Página 8 l Lunes 8 de septiembre de 2025 MI DIARIO Impacto social y cultural de los tratados mientos sociales, expresiones culturales y la unión del pueblo en defensa de su territorio. Aunque Panamá atravesaba divisiones políticas y sociales internas, la causa del Canal logró unir a diferentes sectores bajo un mismo objetivo: recuperar la soberanía plena. Los tratados firmados entre Panamá y Estados Unidos no solo fueron acuerdos diplomáticos que definieron el control del Canal o la presencia militar en el Istmo. También tuvieron un efecto profundo en la vida cotidiana, en la identidad nacional y en la forma en que los panameños se vieron a sí mismos frente al mundo. Su impacto social y cultural marcó generaciones enteras y sigue presente en la memoria colectiva. Uno de los principales efectos fue la división física y simbólica que generó la existencia de la llamada Zona del Canal, un territorio bajo control estadounidense desde 1903 hasta finales del siglo XX. Para muchos panameños, esta franja se convirtió en una herida abierta: dentro de su propio país existía un espacio con banderas extranjeras, leyes ajenas y privilegios reservados para quienes trabajaban en la administración canalera o pertenecían a las fuerzas armadas de Estados Unidos. Esta situación creó resentimiento, pero al mismo tiempo despertó un fuerte espíritu nacionalista. La cultura panameña se impregnó de esta dualidad. En las ciudades terminales, como Panamá y Colón, se respiraba una mezcla de influencias. El idioma inglés se volvió común en el comercio y en las comunidades que rodeaban la Zona, y la llegada de trabajadores antillanos durante la construcción del Canal aportó ritmos, religiones y tradiciones que se fusionaron con lo local. Así nacieron expresiones culturales como el calipso panameño, la gastroMONSERRAT ALZAMORA Mi Diario UNIDAD NACIONAL Los tratados entre Panamá y Estados Unidos no solo cambiaron la política, sino que también fortalecieron la identidad nacional, inspirando moviROQUE JAVIER LAURENZA Fue un escritor, periodista, educador y diplomático panameño, recordado como una de las voces intelectuales más firmes en la defensa de la soberanía nacional. Desde joven se vinculó al periodismo y la docencia, actividades que le permitieron difundir ideas críticas sobre la presencia estadounidense en la Zona del Canal. En sus artículos, ensayos y discursos destacó la importancia de que Panamá recuperara el control de su territorio y de que los tratados con Estados Unidos reflejaran justicia y respeto a la dignidad del país. Su estilo combativo, cargado de patriotismo, lo convirtió en una figura de referencia durante las luchas sociales y políticas del siglo XX. Laurenza también ocupó cargos diplomáticos y educativos, desde donde promovió el pensamiento nacionalista y la formación cívica de las nuevas generaciones. Con sus escritos, aportó a la consolidación de una conciencia nacional que desembocaría en los movimientos que exigieron la devolución del Canal. Falleció en 1984, poco después de la firma de los Tratados Torrijos–Carter, que materializaban las aspiraciones por las que luchó toda su vida. INFLUENCIA Los tratados entre Panamá y Estados Unidos influyeron en la cultura del país. La literatura, la poesía y la música de mediados del siglo XX reflejaron la lucha contra la desigualdad en la Zona del Canal, dejando un legado artístico cargado de patriotismo. Ejemplo de esto son: “Gamboa Road Gang” y “Luna Verde”, de Joaquín Beleño; así como la poesía patriótica de Ricardo Miró y los ensayos y artículos de Roque Javier Laurenza. nomía afroantillana y formas de hablar que enriquecieron la identidad nacional. Los tratados también fueron catalizadores de movimientos sociales. El sentimiento de injusticia y desigualdad desembocó en protestas estudiantiles y ciudadanas, como las del 9 de enero de 1964, cuando la exigencia de izar la bandera panameña en la Zona del Canal terminó en una tragedia con más de veinte muertos. Este hecho no solo consolidó el reclamo de soberanía, sino que también reforzó la idea de que la juventud podía ser protagonista en la historia nacional. En el plano cultural, la literatura, la poesía y la música se convirtieron en trincheras de resistencia. Escritores como Roque Javier Laurenza y poetas como Gonzalo Brenes Candanedo plasmaron en sus obras la lucha por la soberanía. Las canciones patrióticas, los murales y hasta los carnavales reflejaron ese sentimiento de orgullo nacional y la aspiración de recuperar lo que se consideraba propio. El impacto social se tradujo también en un sentido de unidad. Aunque Panamá atravesaba divisiones políticas y sociales internas, la causa del Canal logró unir a diferentes sectores bajo un mismo objetivo: recuperar la soberanía plena. Los tratados Torrijos–Carter de 1977 simbolizaron el triunfo de esa lucha, pero también marcaron el inicio de un nuevo desafío: administrar el Canal de manera eficiente y demostrar que los panameños podían cumplir con la responsabilidad histórica de manejar la ruta interoceánica. En conclusión, los tratados no fueron simples documentos legales. TransNo solo cambiaron la política, sino que también fortalecieron la identidad nacional formaron la cultura, despertaron movimientos sociales, forjaron una identidad nacional más firme y enseñaron a los panameños el valor de la unidad frente a la adversidad. Hoy, el Canal no solo es un motor económico, sino también un símbolo de la dignidad recuperada. La historia de los tratados entre Panamá y Estados Unidos es, en realidad, la historia de un pueblo que aprendió a luchar, a resistir y a valorar su independencia cultural y social.
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