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8A La Prensa Panamá, martes 17 de febrero de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. es razonable si existe un medio oficial para enterarse. Ese medio es la promulgación y publicación. 2) ¿Cuándo “muere” una ley? Aquí viene la parte que más se confunde: una ley no muere porque se publique. Lo que hace que una ley deje de regir es una causa jurídica que la produzca, por ejemplo: Derogatoria: otra ley la elimina. Modificación: otra ley la cambia (y la anterior deja de regir en lo modificado). Caducidad: la propia norma expira por tiempo o condición.Declaratoria de inconstitucionalidad: la Corte Suprema de Justicia de Panamá determina que es contraria a la Constitución. En pocas palabras: la muerte la causa el acto jurídico, no la tinta de la imprenta. 3) Entonces… ¿para qué sirve la publicación cuando una ley “muere”? Para algo crucial: para que la muerte sea conocida y oponible a todos. Piénsalo como una regla de convivencia: • Si una norma deja de existir por derogatoria o por inconstitucionalidad, eso debe publicarse para que nadie quede en la oscuridad. Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Carnestolendas Letargo Todo el mundo en la calle brincando y bailando, y el país en el aire, con decisiones sin comunicar, mientras todos en bonche se aturden de guaro y campana, en la capital o el interior, para después llorar el Miércoles de Ceniza cuando la yuca, tubérculo vernáculo y lacerante, se introduzca por allí, por la terminación de las palabras antes escritas, para dolor de todos, pero con distintos grados de tolerancia, según nos convenga. Visto el peligro de protestar, quizás haya llegado el momento de movilizarnos a la inversa: en vez de explotar en las calles, implosionemos en nuestras casas, no salgamos a parrandear o a desfilar, que la calle ausente de panameños sea un grito que haga valer el peso que tiene la ciudadanía ante las cosas que nos suceden. Y sé que es pedirle mangos al papayo, pero tengo fe en que, un día de estos, la sociedad se despertará de su letargo de décadas. Quizás, hoy no es el mejor día para plantearse dejar a un lado la fiesta, la ilusión de ser el ombligo del mundo para poder cambiar nuestra circunstancia, pero ¿por qué no?, total, se diga el día que se diga, la mayoría opta por seguir como estamos, a pesar de que parece que todo ha cambiado. ¡El rey está desnudo!, seguimos gritando, pero nos hacemos los pendejos, y nos hacemos los que no nos damos cuenta de que al gobierno se le ve hasta el apellido. Vamos a ver qué nos trae el «carnavalito», más allá de las sempiternas escuelas sin terminar y la deficiencia de nuestro sistema educativo, que lleva años de retraso y décadas obsoleto, pero nada, «¡Qué rico ser latino», y más panameño, ya saldremos de esta, dicen, pero seguimos con el mismo perro pero con collar distinto. ¿Cuántos collares llevamos? El perro se llama «Corrupto», y menea la cola a todos cuando es Carnaval y también cuando no. Intereses nacionales y sus amenazas en medio del realismo geopolítico Canal de Panamá Una nación panameña con un Estado ya organizado, encargado de su administración y protección —aunque en permanente proceso de consolidación—, debe identificar y definir sus intereses fundamentales, aquellos que le permitan asegurar su existencia, identidad y continuidad histórica. Estos intereses trascienden a los gobiernos de turno y están directamente vinculados a la supervivencia nacional. En ese sentido, la nación panameña tiene interés en: • Su existencia y supervivencia. • La conservación de su soberanía e independencia. • La funcionalidad y permanencia del Estado panameño. • Su progreso y desarrollo económico. • La preservación de su identidad nacional y memoria histórica. ¿Cuáles son los intereses nacionales de Panamá en el contexto geopolítico actual? Para responder a esta pregunta, es indispensable realizar un análisis del entorno global en el que se desarrolla la nación panameña, caracterizado por: • Una Europa en crisis estructural y de identidad, con una polarización social y política profunda. • Una América con tendencias autoritarias prolongadas, marcada por el dominio del crimen organizado y una desaceleración económica significativa. • Una Asia que combina crecimiento económico con alta inestabilidad estratégica y rivalidades geopolíticas entre potencias mundiales. • Un Medio Oriente atravesado por conflictos prolongados y tensiones entre bloques rivales, con presencia indirecta de Luis Carlos Trejos Cuándo nace y cuándo muere la ley: la Gaceta Oficial y el sentido común jurídico Seguridad jurídica Hay una confusión muy común y bastante peligrosa: creer que una ley “aparece” o “desaparece” solo porque se publicó en la Gaceta Oficial. La verdad es más simple —y más justa—: la publicación no crea la ley por sí sola ni la elimina por sí sola. La publicación es el aviso oficial para que todos podamos saber qué reglas nos obligan. Vamos por partes, y sin complicaciones. 