4A La Prensa Panamá, sábado 3 de enero de 2026 Panorama El presidente José Raúl Mulino dio un informe de gestión ante la Asamblea Nacional proyectando optimismo; contradictorio y confrontacional en ocasiones, y guardándose información en otros casos. A mi entender, el centro del informe estuvo en los últimos minutos de ese larguísimo discurso –de más de una hora– que dio a la Nación: reforma educativa, actividad minera y reformas constitucionales. Pudo haber profundizado, pero no lo hizo. No estoy seguro de cómo haría la reforma educativa, pero es un tema que reviste de importancia para el futuro del país. Mulino habló en su discurso de sumar gente, pero en este caso, restó, pues le entendí que no quiere la participación de los docentes en esta discusión. Espero haber entendido mal, porque no incluirlos es como pretender construir un edificio sin los planos del arquitecto. Mulino sigue usando la confrontación para dirigirse a los docentes, lo que le impide darse cuenta de que, pese a que él tenga o no la razón –que no se la doy– no todos encajan en su estrecha definición de alborotadores. Hay profesionales entre los docentes valiosos, que tienen aportes que hacer, y excluirlos no solo es un acto abiertamente discriminatorio, sino de obtusa e imperdonable necedad. Solo porque no coinciden en todo con él no significa que ellos sean el enemigo. Además, Mulino critica a los docentes porque dice que siempre le dicen que no a todo. ¿Pero acaso él no hace lo mismo? Eso de que, si no estás conmigo, estás contra mí es una actitud tan retrógrada que debería darle vergüenza adoptar tales posturas, porque no le conviene a una persona que llegó a la Presidencia con la gran mayoría del pueblo en su contra. Entonces, en lugar de tratar de ganarse a la gente, las aleja. ¿No se ha preguntado cuántos votos obtendría si las elecciones fueran hoy? Ganó con pocos votos y gobierna con un apoyo mucho menor. En cuanto a la mina, no quiso referirse al tema, salvo para decir que hay que esperar los resultados de la auditoría ambiental. Pero mencionó que, a cambio de la venta del concentrado de minerales que hizo la minera tras perder el contrato, Panamá obtuvo $30 millones, pero se guardó cuánto obtuvo la mina por la venta de un cobre que nunca le perteneció por tener un contrato ilegal. Si así van a ser las cosas, solo va a provocar sospechas, suspicacias y, además, justificadas. ¿Qué garantías obtuvo First Quantum para retirar sus arbitrajes internacionales? ¿Alguien cree que esa empresa tomaría un riesgo sin tener respaldo? No lo creo. Decirnos que hay que esperar los resultados de la auditoría para tomar decisiones es solo un acto de prudencia, porque las decisiones sobre la mina, a mi entender, están tomadas desde hace tiempo. Pero la auditoría le daría legitimidad a cualquier decisión que quieran divulgar sobre el futuro de la mina. Y esto es jugar sucio, por lo que de antemano tienen que saber que no hay que descartar que sus acciones no comunicadas y tomadas en las sombras, podrían tener consecuencias muy serias y solo serían ellos –los del Gobierno– los responsables de otro fracaso. En cuanto a las reformas constitucionales, dijo que se harían mediante un acto de reforma originaria, un acto que no está definido en nuestra Carta Magna. Se haría en virtud de lo que dispone el artículo 2 de la Constitución: “El Poder Público sólo emana del pueblo. Lo ejerce el Estado conforme esta Constitución lo establece, por medio de los Órganos Legislativo, Ejecutivo y Judicial…”. Es decir, que sería un acto soberano del pueblo hacerlo por esta vía. El problema de este método es que generará una discusión que puede retrasar la aprobación de las reformas, pues habrá quien demande su inconstitucionalidad, si es por esta vía. Si se trata de reformas importantes, nada mejor que generar la discusión sobre el árbol, y dejar a un lado el bosque. Así que es probable que de las reformas constitucionales no obtengamos ni chicha ni limonada ni chicheme ni saril. Será una buena forma de dejarnos oler las viandas con la seguridad de que no obtendremos ni una migaja de pan. Sábado Picante Rolando