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7A La Prensa Panamá, lunes 2 de febrero de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. particularidades de cada caso. Lo anterior cobra relevancia cuando miramos las limitaciones de los sistemas de inteligencia artificial, especialmente de la inteligencia artificial generativa y los grandes modelos de lenguaje (LLM) (como ChatGPT o Gemini). Una de las más conocidas son las alucinaciones: según OpenAI, algunos modelos generan información falsa entre el 33% y el 48% del tiempo, con una apariencia de certeza que confunde incluso a usuarios entrenados, por ejemplo, citando jurisprudencia o leyes que no existen. El problema no es que fallen, pues son modelos en constante perfeccionamiento; el problema es usar sus respuestas como fuentes infalibles. En otras palabras, estos modelos no son buscadores, sino generadores de información. Esta distinción es clave. Un buscador, como Google, rastrea información existente y remite a fuentes; un modelo de lenguaje, como ChatGPT, predice la respuesta más probable según patrones aprendidos, sin verificar si es cierta. Por eso puede producir textos impecables en forma, pero inLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Percepciones del Canal en una nueva geopolítica Ambivalencia ciudadana Estos puntos de vista ambivalentes se materializan especialmente en dos datos de la IV Encuesta de Ciudadanía y Derechos. Uno de esos datos es que 7 de cada 10 personas encuestadas se sienten orgullosas de que el Canal le pertenezca a Panamá, y, por otro lado, también 7 de cada 10 está en desacuerdo o en muy desacuerdo con que los beneficios de la ruta interoceánica estén llegando a toda la población. Que algo me genere orgullo pero que a su vez considere que no me beneficia puede constituir una expresión de ambivalencia y no de una contradicción. A pesar de este resultado hay que destacar que las aportaciones que hace el Canal a la sociedad panameña son incuestionables, bien por las contribuciones indirectas por medio del impuesto de la renta, del seguro social y educativo, de las compras de bienes y servicios, de los salarios, o bien por las contribuciones directas con el pago de subsidios, programas y proyectos sociales que benefician directamente a la población por e ldenominado “cheque del Canal”. Pero esta percepción de la falta de beneficio realmente puede estar manifestando una crítica de la sociedad panameña al incumplimiento de una promesa de desarrollo. En este sentido cinco grupos focales realizados en el mes demayo de 2025 manifestaron que no se beneficia a los sectores de bajos recursos; ni los beneficios del Canal llegan a todos los territorios, especialmente a las comarcas indígenas; ni estos beneficios alcanzan a servicios básicos como la educación, la salud olas carreteras. En relación con el vínculo entre Panamá y Estados Unidos, la población panameña siempre ha expresado una opinión muy faJon Subinas La IA y los sistemas de administración de justicia: alcances, límites y controles Justicia Primero debemos entender qué puede hacer la inteligencia artificial (IA) y qué no. Distingo tres tipos de uso apropiados de la IA en los sistemas de administración de justicia: las actuaciones mecánicas, como transcribir audiencias o resumir expedientes; las actuaciones proactivas, como alertas sobre plazos por vencer; y las actuaciones asistidas, esto es, borradores que el servidor judicial debe revisar y aprobar antes de convertirse en resolución. Lo relevante es que ninguno implica reemplazar al juez en su labor jurisdiccional, y ese es el punto central de esta reflexión: los sistemas asisten, pero no deciden. En esa línea, la Comisión Europea para la Eficacia de la Justicia adoptó en 2018 una Carta Ética sobre el uso de la inteligencia artificial en sistemas judiciales, estableciendo cinco principios fundamentales: el respeto a los derechos fundamentales, incluido el debido proceso; la no discriminación, para prevenir que los algoritmos reproduzcan sesgos existentes; la calidad y la seguridad, que demanda entornos tecnológicos protegidos; la transparencia, que permite comprender cómo se llegó a un resultado; y el control humano, a mi juicio el más importante, que garantiza que el juez utilice la información como referencia, pero aplique siempre la sana crítica según las ventados en contenido. Si no entendemos esa diferencia, la tecnología se vuelve una barrera para el acceso a la justicia y el debido proceso, en vez de una herramienta. De allí se desprende el segundo límite, menos técnico y más institucional: la alfabetización tecnológica. Es difícil pedirle a quien no maneja herramientas informáticas básicas que use responsablemente la inteligencia artificial. Y el reto es mayor cuando, según cifras del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en América Latina apenas el 50% de los hogares cuenta con banda ancha fija. Por ello, pensar que la IA resolverá mágicamente la brecha digital o, peor aún, el rezago judicial, es ingenuo. Lo sensato es comenzar con lo básico: capacitaciones sobre cómo funciona y cómo emplear la tecnología para tareas concretas que hoy consumen horas, liberando tiempo para analizar hechos, interpretar normas y razonar cada caso en sus propios términos. Y todavía falta un tercer frente igual de decisivo: la seguridad. Las bondades de la IA pueden convertirse en riesgos si no se administran con responsabilidad: hackeos, ransomware y robo de datos sensibles exigen previsión y protección reforzada, porque de nada sirve modernizar si dejamos la puerta abierta. En síntesis, la IA puede ser una aliada útil si se le asigna un lugar correcto: apoyo operativo sin sustituir el razonamiento humano. Sin reglas, sin formación y sin seguridad, la tecnología no moderniza la justicia; solo la vuelve más vulnerable. Opinión LA AUTORA es amiga de la Fundación