4A La Prensa Panamá, domingo 4 de enero de 2026 Panorama El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia mañana lunes tras el ataque aéreo de Estados Unidos contra Venezuela. Colombia impulsó la convocatoria de la reunión, propuesta que fue respaldada oficialmente por Rusia y China, miembros permanentes del Consejo de Seguridad. La presidencia rotatoria del Consejo, que este mes de enero corresponde a Somalia, aprobó la convocatoria. La reunión, catalogada como una discusión sobre amenazas a la paz y la seguridad internacionales, se llevará a cabo el lunes a las 10:00 (15:00 GMT), según el programa oficial de reuniones del Consejo de Seguridad de la ONU. El propio Gobierno venezolano había solicitado una reunión del Consejo de Seguridad tras los ataques, que cayeron sobre infraestructuras civiles y militares y se cobraron la vida de personas en la capital y los estados cercanos de La Guaira, Miranda y Aragua, si bien no precisó más detalles al respecto. Un portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, aseguró hoy que la acción militar constituye “un precedente peligroso”. Guterres aseguró que está profundamente alarmado por la reciente escalada en Venezuela, lo que podría tener “preocupantes implicaciones para la región”. Consejo de Seguridad de la ONU se reúne mañana El 8 de enero de 2025 Edmundo González Urrutia y la expresidenta de Costa Rica, Laura Chincilla, junto al canciller panameño Javier Martínez Acha presentaron las actas de las elecciones del 28 de juliio de 2024. EFE Panamá y la conexión Venezuela Eliana Morales Gil [email protected] La captura de Nicolás Maduro reavivó en el recuerdo del caso Noriega. Además, Panamá es custodio de las actas electorales venezolanas de 2024, en las que se impuso Edmundo González Urrutia. Panamá volvió a colocarse en el centro de un momento decisivo para la región al quedar vinculada, de manera directa, al proceso político venezolano tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y la activación de un escenario de transición aún incierto. El país no solo reaccionó diplomáticamente a los hechos, sino que también cargaba ya con un antecedente clave: la custodia de las actas de las elecciones venezolanas del 28 de julio de 2024, en las que resultó vencedor Edmundo González Urrutia. Ese episodio, ocurrido meses antes de la ofensiva militar en Caracas, colocó a Panamá como garante documental de la voluntad popular venezolana, luego de que dirigentes de la oposición resguardaran en territorio panameño copias certificadas de las actas ante el riesgo de su destrucción o manipulación. El hecho otorgó al país un rol político y simbólico que hoy cobra mayor relevancia, en medio de la incertidumbre de poder generada tras la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores mediante la Operación Resolución Absoluta. Tras conocerse la operación estadounidense, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá reiteró su posición: la salida a la crisis venezolana debe producirse conforme a la voluntad popular expresada en las urnas, y no mediante arreglos de facto. La Cancillería instó a que cualquier transición respete la legitimidad democrática y permita la restitución del orden constitucional en Venezuela. Esa misma línea la había marcado, horas antes , el presidente José Raúl Mulino, quien abogó públicamente por una transición ordenada y legítima, subrayando que Panamá reconoce como presidente electo a Edmundo González Urrutia y que el proceso político venezolano no puede desligarse de los resultados electorales certificados. Mulino evitó respaldar fórmulas de administración provisional indefinidas y llamó a que el desenlace del conflicto no derive en nuevas formas de autoritarismo. Un día antes, el 2 de enero en su informe a la Nación, Mulino dijo que ha dialogado con “el presidente electo de Venezuela”, Edmundo González Urrutia, y expresó su esperanza de que este asuma su cargo “dejando atrás años y años de una dictadura brutal, que hoy se encuentra en estado de completa descomposición”. El episodio de Venezuela de estre 3 de enero ha reavivado comparaciones históricas inevitables en Panamá. La captura de Maduro por Estados Unidos recordó el precedente de Manuel Antonio Noriega, detenido en 1990 tras la invasión estadounidense en la Operación Causa Justa y trasladado a Miami para enfrentar cargos judiciales. En el parque Urracá, grupos de ciudadanos ondearon banderas, corearon consignas y expresaron alivio, emoción y esperanza, muchos de ellos tras años de exilio y separación de sus familias. Se ubicaron a un costado de la avenida Balboa, mientras los conductores los saludaban con la bocina. Las manifestaciones, con banderas de Venezuela, Panamá y Estados Unidos, se caracterizaron por un ambiente festivo, con cánticos, lágrimas y mensajes dirigidos a quienes permanecen en Venezuela. Escenas similares se repitieron en otras ciudades del mundo. En Estados Unidos, América Latina y Europa, comunidades venezolanas salieron a las calles para celebrar la caída de Maduro, a quien responsabilizan del deterioro económico, la crisis humanitaria y la persecución política que marcó la última década. En varios países, las concentraciones incluyeron banderas, carteles y consignas que reclamaban justicia y libertad, así como homenajes a quienes murieron o se vieron forzados a abandonar Venezuela. Las celebraciones también sirvieron como espacios de encuentro entre generaciones de migrantes que comparten una experiencia común de desarraiVenezolanos en el exilio celebran la caída de Nicolás Maduro: ¿qué sigue ahora? go. Se estima que más de 7,8 millones de venezolanos viven fuera de su país, constituyendo una de las diásporas más grandes del mundo en la actualidad y el segundo mayor desplazamiento después de crisis como la de Siria. Mientras a nivel oficial países como Cuba y Rusia rechazaban la acción militar, otros gobiernos —como el de Javier Milei— la celebraron abiertamente, y la mayoría de la comunidad internacional optó por pronunciamientos cautelosos. También se reportaron manifestaciones en países como México y Argentina contra Estados Unidos por la invervención armada. José González Pinilla [email protected] Celebración en Panamá. Anel Asprilla Arriba, una protesta en México, abajo jóvenes venezolanas residentes en Panamá celebran. Anel Asprilla OPERACIÓN RESOLUCIÓN ABSOLUTA EFE
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