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10A La Prensa Panamá, miércoles 28 de enero de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. de sus trayectos más peligrosos y mortíferos. Vinculado directamente con nuestro país, también identificó la necesidad de contrarrestar lo que su administración denominó la influencia maliciosa del Partido Comunista Chino en Panamá. Ambos asuntos fueron ampliamente abordados en su discurso de toma de posesión, delineando con claridad la estrategia a seguir. No fue casual que la primera gira del secretario de Estado, Marco Rubio, comenzara precisamente en Panamá para tratar estos temas, con resultados hoy conocidos. De manera paralela, la atención se centró en el déficit comercial estadounidense con el resto del mundo. Tras anuncios sucesivos y la implementación de incrementos significativos en los aranceles a economías como China, Europa e India, la administración optó por imponer un arancel mínimo estándar para todos los países, acompañado de la renegociación de intereses estratégicos con el objetivo de compensar dicho déficit. En este escenario, los Estados se vieron obligados a negociar bajo condiciones previamente fijadas. Posteriormente llegó el turno de los conflictos armados. La intervención de la administración Trump en diversas guerras siguió un patrón común: presionar a las partes involucradas para forzarlas a sentarse a la mesa de negociación. Incluso Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Escriben, pero no piensan Inteligencia artificial En los últimos años, los modelos de lenguaje basados en inteligencia artificial han dejado de ser curiosidades académicas para convertirse en herramientas de uso cotidiano. Hoy se integran en rutinas profesionales, tareas creativas y procesos editoriales con una naturalidad pasmosa. Y, sin embargo, por más que los utilicemos a diario, no conviene olvidar una verdad sencilla: escriben, pero no piensan. Lo sé por experiencia propia. Utilizo estos modelos todos los días como apoyo en mi trabajo: revisan textos, sugieren estructuras más claras y detectan inconsistencias argumentales. En muchos sentidos, mejoran la forma. Pero no crean el fondo. Porque, aunque logren imitar el estilo, la voz o la lógica de una pieza editorial, no pueden aportar lo más importante: el criterio, la sensibilidad o el punto de vista que solo una persona puede generar. Hoy, los tres grandes modelos del mercado —GPT, Claude y Gemini— ofrecen capacidades notables. GPT, de OpenAI, es excepcional para estructurar ideas complejas y dar coherencia narrativa a un argumento técnico o extenso. Es como un buen editor ejecutivo: ordena, depura y sugiere. Claude, desarrollado por Anthropic, brilla por su respeto al tono original y su talento para sintetizar sin empobrecer. Gemini, de Google, se destaca por su visión panorámica, su capacidad de contraste y su habilidad para conectar un tema con sus implicaciones sociales o políticas. Cada uno tiene fortalezas específicas. Pero todos tienen una limitación común: ninguna inteligencia artificial —ni ahora ni a corto plazo— posee experiencia vital. Ninguna ha sentido el peso de una decisión difícil, ni ha aprendido del error, ni ha experimentado la ironía sutil de una contradicción humana. Su conocimiento es técnico y estadístico, no vivencial ni ético. La creatividad, entendida no solo como ocurrencia estética sino como capacidad de generar sentido, sigue siendo terreno humano. Solo una persona puede establecer una analogía nacida de su historia, encontrar una conexión entre temas que no parecían relacionados o construir un argumento persuasivo a partir de una intuición. La IA puede proponer, pero no decidir. Puede acelerar, pero no reemplazar. En Panamá y en el mundo, esta discusión no es menor. A medida que los modelos se incorporan a medios, empresas y espacios educativos, debemos distinguir entre delegar una tarea y renunciar al pensamiento. La ventaja competitiva no está en usar IA, sino en saber qué pedirle, qué aceptar y qué jamás delegar. Porque la tecnología puede ayudarnos a escribir mejor. Pero solo un ser humano puede decir algo que realmente valga la pena ser leído. ¿Cuáles son los valores de la ciudadanía panameña? Democracia Buscamos también introducir nuevas preguntas que permitan