5 MUNDO SOCIAL MARZO 2024 quien estudia en el Colegio I.P.T., de la provincia de Bocas del Toro, y causó sensación con su emprendimiento Sustrato de Plantas Vida Verde que lo hizo acreedor al primer lugar y a la suma de $3000, su maestro asesor recibió $1000 y su colegio $1000 también. Lo que comenzó como una actividad para ayudar a su madre se convirtió en un negocio al comercializar sustratos utilizando materiales locales disponibles en su provincia. “Mi emprendimiento consiste en la preparación de un sustrato para plantas que es muy beneficioso, desde la etapa del semillero hasta el desarrollo de los frutos o las hojas comestibles”. Dionisio enfatiza en la importancia de aprovechar los recursos cercanos y no subestimar el valor de la experiencia empírica. Su participación en el concurso lo ha equipado con herramientas para seguir adelante con sus proyectos y metas. Luego, compartimos con Alejandro Mendoza, de 18 años y representante del Centro Educativo José del Carmen Mejía ubicado en la provincia de Darién, quien ganó el segundo premio con La Casa del Cuara Darienita y un premio de $2000, su maestra asesora recibió $750 y su colegio $750 también. ¿Su objetivo? Ofrecer alimentos a precios asequibles, utilizando productos locales que no representan un alto costo. Plátanos, yucas, arroz, borojó para la chicha y pescado doncella son solo algunos de los productos que Alejandro utiliza en su emprendimiento, todos provenientes de la provincia de Darién y disponibles a precios desde 25 centavos. “Decidí participar porque vi esto como una oportunidad para aprender cosas nuevas, crecer personalmente y poder ayudar a personas a emplearse y sacar la economía de Darién y de nuestro país adelante”, comentó Alejandro. Concluimos este conversatorio con Ana Lidia Santos, de 19 años y de la comarca Ngäbe-Buglé, quien vio una oportunidad al confeccionar sus propias naguas para obtener ingresos económicos para su educación y creó el proyecto Confecciones Alsma, con el que obtuvo el tercer lugar y un premio de $1000, su maestra asesora recibió $500 al igual que su colegio. Para la producción, utiliza una máquina manual de coser, tela e hilo para crear prendas únicas y de calidad. Para Ana Lidia, participar en este concurso no solo representa una oportunidad para desarrollarse como persona, sino también para destacar la riqueza cultural de su comunidad indígena. “Me siento muy orgulloso de estos jóvenes, ya que durante todo este proceso los vi crecer como personas y emprendedores. Han demostrado que la juventud panameña está lista forma innovadora y creativa, solo necesitan una guía y los conocimientos necesarios para lograrlo” dijo Cohen.
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