6A La Prensa Panamá, lunes 2 de febrero de 2026 El Sindicato de IndustrialesdePanamá(SIP)advirtió que la prohibición absoluta de los dispositivos electrónicos con o sin nicotina representaría un retroceso en materia de política pública y no contribuiría a los objetivos de salud, según expuso en observaciones remitidas a la Asamblea Nacional. En una nota con fecha del 13 de enero dirigida al diputado Edwin Vergara, presidente de la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social, el gremio industrial expresó su rechazo al proyecto de ley 263 presentado en 2025, que plantea la prohibición total de estos productos, al considerar que vulnera principios de igualdad y libre competencia, además de incentivar el comercio informal. El SIP recordó que la Corte Suprema de Justicia ya evaluó este enfoque y, en un fallo del 30 de abril de 2024, señaló que cualquier medida restrictiva para la comercialización de dispositivos electrónicos —análogos a otros productos como los cigarrillos tradicionales— no debe establecer tratos discriminatorios entre grupos de comerciantes. El documento también cita resultados observados durante el período en que rigió la prohibición, cuando se registró un incremento del 2% en el consumo de cigarrillos electrónicos entre jóvenes, alcanzando una prevalencia del 8.5%, según datos oficiales. Para el gremio, estas cifras evidencian que la prohibición no logró los objetivos de salud pública y, por el contrario, favoreció el acceso a productos no regulados. En contraste, el SIP manifestó su respaldo al proyecto de ley 467 que propone una regulación integral del mercado. Entre los aspectos destacados figuran controles específicos para evitar el acceso de menores, la creación de un marco fiscal que permita captar ingresos de una actividad que hoy opera fuera del sistema, así como un mayor control sanitario y aduanero para combatir el comercio ilícito. De hecho, el proyecto establece multas de hasta $100,000 para quienes vendan o distribuyan estos productos a menores. Esta medida responde al inProhibir los vapeadores no reduce su consumo, advierten los industriales PROPUESTA DE LEY cremento sostenido del uso de vapeadores entre adolescentes y a la necesidad de políticas de prevención más efectivas. La propuesta fue presentada por el diputado panameñista Medin Jiménez Pittí. El texto clasifica como infracciones graves la venta a menores, la falta de verificación de edad al momento de la compra y la participación de adolescentes en actividades de comercialización o distribución. Estas infracciones podrán ser sancionadas con multas de entre $5,000 y $100,000. En paralelo, los padres o tutores de menores sorprendidos consumiendo estos dispositivos enfrentarán sanciones económicas de $500 a $5,000. También deberán asistir a talleres de educación parental sobre adicciones y riesgos para la salud. El gremio subrayó que este enfoque es coherente con la posición técnica del Ministerio de Salud, que favorece la regulación sobre la prohibición absoluta, y sostuvo que una normativa integral fortalecería la salud pública, fomentaría la formalidad, mejoraría la trazabilidad de los productos y promovería la equidad tributaria. En ese sentido, el SIP solicitó formalmente a la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social rechazar el proyecto de ley 263 y considerar favorablemente el proyecto de ley 467, al que calificócomounaalternativa más sólida, viable y ajustada al contexto nacional. Finalmente, el sindicato reiteró su disposición de colaborar en la revisión técnica y en la construcción de un marco regulatorio que proteja la salud pública sin afectar la competitividad ni incentivar la informalidad. El virus Nipah pertenece al género Henipavirus y es una zoonosis, es decir, una infección que se transmite de animales a humanos. Su reservorio natural son los murciélagos frugívoros del género Pteropus, conocidos como zorros voladores, que mantienen el virus de forma asintomática en la naturaleza. EFE Virus Nipah: qué es, cómo se transmite y qué tan peligroso es Aleida Samaniego C. [email protected] Aleida Samaniego C. [email protected] EPIDEMIOLOGÍA El virus Nipah, un patógeno zoonótico con una elevada tasa de letalidad, ha vuelto a generar alarma sanitaria a nivel global tras la confirmación de dos casos en India. El virus Nipah volvió a situarse en el radar de la vigilancia epidemiológica mundial tras confirmarse dos casos de infección en el estado de Bengala Occidental, India. Aunque no se han reportado fallecimientos, el brote ha generado preocupación entre autoridades sanitarias y organismos internacionales debido a la elevada letalidad del patógeno, su potencial de transmisión entre humanos y la ausencia de tratamientos o vacunas específicas. Las infecciones fueron detectadas el 11 de enero de 2026 en dos enfermeras que trabajaban en una clínica privada de Kolkata, ciudad ubicada a unos 24 kilómetros al norte de Calcuta. No obstante, la confirmación oficial fue comunicada tres días después, el 14 de enero, según el boletín epidemiológico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Sudeste Asiático. Se trata de los primeros casos confirmados de Nipah en Bengala Occidental desde 2007. El anuncio generó una inmediata reacción mediática internacional, con titulares que evocaron escenarios de riesgo epidémico global, en un contexto marcado por la experiencia reciente con la pandemia de covid-19 y otros virus emergentes. Las autoridades sanitarias indias informaron que ambas enfermeras habrían estado expuestas durante una visita laboral al distrito de Purba