1A La Prensa Panamá, viernes 2 de enero de 2026 El medio libre de Panamá 75¢ Viernes 2 de enero de 2026 - Año 45 - Nº 15249 Hoy por hoy Más allá del nombre de quien sea electo para presidir la Corte Suprema de Justicia durante los próximos dos años, lo que el país reclama con urgencia es justicia. No una justicia selectiva ni complaciente, sino una que se exprese en decisiones coherentes, oportunas y apegadas estrictamente a la Constitución y a las leyes. El Órgano Judicial no puede seguir siendo noticia por debates sobre jubilaciones especiales, aumentos salariales o beneficios para su propia burocracia, mientras la ciudadanía percibe lentitud, desigualdad y permisividad frente al poder. Panamá necesita jueces y magistrados que transmitan seguridad jurídica y garanticen que todos los ciudadanos —sin importar apellido, cargo o cercanía política— sean tratados con el mismo rasero. La independencia judicial no es un discurso: se demuestra cuando amigos del poder que confiesan delitos no terminan caminando libres por las calles y cuando las decisiones no responden a presiones externas ni a cálculos internos. El país espera del próximo liderazgo judicial responsabilidad, equilibrio y renovados bríos para garantizar la confianza pública. Sin justicia creíble, no hay democracia que se sostenga ni Estado de derecho que resista. Ellas.pa Archivos, accesorios y actitud: así se viste la moda este año 6B Refuezan los controles para el Mundial de Fútbol 2026 8A Deportes Panorama Juez niega pretensiones de Pepe Suárez y Mauricio Cort 4A Economía Mercado se alista para regular los criptoactivos 2B La Corte entra en el proceso de elección de su presidencia Con Olmedo Arrocha y Carlos Vásquez como principales aspirantes, la Corte Suprema entra en un proceso interno decisivo, marcado por expectativas ciudadanas de independencia, transparencia y decisiones ajustadas a la Constitución. VEA 4A Mulino, ante reformas pendientes claves Mario De Gracia [email protected] Con 18 meses en el poder, el presidente José Raúl Mulino rinde cuentas al país hoy 2 de enero ante la Asamblea Nacional y define las prioridades EXPECTATIVA NACIONAL Con 18 meses de gestión, el Presidente rinde cuentas al país y tiene en su agenda justicia, mina y finanzas, en un Legislativo expectante por definiciones políticas. de su gestión para 2026, en un contexto marcado por reformas pendientes y tensiones políticas. El mandatario llega a su rendición de cuentas tras haber impulsado decisiones clave en su primer año completo, como la aprobación de la reforma a la Caja de Seguro Social, que se concretó pese a protestas sociales y un descenso en su popularidad. Entre los temas centrales que se esperan en su discurso figuran la reorganización del Estado, la justicia y la economía. En este último ámbito destacan el futuro de la mina de Cobre Panamá y posibles reformas al Código Fiscal, actualmente en preparación por el Ministerio de Economía y Finanzas. También se anticipan referencias al presupuesto de 2026, el más alto en la historia del país, y al crecimiento de la deuda pública. VEA 2A Cuarto Puente y Línea 3 del Metro La apuesta vial millonaria que apunta al oeste Maquinaria pesada avanza en el perfilado del Cerro Sosa, con un progreso cercano al 34%, como parte de los trabajos de apoyo del viaducto del Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá, cuya culminación está prevista para agosto de 2028. En paralelo, el túnel de la Línea 3 del Metro bajo el Canal se espera completar durante el presente año. VEA 3A Elysée Fernández Irma Hernández. Anel Asprilla La alcaldesa de San Miguelito, Irma Hernández, pidió ayer el apoyo de la ciudadanía para superar la crisis de la basura en el distrito, en el inicio de un operativo especial de limpieza que cuenta con el respaldo del Ejecutivo y la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD). El operativo busca atender la acumulación prolongada de desechos generada por la baja operatividad de la empresa saliente Revisalud, una situación que amenazaba con convertirse en un problema de salud pública. La intervención incluye maquinaria pesada, personal de barrido y recolección, y se extenderá hasta el 19 de enero, mientras se concreta la transición hacia un nuevo esquema temporal de recolección de residuos en el distrito. VEA 2A CRISIS DE LA BASURA Panamáentraa su segundo año en el Consejo de Seguridad La banca crece impulsada por los depósitos externos Alcaldesa Hernández pide colaboración ciudadana Tras cerrar su primer año en el Consejo de Seguridad, Panamá encara en 2026 debates sensibles sobre Gaza, Haití, Ucrania y la defensa de la neutralidad del Canal. VEA 3A El sistema bancario cerró noviembre de 2025 con crecimiento sólido, impulsado por depósitos externos, mayor liquidez y expansión prudente del crédito en consumo, comercio e hipotecas. VEA 1B DIPLOMACIA SECTOR FINANCIERO
