6A La Prensa Panamá, miércoles 14 de enero de 2026 Panorama La influenza y el virus respiratorio sincitial (VSR) lideran actualmente el número de casos en Panamá. Ambos virus, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), circulan de forma simultánea, de acuerdo con su más reciente alerta epidemiológica. En la alerta emitida el 9 de enero, la OPS recomendó a los países de las Américas mantenerse vigilantes y fortalecer la preparación de los servicios de salud ante esta circulación simultánea, ya que podría generar una mayor presión sobre hospitales y centros de salud. En la región, la positividad por influenza se mantiene por encima del 10% en el hemisferio norte, con incrementos sostenidos en América del Norte y América Central, y niveles cercanos al 20% en el Caribe, donde predomina la circulación de influenza A(H3N2). El más reciente informe epidemiológico del Ministerio de Salud (Minsa) detalla que la influenza alcanzó una positividad del 29.7%, superando el umbral de alerta y mostrando una tendencia al alza. En la semana epidemiológica No. 52 (del 21 al 27 de diciembre) se confirmaron cuatro defunciones y se actualizóunamuertecorrespondiente a la semana No. 49 (del 30 de noviembre al 6 de diciembre), lo que eleva a 114 el total de fallecimientos La influenza y el virus sincitial circulan de manera simultánea en Panamá SALUD registrados en 2025. Del total de defunciones, el 85.1% de las personas no estaba vacunado contra la influenza, mientras que el 92.1% presentaba factores de riesgo, como edad avanzada, enfermedades metabólicas y cardiovasculares, inmunosupresión y afecciones respiratorias crónicas. En tanto, el VSR registró una positividad del 23%, por encima del umbral estacional y de la curva epidémica. Este virus continúa afectando principalmente a niños pequeños y es una de las principales causas de infecciones respiratorias en este grupo etario. El jefe nacional de Epidemiología del Minsa, Blas Armién, hizo un llamado a la población a reforzar las medidas de prevención y a acudir oportunamente a los servicios de salud, especialmente en el caso de niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. La formación médica inicia en las aulas y se consolida en los hospitales, antes del internado y la especialización. Elysée Fernández El ABC de la formación médica Aleida Samaniego C. [email protected] Aleida Samaniego C. [email protected] EDUCACIÓN Paulino Vigil De Gracia explicó las etapas de la formación médica en Panamá y advirtió sobre la sobreoferta de médicos generales, el déficit de especialistas y la saturación del internado. En medio del debate sobre la formación médica, la saturación de profesionales de la salud y las limitaciones del sistema hospitalario, el director nacional de Docencia e Investigación de la Caja de Seguro Social (CSS), Paulino Vigil De Gracia, ofreció una explicación detallada y pedagógica sobre las diferencias entre un médico interno, un médico general, un médico residente y un médico especialista, con el objetivo de aclarar una confusión frecuente tanto en la población como entre los propios estudiantes de medicina. Vigil De Gracia subrayó que no todo el que se gradúa de una facultad de Medicina se convierte automáticamente en un médico idóneo, aunque posea un diploma universitario que indique “doctor en medicina”. Según explicó, ese título marca el cierre de la formación académica universitaria, pero no habilita legal ni profesionalmente al egresado para ejercer la medicina de manera independiente. “El estudiante culmina seis años en la facultad de Medicina y recibe su diploma universitario, pero todavía no es médico idóneo. Ese paso es necesario para continuar la carrera, pero aún falta formación práctica obligatoria”, explicó el funcionario de la CSS. Ese periodo adicional corresponde al internado médico, una etapa de dos años que se realiza en hospitales del sistema público, bajo la supervisión directa de médicos especialistas que actúan como tutores. Durante este tiempo, el interno integra los conocimientos teóricos adquiridos en la universidad con la atención directa de pacientes, siempre bajo supervisión. “El médico interno es parte del engranaje del sistema de salud. Ayuda muchísimo, trabaja y atiende, pero no es idóneo y debe estar siempre supervisado”, precisó Vigil De Gracia, quien advirtió que actualmente existe un número de internos que supera la capacidad real de tutores disponibles, lo que genera tensiones en los hospitales docentes. Una vez completados los dos años de internado, el profesional recibe los diplomas correspondientes emitidos por el Ministerio de Salud (Minsa) y la CSS. Con esos documentos y el título universitario, el egresado acude al Consejo Técnico de Salud, entidad que certifica la idoneidad profesional. Solo en ese momento, aclaró el director nacional de Docencia e Investigación de la CSS, la persona se convierte formalmente en médico general. “El médico general ya es idóneo. Puede trabajar tanto en el sector público como en el privado y está