MI DIARIO Viernes 20 de marzo de 2026 l Página 11 Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Los artículos de Opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. Mi Diario no avala sus puntos de vista. Presidente Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Editor en jefe Eric Conte ISSN 2953-3236: Mi Diario ISSN L 2953-3260: midiario.com Corporación La Prensa, S.A. Ave. 12 de Octubre y calle C Hato Pintado, Pueblo Nuevo Apartado 0819-05620 Panamá, Rep. Panamá Teléfono 222-9000 / Fax 222-9090 [email protected] La urgencia de reformar la educación panameña CHEN CHEN Dicen que en la CSS por fin soltaron algo pa’ los jubilados. Son 50 palitos que no caen mal. Eso sí, el anuncio vino con bombos y platillos, como si fuera quincena completa. Más de uno ya está sacando cuentas… y viendo que eso se va en un supermercado. PROMETE BELLEZAS El Presi viene con ganas de destapar la olla. Dice que va a contar “las bellezas” de Panama Ports… y cuando un político habla de “bellezas”, ya tú sabes que eso viene feo. Lo curioso es que la novela apenas empieza y ya huele a pleito internacional. VIENE EL TREN El tren Panamá-David vuelve al vagón de los sueños… pero ahora con fecha clave: el 31 de marzo. Ahí se sabrá si el proyecto camina o se descarrila otra vez. Son 4 mil millones los que están en juego… y la pregunta es si eso va sobre rieles… o sobre promesas. DIPLOMAS DIGITALES La U se moderniza y se va full digital. Ahora los diplomas no llegan con marco… sino con archivo. La primera firma electrónica será este viernes. Ojo, que ahora el “me gradué” viene con PDF adjunto… y sin excusa pa’ no mandar copia por WhatsApp. EL GUACHIMÁN EL CABEZAZO En Panamá, el 84% de los estudiantes con edad de 15 años o menos no ha logrado alcanzar el nivel básico en las matemáticas. Significa que nuestro sistema educativo le da mucha más prioridad a la memoria que al pensamiento crítico. Mientras tanto, una cifra aberrante de niños y jóvenes permanecen fuera de las aulas de clases: más de 120 mil. Así quedó evidenciado en un informe denominado “Lecciones Internacionales para la Reforma Educativa en Panamá”, elaborado por el equipo de trabajo del diputado independiente y presidente de la Comisión de Educación, Cultura y Deportes de la Asamblea Nacional, Jorge Bloise. Se trata de un diagnóstico basado en información obtenida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe. Lo que nos dice claramente este informe es que es necesaria cuanto antes una reforma al sistema educativo panameño, porque, en lugar de enseñarles a pensar, y hacerlo de forma crítica, los estudiantes se ven imposibilitados de aplicar lo que aprenden, si es que algo aprenden. Tan malas son las noticias que ni siquiera estudiar en escuelas privadas garantiza una enseñanza de primera: solo el 3% de los estudiantes de colegios particulares alcanza los niveles más altos de las pruebas académicas PISA. En cambio, sí lo consiguen el 30% de los estudiantes en Costa Rica y hasta el 40% en Brasil. Entonces, nuestros estudiantes sufren un rezago preocupante para un país como Panamá, con tan alto nivel de ingresos, de acuerdo con especialistas en el tema. Pero, además, la propia Ley de Educación –que data de 1946– plantea serios problemas para reformar la educación. Por ejemplo, establece que los ascensos de los docentes dependen de su antigüedad y títulos, no así de su desempeño en clases ni del aprendizaje de los estudiantes, dejando sin incentivos a quienes más se esfuerzan. Por otro lado, Panamá exige únicamente educación postmedia a los docentes, mientras que la OCDE recomienda, al menos, una licenciatura, y en muchos casos, maestría. Así que estamos frente a una situación urgente y prioritaria, pero desde hace décadas los gobiernos lo saben, y nada han hecho hasta ahora. Mi opinión
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