2A La Prensa Panamá, viernes 2 de enero de 2026 Suscríbete www.prensa.com Síguenos twitter.com/prensacom Comenta facebook.com/prensacom Panorama José Raúl acude hoy nuevamente a la Asamblea Nacional. Elysée Fernández Mulino ante el país: entre reformas, tensiones y expectativas Mario De Gracia [email protected] 18 MESES DE GESTIÓN Con 18 meses en el poder, José Raúl Mulino ofrece un informe al país hoy y fija prioridades para 2026, en medio de debates sobre justicia, mina, finanzas públicas y reformas pendientes. Con 18 meses en el poder —seis en 2024 y su primer año completo cerrado el 31 de diciembre de 2025—, el presidente de la República, José Raúl Mulino, rinde cuentas al país este viernes 2 de enero de 2026 y trazará las prioridades de su gestión para el nuevo año. Prioridades que, según él mismo ha dicho en varias conferencias de prensa, rondan la reorganización del Estado, la justicia o la economía —donde entran al escenario temas como la mina o eventuales reformas al Código Fiscal—. Un año atrás —para estas mismas fechas en 2025— pronosticó varias acciones que terminaron ocurriendo. La reforma a la Caja de Seguro Social (CSS) fue una. En año y medio sentenció la Ley 462 para quedar en firme, a pesar de la convulsión en las calles, lo que precipitó la caída de su popularidad en las encuestas. La Prensa recogió en el análisis de su discurso del año 2025 declaraciones sobre aquellos temas medulares: “este será el año [2025] de las respuestas concretas; el pueblo está atento y su paciencia tiene límite”, dijo el presidente al sustentar su primer informe de gestión. Paralelo al asunto de la CSS también llegaron otras “respuestas concretas”. El presidente pidió el año pasado que la justicia panameña “investigue y aplique la ley” para quienes se hallaran implicados en el “abuso de los recursos públicos”. Las respuestas llegaron en casos como el de las aprehensiones de Héctor Brands, exdiputado y exdirector de Pandeportes; Bernardo Meneses, exidrector del Ifarhu; pero también con asuntos como la candidatura a rebaja de pena de la esposa del exministro Guillermo Ferruino. La reducción del Estado, también prometida en 2025, avanzó con pasos de contraste. La planilla estatal alcanzó $3,417 millones en agosto de 2025. A mediados de ese año ya superaba la mitad de lo gastado en todo 2024, que fueron $5,177 millones. Las cifras de la planilla a diciembre de 2025 todavía deben ser actualizadas por la Contraloría General de la República y podrán conocerse este 2026. Por otro lado, el Ejecutivo impulsó el cambio de Ministerio de la Mujer a Instituto, un proyecto de ley que ya se encuentra en el Legislativo. En proceso de reducción también van el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) o el Banco Hipotecario Nacional (BHN). ¿Mina y reformas al Código Fiscal? Asuntos que requieren posturas políticas y técnicas, sin olvidar el aspecto social: la mina y una reforma al Código Fiscal. Serán dos asuntos de los que estarán pendientes ciudadanos, diputados y partidos políticos este viernes 2 de enero. Mientras el Ejecutivo ha prometido transparencia absoluta sobre el futuro de la mina de Cobre Panamá, en el proyecto avanza una auditoría ambiental que lidera el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) y ejecuta la empresa SGS Panama Control Services. Se espera concluya antes del primer semestre de 2026 y ya hay publicaciones preliminares. El pasado 15 de diciembre MiAmbiente publicó un informe sobre las primeras acciones realizadas en la auditoría, sin presentar aún hallazgos ni conclusiones. El anuncio se dio vía un comunicado y el presidente Mulino todavía no se ha referido al tema, algo que podría realizar este viernes desde el podio del Legislativo para agregar información adicional sobre el proceso. Por otra parte, unos días después, el 18 de diciembre, La Prensa conoció que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) prepara reformas al Código Fiscal , específicamente en la regulación del impuesto sobre la renta y estableciendo requisitos de sustancia económica. Antes también se había informado de la intención de eliminar leyes especiales que permiten aumentos automáticos en el sector público