1) ¿Cuándo “nace” una ley? Una ley “nace” para la vida práctica cuando empieza a obligar, y eso ocurre así: • Regla general: la ley entra en vigor desde su publicación en la Gaceta Oficial. • Excepción: si la propia ley dice “empieza a regir el día X”, entonces entra en vigor ese día, aunque se haya publicado antes. ¿Por qué importa la publicación? Porque sin ella, la ley puede estar aprobada y sancionada, pero el país no tiene una forma oficial y segura de conocerla. Y el Derecho, para ser serio, no puede funcionar como chisme de pasillo. Esto conecta con una idea clave del Código Civil de Panamá: la ley obliga a nacionales y extranjeros, residentes o transeúntes, y la ignorancia no excusa. Esa frase solo • Sin publicación, pasa lo peor: unos actúan como si la ley siguiera viva y otros como si ya estuviera enterrada. Resultado: inseguridad jurídica, arbitrariedad y conflictos innecesarios. Por eso, tanto la ley que deroga como el fallo que declara inconstitucional deben ser públicos, y su publicación en la Gaceta vuelve esa decisión conocible para toda la población, no solo para la Asamblea, el Ejecutivo, la Corte o las partes del proceso. 4) La idea central, en una sola frase La vigencia de una ley depende de una causa jurídica; la publicación permite que esa vigencia —o su cese— sea exigible frente a todos. Ejemplo rápido, sin tecnicismos. • Se aprueba una ley y se publica hoy: desde hoy obliga (salvo que diga otra fecha). • Años después, se aprueba otra ley que la deroga: deja de obligar, pero ese cambio debe publicarse para que el país lo sepa oficialmente. • Si la Corte la declara inconstitucional: deja de regir por esa decisión, pero también debe publicarse para que nadie tenga que adivinar el nuevo estado del Derecho. Conclusión La Gaceta Oficial no es un “botón mágico” que crea o destruye leyes. Es el mecanismo de publicidad que hace posible algo básico: que las reglas del país sean conocibles y, por tanto, justas y aplicables. Opinión EL AUTOR es escritor. EL AUTOR es exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia EL AUTOR es ex subdirector retirado del Senafront. Pedro Crenes Castro grandes potencias. A la luz de este entorno internacional y en contraste con nuestros intereses fundamentales, pueden identificarse los intereses nacionales actuales de Panamá para asegurar su existencia, progreso y consolidación: • La consolidación y superioridad interna del Estado frente a amenazas contra su territorio, población y gobernabilidad. • La protección, operatividad y competitividad sostenible del Canal de Panamá. • El desarrollo económico sostenible. • La seguridad nacional y la conservación de la neutralidad estratégica. • La protección y seguridad de la población. • Amenazas actuales. Las principales amenazas que atentan contra estos intereses nacionales son las tensiones geopolíticas y los conflictos entre potencias rivales, así como las disputas por el control estratégico del Canal de Panamá. A ello se suma el crecimiento del sistema criminal internacional, caracterizado por su convergencia e hibridación. En este contexto, el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de Panamá, que declaró inconstitucional el contrato de la compañía china-hongkonesa en los puertos, sitúa al país en un escenario claro de realismo geopolítico, en el que: • Panamá se convierte en un activo geopolítico crítico. • Panamá debe operar en medio del conflicto entre potencias rivales y se convierte en escenario indirecto de competencias estratégicas. • Panamá deja de ser únicamente un actor logístico neutral para convertirse en un espacio estratégico de seguridad hemisférica. A lo largo de la historia, la seguridad ha sido un motivo —o una justificación— determinante para la formación de los Estados. Al analizar nuestro propio caso, el de la nación panameña, es necesario precisar que cuando hablamos de nación nos referimos al conjunto de personas que comparten lengua, cultura y tradiciones, así como un sentido de pertenencia, identidad y memoria histórica. En 1821, esa nación panameña, a través de una lucha de liberación nacional, se independiza de un imperio español en decadencia y decide unirse a la Gran Colombia. Dicha anexión respondió a un factor clave: la seguridad. Debido a su situación de vulnerabilidad, la nación panameña necesitaba protección militar, estabilidad institucional, seguridad jurídica y protección de la propiedad. Es decir, sentía que, mediante la anexión a la Gran Colombia, reducía sus riesgos y adquiría una condición de mayor seguridad. De forma similar, la separación de Colombia en 1903 —también entendida como una guerra de liberación nacional— permitió a la nación panameña organizarse y desarrollar racionalmente una estructura estatal propia, con el fin de garantizar seguridad y estabilidad, abrir paso a la justicia, evitar el caos y promover la convivencia y el bienestar común de su población. Estos hechos evidencian que el origen y la formación de los Estados siempre han estado ligados a la necesidad de resolver los problemas del orden, la seguridad y la protección de la población, con el propósito de enfrentar amenazas e inseguridades y permitir una convivencia pacífica. La ley obliga a nacionales y extranjeros, residentes o transeúntes, y la ignorancia no excusa. Esa frase solo es razonable si existe un medio oficial para enterarse. Ese medio es la promulgación y publicación. Edgardo Molino Mola El origen y la formación de los Estados siempre han estado ligados a la necesidad de resolver los problemas del orden, la seguridad y la protección de la población. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón

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