Libertad. EL AUTOR es investigador del Cieps. vorable de Estados Unidos en los barómetros, con una muy buena valoración en el histórico del Latinobarómetro. Siguiendo la estela de estos resultados enla IV Encuesta de Ciudadanía y Derechos un 46% considera que el gigante norteamericano debe ser el aliado preferente de Panamá. Pero unido a estos datos hay que destacar que un 70% considera que las intenciones de retomar el Canal por parte de Donald Trump son reales. Durante los grupos focales realizados en el mes de mayo de 2025, todos los grupos manifestaron desasosiego ante esta posibilidad. A pesar de lafavorabilidad panameña hacia Estados Unidos y que la ciudadanía mayoritariamente considereque el gigante norteamericano debe ser el aliado prioritario de Panamá, la población panameña no da “un cheque en blanco” y entiende que esta alianza debe estar basada en principios armónicos y simétricos de corresponsabilidad. Por último, hay que destacar que el 83% considera que el Canal debe seguir siendo panameño. En definitiva, una mayoría de la población se siente orgullosa de que el Canal le pertenezca a Panamá y aspira a que este recurso siga en manos panameñas, pero hay deudas sociales del modelo país que tienen un profundo efecto en las percepciones. Los datos apuntan a una extendida opinión ciudadana sobre un modelo de reversión del Canal que incumplió las promesas de desarrollo. Este modelo económico que posibilitó un alto crecimiento económico y aportó importantes recursos para desarrollar políticas públicas, también cuenta con el pasivo de no haber consolidado la integración social vaticinada por Omar Torrijos. Si se pretende que el Canal, además de un referente simbólico fundamenta,l sea una herramienta para la cohesión social es fundamental que atienda las demandas manifestadas por la ciudadanía. En 2025 se cumplieron los 25 años de reversión de la ruta interoceánica a manos panameñas pero esta conmemoración del cuarto de siglo se vio eclipsada por las intenciones del presidente de Estados Unidos de retomar el Canal, propósitos que Donald Trump oficializó en el discurso de toma de posesión del 20 de enero de 2025, en el que además de explicitar esta intención no descartó la posibilidad de utilizar la fuerza militar para conseguirlo. En este contexto el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (Cieps) decidió realizar una batería de preguntas en el apartado coyuntural de la IV Encuesta de Ciudadanía y Derechos sobre lapercepción ciudadana del Canal, y sobre la relación histórica entre Estados Unidos y Panamá. Los resultados expresan importantes contrastes que pudieran ser entendidos como contradictorios, pero desde Cieps entendemos que más bien expresan una profunda ambivalencia. Este concepto incluye opiniones muy favorables acompañadas deopiniones muy desfavorables sobre un mismo fenómeno, sin grises (solo blanco y negro), es decir sin ambigüedad. La ambivalencia, según eminentes sociólogos como Zygmunt Bauman o Ulrich Bech, aumenta con las crisis institucionales agravando la incertidumbre. Afrontar la ambivalencia es un gran reto por la complejidad que generan este tipo juicios contrapuestos, pero con un abordaje estructurado, mesurado y ecuánime se pueden encontrar alternativas óptimas que faciliten salidas a asuntos que no suelen tener una fácil solución. Un buscador, como Google, rastrea información existente y remite a fuentes; un modelo de lenguaje, como ChatGPT, predice la respuesta más probable según patrones aprendidos, sin verificar si es cierta. Por eso puede producir textos impecables en forma, pero inventados en contenido. Alexis Martínez Scigliani Los datos apuntan a una extendida opinión ciudadana sobre un modelo de reversión del Canal que incumplió las promesas de desarrollo. Basta de vivir secuestrados por los ‘Mister No’ Liderazgo nacional En Panamá se ha enquistado una cultura del “no a todo” que amenaza con sofocar cualquier esperanza de desarrollo, progreso o bienestar colectivo. Grupos organizados, disfrazados de ambientalistas, defensores de causas sociales o portavoces ideológicos, han hecho de la oposición sistemática su principal estrategia. Se oponen a construir el embalse de río Indio, sin proponer soluciones reales al problema del agua del Canal, ni al futuro de las comunidades colindantes. Se opusieron a la ley de seguros, a la construcción del puerto de Barú, y se oponen a cualquier proyecto que implique inversión, infraestructura o integración nacional. Esta conducta no es ingenua ni accidental: responde a intereses creados que no quieren ver a Panamá convertido en un país próspero y competitivo. Bajo la excusa de defender al pueblo, lo condenan al atraso. Bajo el disfraz de participación ciudadana, imponen agendas ideológicas minoritarias. Yo viví en Singapur cuando era un país pobre. Hoy, Singapur es uno de los países más ricos y avanzados del mundo. ¿Por qué? Porque hubo voluntad, visión de Estado y ciudadanía comprometida con el futuro. No se dejaron paralizar por el miedo ni por los saboteadores del progreso. Panamá tiene todo para ser una potencia logística, comercial y humana. Nuestra posición geográfica, que une dos océanos y dos continentes, es una joya que pocos países poseen. Pero si no la usamos con inteligencia, visión y decisión, otros lo harán por nosotros. El gobierno debe actuar con firmeza, los ciudadanos deben exigir grandeza y los periodistas deben narrar con responsabilidad. Este país no puede seguir atrapado por los “Mister No” que sabotean el desarrollo. Es hora de decir sí. Sí al agua, sí a la energía, sí a la educación, sí al empleo digno, sí al desarrollo integral. Panamá puede, Panamá merece. Y depende de todos nosotros liberar su destino. EL AUTOR es abogado. Carlos E. González de la Lastra Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. 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