Rodríguez [email protected] Los magistrados recibieron a los dos nuevos magistrados: Gisela Agurto y Carlos Villalobos. Abajo María Cristina Chen. Juan Díaz Magistrados necesitaron casi cuatro horas para elegir a la nueva presidenta Juan Manuel Díaz [email protected] ÓRGANO JUDICIAL La magistrada María Cristina Chen Stanziola asume la presidencia de la Corte Suprema en un contexto de escrutinio público y expectativas sobre liderazgo institucional y administración judicial. ElPleno de la Corte Suprema de Justicia eligió a la magistrada María Cristina Chen Stanziola como nueva presidenta del Órgano Judicial para el período de los próximos dos años, en una sesión que se extendió por casi cuatro horas y estuvo marcada por desacuerdos previos entre los magistrados. La reunión inició a las 3:30 p.m. y culminó con una votación de siete votos a favor y dos en contra, mediante la cual Chen Stanziola sucede a la magistrada María Eugenia López, quien ejerció la presidencia de la Corte durante dos períodos consecutivos. La información se conoció alrededor de las 7:10 p.m., luego de que el Pleno retomara la deliberación tras un receso decretado a las 6:00 p.m., ante la falta de consenso inicial. Durante la sesión trascendió que también fueron postulados a la presidencia los magistrados Carlos Vásquez, Olmedo Arrocha y la propia María Eugenia López, lo que evidenció un pulso interno por la conducción del Órgano Judicial. Además de presidir el Pleno, Chen Stanziola asumirá la presidencia de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo y de la Sala Cuarta de Negocios Generales, y será la encargada de representar a la Corte Suprema de Justicia en los actos oficiales y relaciones institucionales. Chen Stanziola fue designada magistrada durante la administración del expresidente Laurentino Cortizo (2019-2024) y, tras su elección, aseguró que su gestión estará orientada al mejoramiento de la administración de justicia, el fortalecimiento institucional y la eficiencia en la tramitación de los procesos judiciales. A la sesión del Pleno se incorporaron los magistrados Gisela Agurto y Carlos Villalobos, quienes horas antes fueron juramentados por el presidente José Raúl Mulino. Agurto, quien se desempeñará en la Sala Tercera, destacó la necesidad de apostar por la capacitación permanente del personal judicial, mientras que Villalobos, asignado a la Sala Civil, señaló que dotar al Órgano Judicial de mejores instrumentos es clave para lograr una justicia más eficiente y accesible. La elección de la nueva presidenta de la Corte se produce en un contexto de alto escrutinio público sobre el Órgano Judicial. En los últimos meses, la institución ha estado en el centro de la polémica por decisiones como la aprobación de un fondo de jubilación que permitía a los magistrados retirarse con el 100% de su salario, medida que fue suspendida tras la presión ciudadana mediante la derogación del Decreto N.° 407 del 18 de julio de 2024. A ello se sumó el ajuste salarial aprobado el 8 de enero de 2024, que incrementó en $4,000 los ingresos mensuales de los magistrados, elevándolos a $14,000, antecedente citado en el debate público sobre privilegios y transparencia. De acuerdo con cifras oficiales del Órgano Judicial, en los últimos cinco años se gestionaron 821,000 casos, de los cuales 763,000 fueron resueltos, lo que representa un 93% de descongestión procesal y una reducción del 30% del rezago judicial. Entre 2021 y 2025, la Corte Suprema atendió 26,631 nuevos procesos, prácticamente resueltos en su totalidad. Como máxima autoridad administrativa y representativa de la Corte, corresponde al presidente coordinar la agenda institucional, presidir las sesiones del Pleno, supervisar la gestión administrativa del sistema judicial y representar al Poder Judicial ante los demás órganos del Estado. También combina esas funciones con la participación directa en la función jurisdiccional de su sala, lo que le otorga un rol de liderazgo tanto en lo administrativo como en lo judicia. Chen Stanziola fue juraentada por su colega Miriam Cheng Rosas.
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