8A La Prensa Panamá, domingo 25 de enero de 2026 La opinión de Hilde Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. geopolítica y comercial entre las grandes potencias está redefiniendo las cadenas de suministro. Empresas que durante décadas produjeron en Asia hoy buscan diversificar riesgos, acercarse a sus mercados finales y operar en países estables, confiables y bien conectados. En ese tablero, Panamá no es un espectador: es una pieza estratégica. La Zona Libre de Colón vuelve a tomar protagonismo. Ya no solo como zona de reexportación, sino como plataforma para el ensamblaje, la transformación, la distribución regional y la manufactura ligera. Panamá, como país asociado al Mercosur y con el avance del acuerdo Mercosur–Unión Europea, puede convertirse en un puente natural entre América del Sur, América del Norte y Europa. Esto abre oportunidades reales para atraer empresas que busquen producir o agregar valor desde un punto logístico eficiente y con acceso preferencial a múltiples mercados. Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. La táctica del salami de Mr. Trump Estados Unidos ce geográfico, sumando a estas pretensiones a Canadá y Groenlandia, con el objetivo de colocar bajo su dominio soberano al resto de los países del continente como Estados vasallos o protectorados, todos subordinados a la Casa Blanca y a su presidente errático. Esta política internacional del trumpismo hace añicos a las Naciones Unidas, zarandeadas durante años por Estados Unidos; rompe con los restos del orden mundial y las instituciones internacionales; dinamita las leyes y tratados internacionales, y genera potenciales discordias en las viejas alianzas surgidas tras la Segunda Guerra Mundial, donde antiguos aliados europeos hoy se gruñen y enseñan los dientes por Groenlandia. Hace semanas señalé los crecientes rumores de que la Armada de Estados Unidos no paga peaje por el tránsito de sus buques de guerra por el Canal de Panamá. Consideré necesario que el gobierno nacional se pronunciara, pues ello atentaría contra la neutralidad del Canal y los compromisos del Tratado de Neutralidad. La única respuesta que escuché, por medios televisivos, fue la del ministro Felipe Chapman, quien afirmó que yo estaba más informado que él; algo que no me sorprendió, ya que días antes había dicho desconocer desembolsos del programa de descentralización, luego confirmados por un colega suyo y por el propio presidente José Raúl Mulino. Poco después ocurrió el lamentable y bochornoso incidente del monumento chino, erigido en 2004 con fondos de la comunidad china y demolido por orden de la alcaldesa de Arraiján. Con los antecedentes creados por la canallesca y falsa narrativa del gobierno de Mitchel Doens Panamá 2026: una oportunidad que no podemos dejar pasar Pieza estratégica El 2026 se perfila como un año decisivo para Panamá. No porque todo esté resuelto, sino porque el mundo está atravesando una transformación profunda, y los países que entiendan su rol en este nuevo escenario serán los que logren crecer y atraer inversión. Panamá tiene una oportunidad real de consolidarse como un hub logístico, comercial, turístico y financiero de relevancia internacional. Pero esa oportunidad no se aprovecha sola: requiere visión, decisiones claras y capacidad de ejecución. El contexto global es claro. La guerra desafíos clave es la reactivación efectiva de proyectos. Infraestructura, energía, logística, turismo y desarrollo urbano no pueden quedarse en anuncios. El país necesita ejecución, cronogramas claros y coordinación público-privada. Cada proyecto que se detiene envía una señal negativa; cada proyecto que avanza genera confianza y atrae capital. A los inversionistas internacionales, el mensaje es claro: Panamá está listo. Listo para recibir inversión, para asociarse y para crecer. No somos un país perfecto, pero sí un país con una posición estratégica privilegiada, experiencia logística comprobada y una vocación histórica de apertura al mundo. El 2026 no será un año de milagros. Será un año de decisiones. Y las decisiones que tomemos hoy definirán el rumbo económico de la próxima década. Panamá siempre ha sido un país de tránsito. Hoy tiene la oportunidad de ser también un país de transformación, valor agregado y crecimiento sostenible. El momento es ahora. El mundo se está moviendo. Panamá no puede quedarse atrás. Opinión EL AUTOR es presidente de la Cámara de Comercio de la Zona Libre de Colón. EL AUTOR es abogado, exministro de Trabajo y exsecretario general del PRD. al nuevo administrador del Canal, impidiendo que la Junta Directiva ejerza su potestad soberana? Responder estas interrogantes y hacer públicos los acuerdos y entendimientos de este gobierno con los procónsules estadounidenses es una deuda pendiente con la opinión pública. Sabemos que las presiones y amenazas del gobierno de Trump han conducido a una resignación progresiva: entregar, poco a poco, el sabroso salami a sus