o que destinan porcentajes del PIB a ciertos sectores como educación. La reorganización de las finanzas se intenta aunque en 2025 se aprobó que Panamá tenga este 2026 el presupuesto más alto de su historia, de $34 mil millones. A pesar de ello el MEF ha defendido que cumple con los topes de déficit. Por su lado, la deuda pública alcanza en total $58,903, más de mil millones más de como cerró el periodo del expresidente Laurentino Cortizo Cohen. Mulino y Cortizo En su segundo año de mandato, que fue el 2021, Cortizo fue fuertemente cuestionado en su discurso a la nación. El país estaba en medio de la pandemia por covid-19 y demandaba la adquisición de vacunas. El expresidente, a pesar de la expectativa, se limitó a dar un plazo de tiempo para la llegada de las vacunas de 90 días. En su discurso anunció el aumento del entonces “bono solidario” —una ayuda del Estado durante la pandemia— de $100 a $120. Los anuncios le valieron fuertes críticas en redes sociales. Cortizo además argumentó que las administraciones que le precedieron dejaron un deuda alta, con compromisos pendientes para el pago de bonos y a proveedores del Estado. Esa misma situación ha descrito el presidente Mulino, al menos lo hizo en el 2025, tanto en enero como en julio. Ambos mandatarios coincidieron, en tiempos distintos, en que en sus primeros meses eran para “poner la casa en orden”. Con el segundo año del mandato de Mulino en marcha, ¿ha logrado poner la casa en orden en 18 meses o serán necesarios algunos más? Las respuestas podrían llegar este viernes 2 de enero de 2026, en un Órgano Legislativo aún marcado por tensiones políticas tras los últimos días de 2025. Un operativo especial de limpieza se inició ayer en el distrito de San Miguelito como respuesta a la acumulación prolongada de desechos sólidos, una situación que amenazaba con convertirse en un problema de salud pública. La intervención, encabezada por la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD), inició al medio del 1 de enero de 2026 y continuará durante las próximas semanas como parte de una fase de transición en el sistema de recolección de basura del distrito. El operativo fue puesto en marcha por el director de la AAUD, Ovil Moreno, junto con la alcaldesa de San Miguelito, Irma Hernández, y personal de barrido y recolección, desde la vía Transístmica, a la altura de Ojo de Agua, frente a la plaza Mallorca. Según las autoridades, la acumulación de basura se agravó debido a la baja operatividad de la empresa concesionaria saliente, Revisalud, que ha prestado el servicio durante los últimos 25 años. Para atender la emergencia, la AAUD desplegó un amplio contingente logístico que incluye 40 camiones volquetes, 20 retroexcavadoras, cinco camiones compactadores, cuatro camiones tipo rejilla y cuadrillas completas de barrido y recolección. Todo el personal operativo de la institución participa en estas labores, sin afectar el servicio regular en el distrito capital, gracias a un esquema paralelo diseñado específicamente para San Miguelito. Moreno explicó que el operativo se extenderá hasta el 19 de enero y abarcará los nueve corregimientos del distrito. Las labores iniEmpieza operativo del Ejecutivo para enfrentar crisis de la basura en San Miguelito SERVICIO DE RECOLECCIÓN ciaron en las vías de mayor tránsito, donde se han acumulado grandes volúmenes de desechos, y progresivamente se trasladarán hacia las comunidades. El vertedero de Cerro Patacón fue habilitado para recibir los residuos recolectados durante esta intervención. El costo estimado del operativo oscila entre 650 mil y 700 mil dólares. Parte del equipo utilizado es alquilado, debido a limitaciones presupuestarias de la AAUD, por lo que se gestiona una partida extraordinaria a través del Órgano Ejecutivo, en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para cubrir los gastos de esta operación extraordinaria. Por su parte, la alcaldesa Irma Hernández destacó que el objetivo es evitar que el distrito inicie el año en condiciones insalubres. Informó que las labores de limpieza se realizan diariamente, de 7:00 a.m. a 7:00 p.m., y que forman parte de una etapa de transición previa al cambio en el modelo de recolección de residuos. Revisalud dejará de operar el próximo 18 de enero y, a partir del 19, ingresarán tres nuevas empresas que se dividirán territorialmente el distrito para prestar el servicio de manera temporal durante seis meses. Hernández señaló que esta división permitirá mitigar la crisis mientras se avanza hacia un sistema más