7A La Prensa Panamá, sábado 10 de enero de 2026 ven. Tanto el mundo animal como nuestra propia especie dependemos profundamente de la ecología, y es positivo que los expertos lo recuerden de manera constante. Nuestro planeta se ha visto gravemente afectado por industrias que se lucran de forma millonaria contaminando el ambiente, sin reparar los daños, muchos de ellos irreversibles: explotación minera, tala indiscriminada, contaminación de ríos con químicos y desechos, incluidos derrames de petróleo, entre otros. El principal argumento de estas industrias es la generación de empleo y el supuesto beneficio económico, pero este debe compararse con los daños causados para evaluar si realmente existe un beneficio neto para la sociedad. Antes de explicar la estafa multimillonaria que causó la mina, es necesario señalar algunos daños de la minería a cielo abierto: •La contaminación del aire provoca alrededor de 7 millones de muertes a nivel mundial. •La minería abierta afecta agua, aire, paisaje, suelo, flora, fauna y la salud humana. •Donoso ocupa casi 25,000 hectáreas, más otra concesión adicional de 645 hectáreas. •En la zona existen cuatro ríos: Coclé del Norte, Caimito, Miguel de la Borda y río Indio. En Panamá, la provincia de Darién, con una extensión de 11,895 km², ha sufrido una tala indiscriminada de árboles. Entre 2019 y 2021 Punto de encuentro Memoria histórica El 28 de octubre de 1886, en Nueva York, se suscitó un acto cívico extraordinario con la inauguración de la Estatua de la Libertad, donada por el gobierno francés a Estados Unidos. Desde entonces hasta hoy, este monumento se mantiene como uno de los más emblemáticos y representativos de esa nación. Ante la magnitud de semejante obsequio, solo se colocó una placa de bronce con los nombres de quienes trabajaron en su construcción; Francia no exigió estatuas ni obeliscos como compensación. Sin lugar a dudas, la obra magna y más representativa de nuestro país es el Canal de Panamá. Cada pulgada de tierra que bordea esta vía acuática posee un valor sagrado por lo que simboliza para nuestro pequeño istmo. La historia del Canal está colmada de acontecimientos, sacrificios, actos de heroísmo y tolerancia que, por décadas, han consolidado nuestra soberanía sobre esta obra de alcance mundial. Por ello, no resulta grata la presencia simbólica de ningún otro país que no sea Panamá en este espacio. Los hechos recientes no han sido los mejores, y quienes resulten responsables merecen un llamado de atención. Esta coyuntura ofrece, además, una oportunidad invaluable para que Panamá recupere un espacio de profundo significado y se erija allí un parque donde ondee con orgullo nuestro pabellón nacional, acompañado del nombre de los líderes que ofrendaron sus vidas por la defensa del suelo patrio. ¿Por qué no honrar en ese sitio a figuras como Ascanio Arosemena o Victoriano Lorenzo? Ambos héroes panameños que lucharon incansablemente contra la injerencia extranjera. Y, al hablar de héroes nacionales, no puede omitirse a Urracá, valiente defensor de la patria, cuyo sacrificio aún no recibe el reconocimiento que merece, reducido hoy a una pequeña efigie en la moneda de menor denominación del país. Panamá, nación noble y agradecida con la comunidad china que participó activamente en la construcción del Canal y que ha convivido en armonía dentro de nuestro territorio, extiende con respeto la sugerencia de que cualquier obra conmemorativa pueda ubicarse en un espacio igualmente significativo, como el Barrio Chino, lugar de identidad y encuentro cultural. El origen de esta situación se encuentra en la forma en que, a espaldas del pueblo panameño, se otorgaron permisos para levantar un obelisco sin el consenso ciudadano. Los ciudadanos de origen chino en Panamá sabrán comprender que cada país posee espacios de profunda sensibilidad histórica y emocional. Para nosotros, ese espacio se llama Canal de Panamá. Geopolítica a la fuerza: China pierde terreno en América Latina Relaciones internacionales En segundo lugar, la confianza excesiva en los sistemas de defensa aérea autóctonos. Otro error de cálculo se debió a suposiciones técnicas. Aunque, según se informa, los sistemas de defensa aérea suministrados por China derribaron aviones occidentales durante el supuesto «conflicto indo-pakistaní de 2025», esto otorgó a Pekín una confianza considerable. Sin embargo, el calibre del ejército pakistaní no puede equipararse al de las fuerzas armadas de Venezuela. Las imágenes filtradas de la operación revelaron que los sistemas de defensa aérea de fabricación china se encontraban en gran medida en estado de «silencio». Esto se debió no solo a las excepcionales capacidades de supresión de la guerra electrónica (EW) del ejército estadounidense, sino quetambiénpusodemanifiestofactoreshumanos dentro del ejército venezolano. Ya fuera por operadores insuficientemente entrenados o por el caos interno que llevó