7A La Prensa Panamá, jueves 7 de mayo de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. cobra una tarifa que le aporta los recursos para llevar el agua potable a nuestros hogares. Desafortunadamente, en el Idaan las prioridades cambian cada cinco años, con cada nuevo gobierno y/o con cada nuevo director de la institución. Es notoria también la falta de empatía, casi ideológica, que genera el Idaan en la mayoría de los responsables de las finanzas públicas, que se oponen a proporcionar los recursos que necesita una institución tan cercana a la gente, porque garantiza vida y salud. Las soluciones a los problemas inmediatos del Idaan no demandan acuerdos; requieren ejecución. Pero la solución al trauma estructural del Idaan exige concertar un acuerdo nacional entre el gobierno y las fuerzas políticas, que establezca metas quinquenales de cobertura y calidad de los servicios de agua potable y aguas servidas para los próximos 20 años, así como los recursos necesarios para inversión y funcionamiento que demandará el cumplimiento de tales metas, cada cinco años. Las inversiones deberían priorizarse y ejecutarse cada cinco años durante los próximos 20 años, y podrían ser modificadas o ajustadas por situaciones imprevistas. De igual manera, para administrar, operar y mantener dichas inversiones, se estimarían los gastos quinquenales de funcioLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Sobre bates, potreros y pastos marinos Protección ambiental coralinos y los ecosistemas marinos asociados. Para ello, Robinson contó con 46 votos a favor por parte del pleno de la Asamblea Nacional. Inexplicablemente, contó además con el aval del Ministerio de Ambiente, al mando de su copartidario Juan Carlos Navarro. El punto medular de este asunto radica en que, mientras la legislación ambiental vigente (Ley 304 de 2022) prohíbe de forma categórica cualquier tipo de construcción o intervención en arrecifes, pastos marinos y zonas vinculadas a la protección de nuestras costas, el nuevo texto propuesto por el diputado Robinson diluye perniciosamente el carácter restrictivo de la norma que hasta ahora funcionaba como una barrera legal, y por ende propicia el escenario para un espantoso margen de discrecionalidad en favor de intereses económicos de particulares, que podrán realizar, sin cortapisas, edificaciones sobre los pastos marinos, los cuales el diputado Robinson, en su argumentación en el pleno, calificó despectivamente como simples “hierbas de un potrero”. Robinson sostuvo que la norma vigente ha limitado el desarrollo, especialmente en provincias como Bocas del Toro, donde, según dijo, “la abundancia de pastos marinos impide actualmente nuevas edificaciones”. Todo indica que el diputado Robinson se “paveó” de las clases de Ciencia, al desconocer de manera aberrante la extraordinaria importancia de los pastos marinos para la salud y supervivencia de los ecosistemas marinos tanto en Bocas del Toro, como en el resto del país y en todo el mundo. De hecho, es de sobra conocido, tanto por el ministro Navarro como por todos nosotros, que los pastos marinos, más allá de ser una fuente de alimento esencial para la bioJoaquín González J. ¿Qué hacer con el Idaan? Crisis de agua De acuerdo con el Censo de 2023, 7.3 de cada 10 hogares ocupados en Panamá reciben agua las 24 horas, y la diferencia, 2.7 de cada 10, la reciben de forma no continua. En 2023, 325 mil hogares —más de un millón de personas— no recibían agua de forma continua. Estoy seguro de que hoy la situación es peor. Medios y redes nos lo recuerdan a diario. En Panamá, el promedio anual de precipitación es de 2,924 litros por m2, mientras que el promedio en Europa es de 756 litros por m2. Debido a esa escasez, los países europeos han desarrollado los sistemas de gestión, tratamiento y calidad del agua más avanzados y sostenibles del mundo. Esas son las diferencias entre una pésima administración de la abundancia y una óptima gestión de la escasez. En varios momentos de mi vida profesional trabajé en instituciones vinculadas al recurso hídrico. Aprendí que