estructurado y eficiente. Subrayó, además, que el éxito del plan depende también de la colaboración ciudadana, por lo que hizo un llamado a respetar los horarios y la correcta disposición de los residuos. La atención prioritaria se concentra en la denominada “zona naranja”, que comprende los corregimientos de Arnulfo Arias, Belisario Frías y Belisario Porras, históricamente los más afectados por la crisis de la basura. La alcaldesa aseguró que el objetivo final es impulsar un cambio estructural y cultural en el manejo de los residuos en San Miguelito, basado en empresas responsables, una frecuencia estable y el compromiso activo de las comunidades. Yaritza Mojica [email protected] Parte del operativo en San Miguelito. Al lado, Ovil Moreno, directo de la AAUD. Anel Asprilla
3A La Prensa Panamá, viernes 2 de enero de 2026 Vista desde lo alto del proyecto de la Línea 3 del Metro de Panamá hacia Panamá Oeste. Cortesía Avances, túneles y torres: así marchan la Línea 3 y el Cuarto Puente Yaritza Mojica [email protected] INFRAESTRUCTURA DE MOVILIDAD Con avances pero sostenidos, la Línea 3 del Metro y el Cuarto Puente entran en 2026 en una etapa decisiva, donde túneles, viaductos y torres pondrán a prueba gestión, plazos y transparencia estatal. Panamá mantiene como reto en 2026 la continuidad de dos de los proyectos de infraestructura vial más ambiciosos y estratégicos del país, orientados a resolver la movilidad de más de 650 mil panameños que residen en Panamá Oeste. Se trata de la Línea 3 del Metro hacia Panamá Oeste y el Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá. Ambas obras no solo representan una respuesta a décadas de congestión vehicular y desigualdad territorial, sino que también constituyen uno de los mayores desafíos técnicos, financieros y logísticos del actual gobierno. En conjunto, la inversión destinada a estos proyectos de infraestructura vial supera los 6,618 millones de dólares. De ese total, 2,137 millones de dólares corresponden al proyecto del Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá, que incluye diseño, construcción y financiamiento, este último estimado en alrededor de 640 millones de dólares. Por su parte, la inversión de la Línea 3 del Metro aumentó hasta 4,481 millones de dólares, tras incorporarse el costo del financiamiento del nuevo segmento bajo el cauce del Canal de Panamá, correspondiente al tramo soterrado de 4.5 kilómetros entre Farfán y Albrook. Línea 3: una obra que entra en su fase decisiva La Línea 3 del Metro, ejecutada por Metro de Panamá, S.A., registra actualmente un avance general del 69%, consolidándose como uno de los proyectos de transporte masivo más complejos del país, al integrar viaductos elevados, estaciones, túneles subterráneos y tecnología de monorriel de última generación. El proyecto es desarrollado por el consorcio coreano HPH Joint Venture, integrado por las empresas Hyundai Engineering & Construction y Posco E&C, y tiene como fecha prevista de culminación el segundo semestre de 2028. El tramo elevado, correspondiente a la fase 1 del contrato, alcanza un 82% de avance, mientras que la fase 2, que incluye el tramo soterrado, presenta un progreso del 47.05%. De las 11 estaciones que conforman la Línea 3, varias se encuentran en etapas avanzadas de construcción, con avances que oscilan entre el 53% y el 97%. La proyección para 2026 es que la mayoría de estas estaciones tengan sus obras civiles culminadas, quedando en ejecución trabajos de acabados, sistemas electromecánicos y equipamiento. Las estaciones, según su nivel de avance, son: Ciudad del Futuro (la de mayor progreso), San Bernardino, Nuevo Arraiján, Vista Alegre, Loma Cová, Burunga, Arraiján, Albrook, Cerro Silvestre, Nuevo Chorrillo y Panamá Pacífico. El sistema monorriel ya se encuentra en fase de pruebas dinámicas. Uno de los hitos más relevantes es que los 26 monorrieles de la Línea 3 fueron reensamblados y actualmente se someten a pruebas dinámicas dentro del área de Patio y Talleres. En esta etapa se ejecutan pruebas de rescate, que simulan el arrastre de trenes averiados, así como pruebas del sistema de operación autónoma y validaciones de señalización e integración de subsistemas. Asimismo, el año pasado se culminaron las pruebas de enclavamiento del sistema de señalización, mediante las cuales se verificó la lógica de seguridad, la operación remota de cambiavías desde el Centro de Control Auxiliar (CCA) y la confiabilidad del tráfico ferroviario. Para el primer semestre de 2026 está previsto el inicio de pruebas