capacitado para resolver gran parte de los problemas de salud de la población”, indicó. ¿Cuándo se aspira a la residencia? Es a partir de esta etapa cuando el médico general puede aspirar a una residencia médica, el proceso de formación para convertirse en especialista. Para ello, debe concursar por una plaza y, de obtenerla, ingresar a un programa de residencia que puede durar entre tres y varios años, dependiendo de la especialidad. Durante la residencia, el médico, ya idóneo, se forma de manera intensiva en un hospital docente, bajo la guía de especialistas, hasta completar su entrenamiento. “Por ejemplo, un médico general que entra a una residencia de pediatría debe cumplir tres años adicionales de formación. Al concluirlos, entonces sí se convierte en pediatra”, detalló Vigil De Gracia. De esta forma, el recorrido completo de la formación médica en Panamá sigue un camino claramente definido: estudiante de medicina, médico interno, médico general, médico residente y, finalmente, médico especialista. Cada etapa, recalcó, es indispensable y no puede omitirse sin afectar la calidad de la atención en salud. Más allá de la explicación técnica, el director nacional de Docencia e Investigación de la CSS envió un mensaje de advertencia sobre la situación actual de la formación médica en el país. Reconoció que en Panamá se forman buenos médicos, pero alertó que se están graduando más profesionales de los que el sistema de salud puede absorber, especialmente en el nivel de médicos generales. “Estamos formando más médicos de los que necesitamos. Esto está generando un problema serio, sobre todo en el internado médico, porque todos los egresados requieren esos dos años obligatorios y no tenemos la capacidad suficiente”, señaló. Esta sobreoferta, añadió, ha derivado en una realidad preocupante: médicos generales desempleados, subempleados o con condiciones laborales inadecuadas. A juicio de Vigil De Gracia, el verdadero déficit del país no está en los médicos generales, sino en los médicos especialistas. “Donde tenemos el gran problema es en la formación de especialistas. Ahí sí necesitamos más”, enfatizó, al tiempo que señaló que esta carencia impacta directamente en la integración del sistema de salud y en la sobrecarga de los hospitales de alta complejidad. Finalmente, el funcionario destacó la urgencia de fortalecer la atención primaria de salud como un pilar fundamental para reducir la presión sobre los especialistas y mejorar la eficiencia del sistema sanitario. “El trabajo que hacen los médicos de atención primaria, sean generales o especialistas, es clave y debemos reforzarlo”, subrayó. La Asamblea Nacional abrió, de manera oficial, el periodo de postulaciones para el cargo de subcontralor general de la República, según lo establece la Resolución No. 28 del 12 de enero de 2026, aprobada por el pleno legislativo. El anuncio marca el inicio del proceso para escoger a quien acompañará al contralor en la supervisión del uso de los fondos públicos y la fiscalización del Estado. De acuerdo con la convocatoria, los ciudadanos interesados tendrán cuatro días hábiles, contados a partir del miércoles 14 de enero de 2026, para presentar su postulación. Los aspirantes deberán acudir personalmente a la Secretaría General de la Asamblea Nacional, ubicada en el Palacio Justo Arosemena, en la Plaza 5 de Mayo, donde deberán entregar la documentación que acredite el cumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 279 de la Constitución. Entre los requisitos exigidos se encuentran la presentación del currículum vitae, el certificado de nacimiento original, el certificado de información de antecedentes personales y una copia autenticada del título universitario. Estos documentos buscan validar que el aspirante cumple con las condiciones constitucionales para ejercer un cargo clave en la estructura de control estatal. Asamblea abre convocatoria para escoger al subcontralor de la República ADMINISTRATIVO La recepción de documentos se realizará del jueves 15 al martes 20 de enero de 2026, en horario de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. Con esta apertura, la Asamblea Nacional activa un proceso que, además de técnico, podría convertirse en un nuevo punto de interés político, dado el rol estratégico que juega la Subcontraloría en la vigilancia del gasto público. Este proceso se activa pocos meses después de que, el 17 de septiembre de 2025, la Contraloría General de la República informara a la ciudadanía sobre la renuncia de Eli Felipe Cabezas al cargo de subcontralor. La institución confirmó entonces que había aceptado la dimisión, un movimiento que dejó vacante una de las posiciones clave en el andamiaje de fiscalización estatal y que ahora impulsa a la Asamblea Nacional a abrir una nueva convocatoria para su reemplazo. Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] Palacio Justo Arosemena. Isaac Ortega Las autoridades recomiendan el uso de mascarillas. Elysée Fernández
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