al apagado deliberado de los radares de alerta temprana, esta costosa red de defensa resultó prácticamente inútil. En tercer lugar, la mentalidad arraigada con respecto a los patrones de intervención de Estados Unidos. Los precedentes históricos han encerrado a China en una forma de pensar fija. Históricamente, al intervenir en la política latinoamericana, Estados Unidos empleaba predominantemente tácticas de guerra por poder, como armar a las fuerzas opositoras, orquestar golpesdeEstadooimponersancionesprolongadas; el despliegue de fuerzas especiales solía requerir una coordinación transfronteriza prolongada. Sin embargo, en esta ocasión, el presidente Trump adoptó una intervención militar directa similar a un ataque de decapitación, sin pasar por la fase de transición del apoyo indirecto. Este enfoque de «guerra relámpago» de ritmo rápido eludió por completo los modelos de alerta temprana de los sistemas diplomáticos y de inteligencia de China, lo que provocó que Pekín perdiera de la noche a la mañana un punto de apoyo geopolítico crucial. El siguiente paso de Pekín: control de daños y reorientación estratégica Aunque China se enfrenta a un importante revés diplomático con el colapso del régimen de Maduro, esto no supone el fin de la competencia entre Estados Unidos y China en América Latina. Lo primero es una reducción estratégica en la asignación de recursos y la delimitación de responsabilidades. A corto plazo, el compromiso total de China en materia de recursos para América Latina disminuirá inevitablemente. A pesar de las enormes inversiones realizadas en el pasado en Venezuela, este colapso demuestra que el respaldo financiero por sí solo no se traduce en una capacidad efectiva de defensa del régimen. Para salvaguardar la reputación de los productos militares chinos, es probable que las autoridades atribuyan el fracaso del sistema de defensa aérea exclusivamente a la negligencia y la corrupción interna de las fuerzas de seguridad de Maduro, calificándolo de «error humano» que impidió la activación del sistema. Este enfoque tiene como objetivo proteger la reputación Cheng-Pu Kao La madre tierra Minería Antes de iniciar el tema, aclaro que no soy ambientalista ni ecologista, pero sí tengo interés en resaltar la importancia irremplazable de la madre tierra y de un ambiente no contaminado, condición ideal para mantener a nuestro planeta libre de intoxicaciones. Aunque el mundo esté compuesto en un 70% por agua, la mayoría de nuestros alimentos provienen de la tierra, sin restar importancia al recurso hídrico. No me refiero a un tema repetido que suena bien, sino a uno cuyas consecuencias pueden ser comparables a los daños de una guerra nuclear. La contaminación de la tierra no puede evitarse completamente debido a diversas actividades humanas, pero sí puede reducirse si existe conciencia de que estamos afectando el futuro de la humanidad al no aplicar medidas de prevención. La educación básica aborda estos temas por su relevancia y existen leyes que los promueperdió aproximadamente 20,800 hectáreas, equivalente a 8.1 hectáreas por día. En Veraguas y Chiriquí, existen ocho ríos o más destinados a proyectos hidroeléctricos que no benefician a la población, mientras algunos políticos se lucraron aprovechando su posición de poder. De forma inexplicable, el país permitió la explotación minera sin valorar adecuadamente los recursos, recibiendo migajas y sin importar las consecuencias territoriales. Firmas de abogados —incluido un excandidato presidencial— guardaron silencio, al igual que una Asamblea de Diputados que creyó tener el control del negocio, hasta que miles de panameños estremecieron el país durante casi dos meses de protestas para frenar el negociado del siglo, marcado por la corrupción. Si existen intentos de repetir este esquema, no puede usarse la excusa del empleo, cuando incluso videos oficiales señalaban menos de 2,000 plazas, según fuentes de la CSS. Conclusión: daño severo al ambiente y un negocio que no benefició al país, sacrificando un territorio que pudo desarrollarse de otras formas, sin riesgos de contaminación. ¿Por qué no recurrir a un plebiscito y ejercer la democracia, en lugar de imponer decisiones? Por un lado se pretende obligar el uso de etanol, que afecta motores, y por otro se impone una mina. Que decida la mayoría. EL AUTOR es odontólogo. EL AUTOR es especialista en salud pública. EL AUTOR es doctorando en el Instituto de Asuntos Internacionales y Estudios Estratégicos de la Universidad Tamkang (Taiwán), especializado en el estudio de China y las relaciones internacionales. Dantés Valdivieso mundial del armamento chino. En segundo lugar, China reevaluará su influencia diplomática y se orientará hacia otros puntos de apoyo alternativos. El valor histórico de Venezuela para China radicaba en su papel como cuña estratégica en el patio trasero de Estados Unidos y como proveedor de energía, lo que