arrojar luces sobre asuntos que se han impuesto en la sociedad panameña. En 2023, apenas unos meses antes de las protestas antimineras, incorporamos una pregunta sobre el dilema entre medioambiente y crecimiento económico, que permitía vislumbrar el rechazo que podría generar la aprobación del contrato. En esta oportunidad, buscamos profundizar sobre algunos puntos y abordar nuevas problemáticas. ¿Qué entiende la ciudadanía panameña por democracia? Si el primer problema es la corrupción, ¿cuáles son las instituciones que son vistas como más vulnerables ante este problema? Vista la impopularidad de la actividad minera, ¿qué actividades económicas debería priorizar el país? Conociendo las altas tasas de violencia de género en el país, ¿qué opina la ciudadanía al respecto? ¿Cómo percibe la ciudadanía la inteligencia artificial? Un capítulo que fue profundamente reformado en esta edición es el relacionado con los valores de la ciudadanía panameña. Basándonos en una metodología ampliamente utilizada en el mundo, diseñada por el profesor de psicología social Shalom Schwartz, lo que buscamos fue establecer una escala de valores y, en segundo lugar, identificar diferencias sociodemográficas en ella. A menudo se habla de valores en abstracto, como si estos no fueran múltiples y a menudo objeto de arbitrajes por parte de los individuos. Tomemos como ejemplo una persona que obtiene una promoción o un aumento salarial en su trabajo, que le requiere mudarse y, así, alejarse de su familia, o acClaire Nevache Negociar bajo presión: lecciones de la era Trump Política exterior Hace poco más de un año dio inicio el segundo período del presidente Donald J. Trump al frente de la Presidencia de Estados Unidos. Enarbolando la bandera de America First, logró cautivar la voluntad de millones de estadounidenses, así como de importantes sectores conservadores y de ultraderecha a nivel internacional e, incluso, con el paso del tiempo, de un segmento más amplio de la opinión pública global. Desde el inicio, su administración estuvo marcada por una intervención directa en la resolución de viejos y prolongados conflictos a nivel internacional. Mediante métodos poco ortodoxos y disruptivos, logró en corto tiempo alterar dinámicas largamente estancadas, sacudiendo la parsimonia y el statu quo que caracterizaban la gestión de algunos de los principales problemas que atravesaba el mundo. ¿Cómo ha logrado esto con tanta rapidez? A través de una estrategia de negociación singular, basada en la presión constante y el replanteamiento forzado de escenarios. Al llegar nuevamente a la presidencia, dos temas marcaron su agenda internacional. El primero fue la migración irregular, que desbordaba las fronteras del continente y que, en Panamá, encontraba uno cuando parecía que los esfuerzos diplomáticos con Rusia estaban destinados al fracaso, el presidente decidió respaldar la aprobación de un proyecto de ley que contemplaba aranceles del 500% para Rusia y cualquier país que mantuviera relaciones comerciales con Moscú. El 23 de enero de 2026, por primera vez, representantes de las partes en conflicto se sentaron en la misma mesa junto a Estados Unidos. La crisis venezolana no fue ajena a esta lógica. Se ejerció una presión sostenida en los planos económico, político y militar, mientras hoy comienzan a conocerse detalles de las negociaciones que, tras bambalinas, condujeron al desenlace conocido. El último capítulo fue Groenlandia, que por largo tiempo había captado su interés. Durante semanas, el mandatario elevó el tono frente a la OTAN y Europa, llegando incluso a mencionar el uso de la fuerza militar como una posible vía. Sin embargo, durante los recientes encuentros en Davos se sentaron las bases para una nueva forma de cooperación estratégica en la isla más grande del planeta. Se puede estar de acuerdo o no con sus métodos; ignorar la lógica que los sustenta sería un error. La experiencia reciente demuestra que esta forma de negociación parte de la creación deliberada de escenarios de presión para romper inercias, redefinir costos y obligar a los actores a recalcular sus márgenes de maniobra. Para países como Panamá, comprender esta dinámica no es un ejercicio académico, sino una necesidad estratégica. Leer correctamente el contexto, anticipar los momentos