las soluciones a los retos del Idaan se observarán en el largo plazo, porque son el resultado de la continuidad de sus políticas públicas y de sus procesos de gestión. El Idaan es una prestadora de servicios. Invierte recursos en ampliar su cobertura, ya sea mediante mayor producción de agua o en mejorar la calidad de su distribución. Invierte también en comercialización, innovación, tecnología y administración. Y namiento —administración, operación y mantenimiento— del Idaan; programación que también debería ser materia del acuerdo propuesto. En el acuerdo se deberían definir también las fuentes y montos de financiamiento para los gastos y las inversiones acordadas, que normalmente proceden de transferencias del Gobierno Central y deuda, así como un necesario nuevo sistema tarifario. El nuevo sistema tarifario sería de aplicación escalonada y solo en la medida en que las comunidades perciban mejoras en la dotación de sus servicios. Los recursos tarifarios deberían destinarse a financiar los gastos de funcionamiento y no las inversiones del Idaan, que son responsabilidad del Estado. El modelo de gestión administrativa del Idaan para cumplir con esas metas, inversiones y gastos de funcionamiento sería otra de las decisiones del acuerdo. La gobernanza del agua en Panamá pasa por varias instituciones, con poca o nula coordinación entre ellas. Idaan, Minsa, ACP, PSP, Mi Ambiente, Conades, ASEP, MiCI y Conagua tienen funciones definidas por ley; solo necesitan coordinación interinstitucional. Finalmente, este tipo de acuerdo no es novedoso. Se logró en el pasado con el Canal y la ACP. El agua, recurso estratégico porque nos garantiza vida y mayores ingresos, debería ser materia de un nuevo acuerdo nacional, de obligado cumplimiento para quienes gobiernen en los próximos 20 años. Solo así podríamos ver luz al final del túnel. Opinión EL AUTOR es exministro de la Presidencia. EL AUTOR es pintor y escritor. diversidad de especies marinas y una guardería crítica para numerosas especies — desde microorganismos hasta larvas de camarones de diversos géneros, estrellas de mar, erizos, pepinos de mar, moluscos y grandes vertebrados marinos—, incluida la icónica tortuga verde (Chelonia mydas) y el manatí del Caribe (Trichechus manatus), dependen directa y especialmente de la conservación de estos pastizales marinos. Además, consolidan el sustrato al anclarse en los sedimentos, estabilizando el fondo marino, previniendo de esta forma la erosión y protegiendo la costa de la pérdida de suelo. Los pastos marinos, lejos de ser simples potreros ociosos como sugiere el diputado Robinson, son considerados por los expertos en la materia como ecosistemas de importancia crítica, ya que actúan como los pulmones del océano, por su alta e insustituible capacidad para absorber carbono y producir oxígeno mediante el proceso de fotosíntesis. Contribuyen, además, a mejorar la calidad del agua al atrapar sedimentos y absorber nutrientes y contaminantes; sin dejar de mencionar que son fundamentales para el sostenimiento de la pesca local, al albergar especies comerciales y contribuir a asegurar la seguridad alimentaria. Ante lo dicho y hecho, solo queda esperar que el presidente Mulino, quien tiene la facultad constitucional última para sancionar o vetar esta ley, recurra al buen juicio e independencia de criterio que pregona, y reivindique el sentir mayoritario de los panameños por encima de los intereses económicos de quienes le intentan susurrar al oído, dejándonos ver, de paso, con esta decisión, si en verdad su gobierno está dispuesto a priorizar el desarrollo sin tirar por la borda la conciencia ambiental, como desafortunadamente acaba de hacerlo su ministro de Ambiente, al solidarizarse con este abominable proyecto de ley propuesto por el diputado Robinson. Al diputado bocatoreño del Partido Revolucionario Democrático, Benicio Robinson, le apodan “El gato”, y el apodo está bien justificado, tomando en cuenta que, al parecer, siempre cae de pie, al resultar electo cuantas veces le ha venido en gana, sin importar la cantidad de