dinámicas en el viaducto, entre Patio y Talleres y la estación Vista Alegre, un paso clave previo a la operación comercial. El desafío subterráneo: túneles y tuneladora La excavación del túnel principal registra un 60% de avance, con 3 kilómetros excavados y más de 1,400 anillos instalados. El volumen de material extraído supera los 690 mil metros cúbicos, de los cuales 39,150 metros cúbicos son reutilizables. Actualmente, la tuneladora Panamá se encuentra próxima a ingresar al edificio 9 de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), en Balboa, y se prevé que a inicios de 2026 llegue al Pozo de Balboa, donde recibirá mantenimiento mayor antes de completar los 4.5 kilómetros de túnel hasta la estación Albrook. En paralelo a estos trabajos, el túnel construido mediante el método Cut and Cover ya culminó las fases de excavación y cobertura, y avanza en labores de impermeabilización y construcción de estructuras de soporte. Además, en el Pozo de Ataque se desarrollan trabajos de muros y losas de la estructura permanente. Por su parte, el túnel construido con el método NATM (Nuevo Método Austriaco de Construcción de Túneles, por sus siglas en inglés) presenta 120 metros de revestimiento finalizado, con culminación prevista para febrero de 2026. Cuarto Puente: torres y viaductos Mientras la Línea 3 avanza por tierra y subsuelo, el Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá, ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), progresa en dos frentes de trabajo entre la capital y Panamá Oeste. La obra está a cargo del Consorcio Panamá Cuarto Puente (CPCP) y, según el cronograma, debe concluir en agosto de 2028. Tras su reinicio formal el 27 de agosto de 2024, el proyecto alcanza un 30% de avance general, con 25 frentes de trabajo activos y la generación de hasta 3,700 empleos directos. Actualmente, la obra cuenta con 360 pilotes instalados, de entre 1.80 y 2.00 metros de diámetro, y ha ejecutado más de 5.4 kilómetros de perforación. Además, registra un 67% de avance en las cimentaciones superficiales del viaducto Este. Uno de los logros más relevantes es la consolidación de la fundación de la Torre Principal Este (M3), donde se realizó un vertido masivo de 1,600 metros cúbicos de concreto, paso previo al levantamiento de columnas que alcanzarán hasta 186 metros de altura, equivalentes a un edificio de 65 pisos. De forma paralela, avanzan la prefabricación de dovelas en la planta de Farfán, el relleno de acceso del lado oeste, la construcción de la torre M4, ubicada en el mar, y el perfilado del Cerro Sosa, con un 34% de avance, que permitirá apoyar el viaducto sobre terreno rocoso. Un elemento clave para 2026 será el Intercambiador Este en Albrook, descrito como el más grande de Panamá y posiblemente de Centroamérica, diseñado para conectar de forma directa el Cuarto Puente con el Corredor Norte, la Avenida de la Amistad y la Vía Omar Torrijos Herrera. El próximo año será determinante para estas dos megaobras. En el caso de la Línea 3, se espera concluir la excavación total del túnel, intensificar las pruebas dinámicas de los monorrieles y avanzar hacia la integración final de sistemas. Para el Cuarto Puente, el reto será acelerar el levantamiento de torres, viaductos e intercambiadores, manteniendo el ritmo de ejecución y los estándares de transparencia. Ambos proyectos no solo marcarán un antes y un después en la movilidad del país, sino que pondrán a prueba la capacidad del Estado para culminar dos obras llamadas a redefinir la vida diaria de cientos de miles de panameños. Panamá culminó ayer el primero de dos años como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En un recuento de las acciones emprendidas por la delegación panameña durante el 2025, resalta el apoyo diplomático a propuestas impulsadas por los Estados Unidos de América (EUA) en el Consejo, como la creación de una fuerza de supresión de pandillas que intervenga en Haití o el “Plan Integral del Presidente Donald J. Trump para poner fin al Conflicto de Gaza“. La delegación panameña, encabezada por el embajador Eloy Alfaro De Alba, destacó este jueves en una comunicación que el año 2025 en la ONU fue de “liderazgo, compromiso y acción en favor de la paz y seguridad internacional”. Uno de los momentos curciales de la delegación fue la presidencia del Consejo de Seguridad que ocupó en agosto de 2025. Panamá concluye el primero de sus dos años como miembro del Consejo de Seguridad MULTILATERALISMO Bajo la presidencia panameña se organizó un debate sobre seguridad