6A La Prensa Panamá, lunes 16 de marzo de 2026 La empresa que desarrolla el PH Passage asegura que se están cumpliendo todas las normas urbanísticas, ambientales y de construcción vigentes. Elysée Fernández Alertan sobre presión a servicios y ecosistema en Amador Yaritza Mojica [email protected] DESARROLLO URBANO Los vecinos de Amador aseguran que no se oponen al desarrollo del área. Solo exigen que las construcciones respeten la normativa vigente y las características ecológicas del lugar, en particular lo establecido en la ley que define Clayton y áreas aledañas del corregimiento de Ancón como Ciudad Jardín. En una zona reconocida por su abundante vegetación, biodiversidad y vistas privilegiadas hacia la entrada del Canal de Panamá, residentes de Amador han encendido las alarmas ante el avance de varios proyectos inmobiliarios que, según denuncian, podrían alterar el equilibrio ambiental y urbano del sector y afectar la calidad de vida de sus habitantes. Los vecinos aseguran que no se oponen al desarrollo del área. Sin embargo, exigen que las construcciones respeten la normativa vigente y las características ecológicas del lugar, en particular lo establecido en la Ley 21 de 1997, que define Clayton y áreas aledañas del corregimiento de Ancón — incluyendo Amador— bajo el concepto de “Ciudad Jardín”. Margot López, presidenta de la Asociación de Vecinos de Amador, explicó que la comunidad mantiene varias preocupaciones sobre la forma en que se están desarrollando algunos proyectos en el área. Entre las irregularidades que señalan figuran edificaciones que superarían las alturas permitidas, proyectos que ocupan casi el doble del área autorizada para lotificación y el incumplimiento de la obligación de conservar al menos el 30 % del arbolado existente. A esto se suma —según denuncian— la tala de árboles longevos, algunos con décadas de crecimiento, que deberían estar protegidos por la legislación ambiental. Los residentes también advierten que la infraestructura del sector no está preparada para la densidad de población que podrían generar estos desarrollos. Actualmente, señalan, ya se registran problemas de tráfico, baja presión de agua y desbordamientos de aguas servidas. De acuerdo con la comunidad, estas dificultades se presentan incluso antes de que los nuevos proyectos estén habitados, lo que incrementa la preocupación sobre el impacto que podrían generar cuando entren en funcionamiento. Escasez de agua y riesgos para la salud El crecimiento urbano sin planificación adecuada ya está teniendo efectos en la vida cotidiana de algunos residentes. Una familia de Amador enfrenta una situación particularmente delicada, ya que, la vida de uno de sus integrantes depende directamente del suministro de agua. Una vecina del sector — que pidió mantener su identidad en reserva debido al estado de salud de su hermana— relató que hace dos años tuvieron que instalar una máquina de diálisis en su vivienda para mantenerla con vida. Sin embargo, la presión del agua en el área era casi inexistente. Explicó que el problema de baja presión comenzó hace algunos años, cuando se construyeron varios edificios en el sector sin que se ampliara la infraestructura de agua potable. Para poder realizar el tratamiento médico, la familia tuvo que adquirir un tanque de almacenamiento y una bomba eléctrica. En 2026 la situación volvió a agravarse. La mujer sufrió una nueva falla renal que la mantiene hospitalizada y deberá retomar el tratamiento de diálisis. La preocupación de la familia es mayor porque un nuevo proyecto inmobiliario en construcción se conectó al suministro de agua del vecindario, lo que ha reducido aún más la presión. Temen que, si el problema no se soluciona, la paciente no pueda regresar a su casa, ya que la máquina de diálisis requiere una presión de agua estable para funcionar correctamente. Crecimiento urbano y presión sobre los servicios Para los residentes de Amador, el problema no se limita a permitir o no nuevos desarrollos inmobiliarios. Lo que consideran urgente es que las autoridades evalúen la capacidad de los servicios básicos en comunidades que están creciendo sin una planificación integral. Según López, uno de los mayores retos está relacionado con el proyecto habitacional Passage Amador, que contempla albergar hasta 700 personas en un solo complejo. A su juicio, una densidad de este tipo podría generar mayor congestión vehicular, presión adicional sobre el sistema de agua potable y sobrecarga en la red de alcantarillado. La vocera comunitaria también indicó