acusaciones, denuncias, escándalos y triquiñuelas de todo tipo en que ha estado involucrado, y de las cuales ha salido sin sufrir un solo rasguño. Es necesario recordar que, además de su rol sempiterno como diputado de la República, Robinson también fue presidente de la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis) durante dos períodos consecutivos, de 2015 a 2023, cargo en el que, para no perder la costumbre, también resultó duramente cuestionado por diferentes motivos, entre los cuales se destaca el posible sobrecosto en la compra irregular de implementos deportivos, incluidos bates de béisbol de $1,000 y hasta $2,000 por unidad, para la comarca Ngäbe Buglé, lo cual, si consideramos que, incluso a la fecha, en la comarca no existen canchas ni estadios adecuados para jugar béisbol, en verdad aquel hecho resultó, por decir lo menos, insólito. Pese a ello, Robinson destinó, por cuenta de la Fedebeis, para este propósito, entre noviembre de 2015 y septiembre de 2016, la suma de $515,000.00, y nunca se sintió en la obligación de rendir cuentas ni dar mayores explicaciones a nadie sobre el destino final de estos fondos del Estado panameño. Más recientemente, ha vuelto a salirse con la suya, en esta ocasión al lograr la aprobación, en tercer debate, del proyecto de ley 571, que configura o modifica para mal el marco de protección de los arrecifes La crisis del agua en Panamá exige ejecución inmediata y un acuerdo nacional que garantice inversión sostenida, mejor gestión y metas claras de cobertura y calidad. Rafael Mezquita La reforma legal sobre ecosistemas marinos abre riesgos ambientales y cuestionamientos sobre discrecionalidad, en un debate que enfrenta desarrollo económico y protección de recursos naturales. La tríada: agua, espacio y sociedad Planificación urbana En muchas ciudades, el agua se percibe como un elemento del paisaje o como un recurso que debe gestionarse. Sin embargo, en el contexto panameño, su papel va mucho más allá: no solo está presente, sino que condiciona la forma en que se vive el entorno. Desde esta perspectiva, puede entenderse como una tríada interdependiente entre agua, espacios abiertos y sociedad. Estos tres elementos no funcionan de manera aislada, sino que se articulan mutuamente y definen las dinámicas de la vida en el país. El agua configura el entorno, los espacios abiertos facilitan el encuentro y la sociedad los experimenta y transforma diariamente. En Panamá, esta relación está condicionada por un clima de alta precipitación anual que supera los 2,500 milímetros. Sin embargo, esta abundancia no garantiza acceso equitativo ni gestión eficiente, evidenciando un conflicto entre disponibilidad natural y organización urbana. Esta problemática, persistente durante décadas, se agrava con el crecimiento de la población y sistemas que no se adaptan a nuevas demandas. El desarrollo urbano y la generación de empleo son esenciales para el crecimiento del país, pero requieren planificación integral que contemple tanto la expansión como la capacidad de los sistemas existentes para sostenerla. Las decisiones públicas y privadas deben armonizarse para que el crecimiento ocurra de manera articulada, considerando la realidad territorial y las necesidades de la población. La tensión se refleja en la coexistencia de riqueza y precariedad. Comunidades cercanas a fuentes de agua enfrentan limitaciones en el acceso potable, mientras los espacios abiertos pierden su función social cuando el entorno se deteriora. Esto fragmenta el tejido urbano y debilita la cohesión territorial. En última instancia, es en esta interacción donde se define el territorio: no solo por sus condiciones físicas, sino por cómo la sociedad lo habita, lo enfrenta y lo transforma. LA AUTORA es arquitecta. Marieta Navarro Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Subdirectora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Jefa de Información Cecilia Fonseca Gerente General Sudy S. de Chassin ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. 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