sentido y proyectarlo con la grandeza que merece. TREND

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