pretensiones, como ocurrió en Venezuela ante el descomunal poderío militar estadounidense, lo que habría llevado a la cúpula militar de ese país a entregarlacabezadeMaduroysuesposaparaevitar un mayor derramamiento de sangre. Quizás de allí provengan los frecuentes llantos presidenciales, fruto de asedios y presiones que generan debilidades aprovechadas desde el norte. Imagino a Donald Trump en su próximo discurso ante la nación, en el Capitolio, alardeando de supuestos logros: extraer a MadurodeVenezuela,imponerarancelesalmundo bajo el pretexto de salvar la economía estadounidense, crear nuevos protectorados en el continente bajo el corolario Monroe, mantener a Europa en condición de dependencia y asegurar su victoria electoral de noviembre para conservar el control del Congreso y seguir repartiendo el planeta. El verdadero problema de Trump es el tiempo del que dispone para tragarse ese salami mundial, si es que conoce el clásico corolario diplomático. La gula suele precipitar la caída: en Estados Unidos crece el rechazo político y social a sus políticas demenciales, lo que podría conducir a un impeachment, mil veces preferible a una tercera guerra mundial. El salami “se come poco a poco”, en rebanadas. Mientras más fina, mejor, según los grandes gourmets de los mejores restaurantes. Los diplomáticos avezados han hecho suyo este corolario, aplicándolo al tablero del ajedrez mundial. La política internacional de Donald Trump, impulsada por la ultraderecha, los halcones republicanos y los oligarcas de Estados Unidos —que rompe con la tradicional política exterior bipartidista—, olvida este principio al pretender engullirse las principales fuentes energéticas y minerales para asegurar físicamente las reservas del continente americano, así como las rutas comerciales internacionales, incluido el Canal de Panamá. La general Laura Richardson, excomandante del Comando Sur, manifestó sin tapujos —y con cierta ingenuidad— que para su país resulta crucial el control de los vastos recursos estratégicos de América Latina para la seguridad de Estados Unidos, entre ellos petróleo, gas, oro, cobre, litio y tierras raras, entre otros. Agregó, con tono compungido, que nuestros países no recibían beneficios suficientes para su desarrollo debido a la influencia de China y Rusia en la región. Hoy,elplanTrump,ejedelaavariciaoligárquica estadounidense, amplía su alcanDovi Eisenman Trump sobre una supuesta presencia del Ejército chino en Panamá, y el mentiroso señalamiento de control del Partido Comunista chino sobre las operaciones del Canal, resulta difícil no inferir el origen de tan absurda decisión. La ofensiva de la embajada y de su embajador diletante no se ha detenido. Han continuado con amenazas a empresarios panameños de retirarles visas, afectar sus negocios y someter a sus empresas a medidas de boicot, como ocurre en otros países si se niegan a romper relaciones con China. También se ha intimidado a actividades comerciales que alquilan locales a empresas chinas, a bufetes panameños que las representan y a vendedores de vehículos chinos, amenazándolos con represalias si no suspenden sus operaciones. En consecuencia, las actividades económicas de Panamá, sus inversiones extranjeras y la generación de empleo quedan a la deriva, condicionadas por decisiones de matones en Washington, los mismos que venden bonos del Estado, soya, maíz, productos farmacéuticos y semiconductores a China, mientras compran tierras raras, maquinaria, electrónica y bienes de consumo. La ley del más fuerte: hagan lo que digo, no lo que hago; y que se hunda el istmo. En septiembre habrá cambio en la administración del Canal. El doctor Ricaurte Vásquez dejará el cargo y será sustituido. Vale la pena preguntarse qué resultados arrojaron las recientes conversaciones de los ministros Martínez-Acha e Icaza con Marco Rubio, en Washington. ¿O acaso pretenden imponer desde Estados Unidos Nuestra ventaja competitiva es clara: estabilidad política, economía dolarizada, conectividad aérea y marítima, el Canal, puertos de clase mundial y zonas económicas especiales. En un entorno en el que muchos países enfrentan inestabilidad, inseguridad o incertidumbre regulatoria, Panamá ofrece algo que hoy es altamente valorado por los inversionistas: previsibilidad. La logística seguirá siendo uno de los grandes motores del crecimiento. Pero no camina sola. Viene acompañada de servicios, comercio, tecnología y talento. A esto se suma el crecimiento del turismo, que ya muestra señales claras de recuperación y expansión. Panamá está dejando de ser solo un país de tránsito para convertirse en un destino en sí mismo: naturaleza, ciudad, gastronomía, playas, cultura y negocios. Cada turista genera empleo, consumo e inversión, y fortalece la marca país. Sin embargo, sería irresponsable pintar un panorama sin reconocer los retos. Uno de los Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. 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