desviaba eficazmente la atención de la Marina estadounidense. Al haber perdido este punto de apoyo, China podría reforzar sus lazos económicos y comerciales con otras naciones latinoamericanas que han firmado la Iniciativa de la Franja y la Ruta, como Brasil y Perú. Incapaz de enfrentarse militarmente a Estados Unidos en el Caribe, Pekín favorecerá cada vez más el afianzamiento económico para compensar las pérdidasgeopolíticasymantenersuinfluenciaenel hemisferio occidental. Conclusión: la ironía de las tácticas y la tecnología irreplicables Por último, surge una pregunta que invita a la reflexión: ¿podría China emular a Estados Unidos intentando ataques similares de «decapitación» o secuestros contra los líderes de Estados aliados de Washington en Asia Oriental, como Japón, Corea del Sur o Taiwán? Pienso que aunque Pekín pueda albergar tales intenciones, su ejecución práctica resulta difícil. Más allá del marcado contraste en la densidad geomilitar entre Asia Oriental y América Latina, la aplicación forzosa de acciones militares radicales desencadenaría directamente los mecanismos de defensa automáticos de la alianza entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, donde los riesgos superan con creces las posibles ganancias. Además, merece la pena tener en cuenta una capa tecnológica de humor negro. Versiones no oficiales difundidas en plataformas digitales, como suele ocurrir en este tipo de acontecimientos, plantean que la razón por la que las fuerzas especiales estadounidenses pudieron localizar rápidamente a Maduro en medio de una intensa interferencia de guerra electrónica fue precisamente porque rastrearon las señales del «teléfono móvil especial encriptado» que le regaló Xi Jinping. Quizás, en el momento mismo de la redada, el presidente venezolano estaba intentando utilizar ese mismo dispositivo para pedir ayuda a Pekín. Si esto es cierto, representa la ironía definitiva: la tan cacareada tecnología de vigilancia y comunicaciones de China se convirtió inadvertidamente en un faro que guió a las fuerzas especiales estadounidenses. Esta operación no solo supuso un duro golpe para las ambiciones geopolíticas de China, sino que también proyecta una sombra reveladora sobre la seguridad de su equipo tecnológico. Apenas había comenzado el año 2026 cuando el escenario mundial se vio sacudido por una convulsión sísmica. Sin previo aviso, el presidente estadounidense Donald Trump ordenó un ataque sorpresa contra Venezuela. Mediante ataques aéreos de precisión y operaciones especiales, Estados Unidos no solo paralizó rápidamente los sistemas de defensa de Venezuela, sino que también capturó con éxito al gobernante Nicolás Maduro. La noticiacausóconmociónentodoelmundo,pero nadie se sintió más sorprendido y avergonzado que Pekín, dada su estrecha relación con Venezuela. Apenas unas horas antes de la operación de Trump, los enviados diplomáticos chinos habían concluido conversaciones de alto nivel con Maduro, durante las cuales ambas partes habían proclamado ostentosamente la duradera amistad de su «asociación estratégica para todo tipo de situaciones». Sin embargo, la posterior acción militar no solo descabezó el régimen de Maduro, sino que también dejó en evidencia la debilidad delrespaldodiplomáticodeChina.¿Cometió China un grave error de cálculo en materia de inteligencia antes de este incidente? ¿Y cómo ajustará Pekín su estrategia geopolítica tras perder a unaliadoclaveenAméricaLatina?Esteartículo busca analizar estas cuestiones fundamentales. Tres errores importantes de cálculo del sistema de inteligencia chino La pregunta principal es: ¿por qué China no anticipó que Trump «cumpliría sus amenazas»? Sostengo que los responsables de la toma de decisiones en China subestimaron gravemente la determinación y la rapidez de Trump a la hora de desplegar la fuerza militar, lo que se debió a tres errores de cálculo clave: En primer lugar, una interpretación errónea de la política aislacionista «America First» (Estados Unidos primero). Es posible que China haya sobreinterpretado la postura de Trump tras el conflicto entre Rusia y Ucrania. Tras regresar a la Casa Blanca, Trump adoptó un enfoque notablemente más reservado con respecto a la ayudaaUcraniaencomparaciónconJoeBiden,haciendo hincapié en «America First» y evitando activamente enredarse en atolladeros en el extranjero —como evidenció en su retórica sobre Afganistán—. Esto fomentó una ilusión estratégica en Pekín: que Estados Unidos no abriría fácilmente nuevos frentes en su “patio trasero”. China creyó erróneamente que las declaraciones diplomáticas y los lazos económicos —como los proyectos de cooperación firmados recientemente— serían suficientes para disuadir al pragmático Trump, pasando por alto la imprevisibilidad inherente a su enfoque y su obsesión por proyectar una «imagen de hombre fuerte». Alvaro Lasso Lokee Opinión
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