que uno de los proyectos en planificación habría provocado la eliminación de cerca de 10,000 metros cuadrados de bosque, afectando un ecosistema que, según afirma, no puede recuperarse fácilmente mediante programas de reforestación. “Eso no se reforesta. Aunque digan que lo van a hacer, lo que se ha perdido es un ecosistema completo con biodiversidad”, señaló. Aunque la promotora contaba con permisos para la tala, desde el Ministerio de Ambiente (Miambiente) indicaron que estos fueron otorgados durante la administración pasada. “Amador no es solamente de los que vivimos aquí. Es un símbolo de las áreas revertidas y un lugar donde cualquier panameño puede venir a disfrutar de la naturaleza y de la entrada del Canal”, agregó López. Cuestionan cambios de zonificación El urbanista Álvaro Uribe considera que los cambios de zonificación vinculados a proyectos inmobiliarios en Amador generan interrogantes sobre la planificación del área. Explicó que originalmente los terrenos tenían una zonificación R2D3, asociada al modelo de Ciudad Jardín, que establece límites claros sobre la ocupación del terreno y la preservación de áreas verdes. Sin embargo, en 2009 los propietarios solicitaron modificar la zonificación a TU (Turismo Urbano) con la intención de desarrollar proyectos hoteleros, cambio que fue aprobado mediante una resolución administrativa. Años después, los promotores volvieron a solicitar una nueva modificación para convertir el área nuevamente en residencial, luego de que el proyecto turístico no prosperara. Para Uribe, estos cambios responden principalmente a intereses comerciales más que a una visión coherente de planificación urbana. Inspección municipal y situación del proyecto Ante las preocupaciones de la comunidad, residentes han iniciado acercamientos con distintas instituciones públicas, entre ellas la Dirección de Planificación Urbana y el Ministerio de Ambiente. Consultada sobre el tema, la Dirección de Obras y Construcciones de la Alcaldía de Panamá confirmó que el proyecto fue objeto de una inspección. El 3 de marzo de 2026, autoridades municipales realizaron una verificación en el sitio y emitieron una boleta por incumplimientos en medidas de seguridad y por la colocación de materiales de construcción en la vía pública. El proyecto residencial P.H. Passage, ubicado en el corregimiento de Ancón, cuenta con planos registrados y permisos de construcción para las etapas de infraestructura y para la etapa 2, que incluye los edificios 3 y 4. No obstante, no existe registro de permisos de construcción para los edificios 1 y 2, correspondientes a la etapa inicial del desarrollo. Según la Alcaldía, el proyecto se rige por la zonificación R2C, establecida mediante la Resolución No. 019 de 2022, basada en las normas de desarrollo urbano para el Área del Canal definidas en la Resolución No. 160 de 2002. De acuerdo con los registros oficiales, no existen otros proyectos inscritos en la calle Loma Terrace, donde se desarrolla esta construcción. La posición de la promotora del proyecto La empresa responsable del proyecto Passage Amador aseguró que el desarrollo se ejecuta cumpliendo con todas las normas urbanísticas, ambientales y de construcción vigentes en Panamá. Iván A. Herrera, gerente del proyecto, explicó que el complejo contempla la construcción de 252 apartamentos distribuidos en cuatro torres, además de ocho locales comerciales. Indicó que la tala de árboles realizada forma parte de un plan aprobado por las autoridades, el cual incluye medidas de reforestación como parte del desarrollo. La empresa también aseguró que el proyecto contará con infraestructura independiente de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de no afectar los servicios existentes en la comunidad. Asimismo, señaló que el diseño de los accesos vehiculares busca dirigir la mayor parte del tráfico hacia las avenidas principales cercanas, reduciendo el impacto en las calles internas del vecindario. Herrera reiteró que el proyecto cumple con la zonificación R2C de mediana densidad aplicable en el área de Amador y manifestó la disposición de la empresa a mantener el diálogo con la comunidad. Sin embargo, los vecinos aseguran que continuarán solicitando a las autoridades revisar los permisos otorgados y garantizar que cualquier desarrollo en la zona respete la normativa urbanística y ambiental vigente, con el fin de preservar el valor natural y paisajístico de Amador. Ubicación del proyecto Passage de amador Panorama
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