3A La Prensa Panamá, domingo 4 de enero de 2026 Panorama Cilia Flores y Nicolás Maduro. Archivo Los acusados y los cargos Yolanda Sandoval [email protected] La acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos describe al régimen venezolano como una red criminal que, durante décadas, facilitó narcotráfico, terrorismo y corrupción estatal sistemática. La acusación formal emitida por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos detalla cargos graves contra Nicolás Maduro y otros altos funcionarios venezolanos por liderar una estructura criminal denominada el Cartel de los Soles. El documento sostiene que el régimen utilizó el poder estatal para colaborar con grupos narcoterroristas y facilitar el envío masivo de cocaína hacia territorio estadounidense durante décadas. Según el texto, figuras cercanas al mandatario, incluyendo a su esposa Cilia Flores y su hijo, participaron activamente en operaciones de lavado de dineroy protección logística para traficantes internacionales. Los cargos incluyen conspiración para el narcoterrorismo, importación de sustancias controladas y posesión ilegal de armamento pesado y explosivos. En conjunto, las fuentes describen una red de corrupción sistémica donde las instituciones públicas fueron desviadas para beneficiar económicamente a la élite gobernante mediante el crimen transnacional. Los acusados y sus roles • Nicolás Maduro Moros: descrito como el gobernante de facto e ilegítimo de Venezuela. Se le acusa de usar pasaportes diplomáticos para proteger a narcotraficantes y de facilitar el lavado de dinero mediante vuelos privados bajo cobertura diplomática. La acusación señala que Maduro ha estado a la vanguardia de esta estructura criminal, utilizando su autoridad para proteger cargamentos de droga y facilitar el lavado de dinero mediante el uso de pasaportes diplomáticos y vuelos privados bajo cobertura oficial. • Diosdado Cabello Rondón: Ministro del Interior y Justicia, identificado como uno de los funcionarios más poderosos. Se alega que coordinó cargamentos masivos de cocaína y recibió sobornos millonarios para evitar el arresto de traficantes. • Cilia Adela Flores de Maduro: Primera Dama de facto, acusada de aceptar sobornos para facilitar reuniones con autoridades antinarcóticos y de gestionar “colectivos” (bandas armadas) para proteger operaciones de droga. • Nicolás Ernesto Maduro Guerra (“Nicolasito”): Hijo de Maduro, acusado de utilizar aviones de PDVSA para transportar paquetes de droga y de intentar enviar cargamentos de cocaína a Miami y Nueva York. • Héctor Rusthenford Guerrero Flores (Niño Guerrero): Líder del Tren de Aragua (TdA), quien habría proporcionado seguridad armada y logística para el movimiento de cocaína a través de las costas venezolanas. Alianzas con organizaciones narcoterroristas El informe detalla que el régimen venezolano, denominado internamente como el “Cartel de los Soles”, ha operado en asociación con grupos designados como organizaciones terroristas extranjeras: • FARC y ELN: Controlan la producción de cocaína en Colombia y utilizan a Venezuela como refugio seguro y punto de tránsito. Cargos Criminales La acusación se estructura en cuatro cargos principales: 1. Conspiración de narcoterrorismo: Participar en la distribución de cocaína con el fin de beneficiar a organizaciones terroristas. 2. Conspiración para la importación de cocaína: Fabricar y distribuir sustancias controladas con la intención de que sean importadas ilegalmente a Estados Unidos. 3. Posesión de ametralladoras y dispositivos Destructivos: Uso de armas de guerra para facilitar delitos de narcotráfico. 4.Conspiración para poseer armamento pesado: Acuerdo para utilizar ametralladoras y dispositivos destructivos en actividades criminales. • Cartel de Sinaloa y Los Zetas: Organizaciones mexicanas que facilitan la entrada de la droga a los Estados Unidos desde puntos de transbordo en Centroamérica. • Tren de Aragua (TdA): Utilizado para el control interno de rutas y logística dentro de Venezuela. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las compañías petroleras estadounidenses van a invertir “miles de millones de dólares” para reparar la infraestructura de ese sector en Venezuela, que se encuentra “en muy mal estado”. “Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar ganancias para el país”, informó Trump al explicar los detalles del operativo militar que concluyó con la detención en Caracas de Nicolás Maduro. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde predominan crudos extrapesados que requieren diluyentes y tecnología específica para su producción. Según el Boletín Estadístico Anual de la OPEP, en 2024 las reservas probadas de Venezuela se estimaron en 303,22 miles de millones de barriles (MMB), mientras que en 2020 eran 303,56 MMB. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) indica que Venezuela representa aproximadamente el 17% de las reservas petroleras probadas del mundo, pese a que su producción actual es solo una fracción de esa magnitud. Hasta el momento, la gestión de los recursos petroleros está encomendada a Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) y sus filiales. PDVSA es una empresa estatal creada en 1975 y adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo. Desde la aprobación de la Constitución de 1999 y la Ley Orgánica de Hidrocarburos (2001), PDVSA ejerce Estados Unidos quiere tomar y reconstruir infraestructura petrolera el control directo de los recursos energéticos del país y opera tanto en conjunto con multinacionales como en proyectos propios. Debido a deficiencias estructurales, falta de inversión e impacto de las sanciones de Estados Unidos, la producción petrolera venezolana disminuyó drásticamente desde principios de la década de 2010. Aunque Venezuela fue en su momento uno de los mayores productores del mundo, con capacidades que superaron los tres millones de barriles diarios, la producción real cayó a mínimos históricos durante la década siguiente. En 2024, la producción promedio de crudo fue de aproximadamente 921.000 barriles por día (bpd), un aumento frente a 2023, pero aún muy por debajo de sus capacidades potenciales. En 2025, según datos de la OPEP, la producción petrolera de Venezuela se mantuvo alrededor o ligeramente por encima del millón de bpd en varios meses, incluyendo cifras superiores a 1,05 millones bpd durante el primer semestre y hasta 1,1 millones bpd en algunos meses posteriores. Esta producción sigue siendo muy inferior a los niveles históricos del país, cuando Venezuela llegó a producir más de 2,8–3 millones bpd a comienzos del siglo XXI. EFE. MADRID, ESPAÑA Balancines petroleros en el Lago de Maracaibo. EFE OPERACIÓN RESOLUCIÓN ABSOLUTA
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