de tensión y llegar a la mesa con claridad de objetivos será determinante para defender los intereses nacionales en un nuevo entorno internacional, donde la preparación y la firmeza pesan tanto como la voluntad de cooperar. Opinión EL AUTOR es estratega en tecnología, innovación y transformación digital. EL AUTOR es abogado. LA AUTORA es politóloga e investigadora del Cieps. Gabriel J. Perea tuar en contra de su ética personal porque su nuevo trabajo es responsable de graves daños ambientales. La decisión que tome la persona no implica que no ame a su familia, que no le importe su carrera profesional o que desprecie la naturaleza. Sin embargo, nos da una idea de la prioridad que tiene cada uno de estos valores para esta persona. Pues bien, según la encuesta del CIEPS, el primerísimo valor de la ciudadanía panameña es precisamente la benevolencia, es decir, la preocupación por el bienestar de su círculo cercano y conocido. Es aún más fuerte entre mujeres. Esto significa que, al momento de tomar decisiones vitales, probablemente pesará más que otras variables para la mayoría de las personas. El segundo valor en orden de prioridades es la autodirección, es decir, la posibilidad de tomar sus propias decisiones y ser independientes, y el tercero, el hedonismo, la búsqueda de diversión y de disfrute. De forma inversa, los valores que conforman las últimas prioridades de los panameños y las panameñas son los que tienen que ver con la autorrealización: la búsqueda de poder, vinculado con la riqueza y el estatus social, así como la atracción por la novedad y la aventura, están clasificados muy debajo de la escala, con la excepción de los hombres jóvenes. Esto nos retrata una sociedad bastante menos individualista de lo que se suele pensar. El estudio también revela importantes diferencias generacionales y entre sexos. Mientras más jóvenes son las personas, más abiertas al cambio; pero aunque las personas mayores son más conservadoras, tampoco lo son de manera muy radical. Por otro lado, entre las personas mayores de 50 años no hay mayor diferencia entre sexos. Las diferencias son mucho más marcadas entre los hombres y las mujeres más jóvenes, con una apertura al cambio mucho más marcada entre hombres que mujeres. La Encuesta de Ciudadanía y Derechos del Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIEPS) ya tiene un lugar consolidado en el país. La semana pasada se lanzó el cuarto informe, con datos relacionados con el apoyo a la democracia, la valoración de los servicios públicos, la situación económica del país, las percepciones relacionadas con el embarazo en la adolescencia o los medios a través de los cuales se informa la ciudadanía panameña. Cada encuesta bianual cuenta con un tema coyuntural: la reforma constitucional en 2019, el trabajo después de la pandemia en 2021 y las elecciones venideras en la edición de 2023. En esta ocasión, el tema que decidimos abordar nos pareció imponerse: ¿cómo se sentía la ciudadanía panameña frente a los giros geopolíticos y al ver su principal infraestructura y símbolo de identidad en el centro de los conflictos internacionales? Las reuniones de trabajo previas nos permiten evaluar las preguntas que se aplicaron en las ediciones anteriores, a fin de determinar cuáles queremos mantener para obtener una línea de tiempo que nos permita evaluar cambios en la opinión pública. Constatamos, por ejemplo, la evolución de la percepción sobre la economía, la democracia o los principales problemas que afectan al país. Mientras que el principal problema prepandémico era la inseguridad, esta ha sido totalmente desplazada por otros como la corrupción, señalada como primer problema del país desde 2021, así como el desempleo y las condiciones laborales, identificado como segundo problema. La política exterior de Donald Trump ha impuesto una lógica de negociación basada en la presión, obligando a los Estados a recalcular intereses, costos y márgenes de maniobra estratégicos. Otto A. Escartin Romero La Encuesta de Ciudadanía y Derechos del CIEPS explora cómo los panameños priorizan valores como la benevolencia y la autonomía, en un contexto de tensiones sociales, económicas y geopolíticas. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón

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