Bardhaman, donde tuvieron contacto con una persona que falleció por causas aún no esclarecidas. Hasta el momento, no se ha confirmado que dicha muerte esté relacionada con el virus Nipah, por lo que la investigación epidemiológica continúa en curso. El estado clínico de las pacientes es severo. Una de ellas ha mostrado una evolución favorable, con disminución de la dependencia de oxígeno y retiro de la intubación el 16 de enero. La otra permanece en coma, sin signos evidentes de recuperación. Equipos médicos especializados continúan monitoreando ambos casos de manera permanente. Tras la detección inicial surgieron reportes sobre posibles nuevos contagios entre el personal de salud. Sin embargo, las autoridades descartaron un aumento en el número de casos. El exasesor de Salud del Gobierno estatal y experto en enfermedades infecciosas, Sayan Chakraborty, aclaró el 26 de enero en la agencia Asian News International (ANI) que “solo hay dos casos confirmados. Algunos medios afirmaron que había cinco, pero esto no es cierto. Los casos sospechosos han dado negativo y ya fueron dados de alta. No se han encontrado más casos”. Patógeno de alto riesgo El virus Nipah es un patógeno zoonótico capaz de transmitirse de animales a humanos y, en determinadas condiciones, entre personas. El infectólogo e investigador clínico Xavier Sáez-Llorens subrayó los riesgos que representa este virus para la salud pública: “el virus Nipah es preocupante para la salud pública por varios motivos, pues exhibe una elevada tasa de letalidad (40-75%), carece de tratamiento antiviral, no tiene aún una vacuna aprobada y se transmite de manera zoonótica y entre humanos, lo que propicia un riesgo epidémico”. La OMS ha clasificado al Nipah como un patógeno con potencial pandémico debido a la recurrencia de brotes en regiones endémicas, particularmente en Asia, aunque el número total de casos confirmados desde su identificación en 1998 no supera los 1,000. Sáez-Llorens explicó que el virus se transmite principalmente por contacto directo con fluidos o secreciones de murciélagos frugívoros; por el consumo de alimentos contaminados —como savia de palma datilera o frutas mordidas—; por contacto con animales infectados, especialmente cerdos; y por transmisión estrecha de persona a persona, sobre todo en entornos hospitalarios y familiares. Además, advirtió que “el cuadro clínico puede variar desde una infección respiratoria hasta una encefalitis aguda fatal, lo que dificulta el diagnóstico temprano”. Síntomas, evolución rápida y temor a mutaciones Los síntomas iniciales suelen incluir fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de garganta y vómitos, pero la enfermedad puede progresar rápidamente hacia un compromiso neurológico, convulsiones y coma. Esta evolución acelerada dificulta la identificación temprana de los casos y complica la contención de los brotes. A juicio de Sáez Llorens, el renovado interés mediático también responde a la experiencia reciente con otros virus emergentes —como influenza, Covid-19, mpox, zika, dengue y chikungunya—, que ha sensibilizado tanto a la opinión pública como a los sistemas de salud sobre la necesidad de detectar y contener de forma temprana patógenos con potencial epidémico. A ello se suma la preocupación de que un brote en una región densamente poblada, como Bengala Occidental, pueda favorecer mutaciones que incrementen la capacidad de transmisión entre humanos, lo que ha llevado a varios países asiáticos a reforzar la vigilancia de viajeros procedentes de zonas afectadas. El entorno que favorece la propagación Por su parte, Jean Paul Carrera, presidente de la Sociedad Panameña de Epidemiología y Modelación Matemática y director del Centro Carson de Investigación en Salud y Ecosistemas, explicó que los murciélagos frugívoros —reservorios naturales del virus— están ampliamente distribuidos en Asia, África y el Pacífico. “Estos murciélagos interactúan frecuentemente con los humanos, la agricultura y el ganado, lo que facilita la transmisión del virus, especialmente en contextos de deforestación, expansión agrícola y cambio climático”, señaló. Carrera añadió que la alta densidad poblacional en áreas como Bengala Occidental incrementa el riesgo de que pequeñas mutaciones del virus favorezcan su propagación entre personas, un escenario que obliga a mantener una vigilancia constante. El Gobierno de Bengala Occidental ha reforzado las medidas preventivas, incluyendo el rastreo activo de contactos de alto riesgo. Cerca de 200 personas permanecen bajo observación domiciliaria. Subarna Goswami, subdirector adjunto de Salud del estado, explicó que el período de incubación del virus puede variar entre 4 y 45 días, por lo que la supervisión se extenderá hasta por tres meses. “Solo después de tres meses podremos decir que el brote ha terminado”, afirmó. Incluso se han tomado muestras de murciélagos en el zoológico local como parte de las acciones de vigilancia ambiental. Aunque el brote actual no ha provocado muertes y parece estar bajo control, el virus Nipah sigue representando una amenaza seria para la salud pública global. Su elevada letalidad, la falta de tratamientos específicos y su capacidad de transmisión entre humanos obligan a mantener una vigilancia estrecha, especialmente en regiones con alta densidad poblacional. Para los expertos, el caso de Bengala Occidental es un recordatorio de que los virus emergentes siguen siendo un desafío permanente para la seguridad sanitaria mundial. Vapeadores o cigarrillos electrónicos. iStock
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