marítima. Allí se abordó la importancia de la neutralidad del Canal de Panamá, en un contexto donde, precisamente, había sido puesta en duda en apariciones públicas del presidente estadounidense Donald Trump. En el debate participó el presidente panameño, José Raúl Mulino y el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Ricaurte Vásquez. Así también los directivos de la INTERPOL y la Organización Marítima Internacional (OMI). En ese escenario, la embajadora de EUA ante la ONU, volvió a repetir la argumentación de Trump sobre el Canal. Que ayudaron a su construcción y que hay una supuesta “maligna influencia china”. Fue un punto de inflexión en el debate y en la política exterior panameña en torno al tema, cuyas secuelas aún se desarrollan y podrán vislumbrarse en futuros debates en la ONU. La membresía de Panamá en el Consejo de Seguridad se extenderá hasta el 31 de diciembe de 2026. Este año 2026 se suma como miembro no permanente Colombia, país vecino a Panamá y con posturas internacionales que su presidente, Gustavo Petro, no reserva a la discreción. Importante también será la presidencia del Consejo de Seguridad que ocupe Dinamarca en agosto de 2026, en un contexto donde su integridad territorial ha sido amenazada por Trump con intenciones de compra o anexión de Groenlandia. Mario De Gracia [email protected] Proyecto del Cuarto Puente sobre el Canal. Cortesía Panamá Oeste, en la mira de la conectividad con la ciudad de Panamá. Cortesía
4A La Prensa Panamá, viernes 2 de enero de 2026 Panorama Tal Cual Rolando Rodríguez B. [email protected] ‘TODOS VUELVEN’. En su columna, Apuntes desde la Esquina, Rubén Blades, hizo algunas reflexiones sobre temas de actualidad, como el espinoso asunto de la destrucción del monumento a la inmigración china; sobre la situación política de Honduras y su relación con el presidente Trump –muy ilustrativo, por cierto– y sobre el año que ahora empieza. Y una de las más interesantes cosas que revela es que planea radicarse en Panamá en, al menos, dos años y que apoyará a Juan Diego y Gabriel Silva y al movimiento Vamos en 2029. A pesar de los nubarrones, aún se puede divisar luz en el firmamento. 2 + 2. El Ministerio de Gobierno empezará a ser el rector de la justicia comunitaria (jueces de paz), en reemplazo de los gobiernos locales. Si la ministra de esa cartera, Dinoska Montalvo, es tan indulgente con la delincuencia política organizada, no será difícil imaginar el manejo que le dará a estos despachos. La lista de candidatos para recibir rebaja de penas y los pretendidos planes para que algunos delincuentes políticos hornearan pan en 2024, nos dice mucho sobre su particular concepto de justicia. Es evidente que el gobierno solo es el vehículo de sus planes muy personales. ¿GEMELOS? Las calles en Panamá siguen siendo trampas de muerte y peligrosos atentados contra los vehículos que circulan por éstas. Los puentes vehiculares también son un riesgo para la vida y, además, actúan como embudos por su mal estado, congestionando más el tránsito en la capital. Las calles secundarias son tan irregulares que ya parecen caminos de penetración y la circulación vehicular es peor cada día. Y encima, calles sin señales. ¿Es que Rafael Sabonge sigue al frente del MOP? MÁS TRANSPARENCIA. En 2026 el gobierno de Mulino tiene previsto hacer inversiones por el orden de los $11 mil millones. Eso significa que solo destinará un 30% del presupuesto del próximo año –que será de casi $35 mil millones– para ese rubro, lo demás, en su gran mayoría, será para pagar la deuda (unos $8 mil millones) y una buena parte en la planilla estatal. Lo que deben decirnos también es cuánto más dinero van a pedir prestado y en qué se gastará; cuánto hay previsto en ahorros por austeridad y dónde se preEl pleno de la Corte Suprema de Justicia, cuya sede se encuentra en Ancón, está ingrado por nueva magistrados. Archivo El pulso por la presidencia de la Corte Suprema de Justicia Juan Manuel Díaz [email protected] ÓRGANO JUDICIAL Los magistrados Olmedo Arrocha y Carlos Vásquez se perfilan para suceder a María Eugenia López Arias , en una elección que puede definir el rumbo y las prioridades del Órgano Judicial. Los magistrados Olmedo Arrocha y Carlos Vásquez se perfilan como favoritos para suceder en la presidencia de la Corte Suprema de Justicia a la magistrada María Eugenia López Arias, quien concluye dos períodos consecutivos al frente de esta corporación. Arrocha, nombrado magistrado durante la administración del expresidente Juan Carlos Varela (20142019), ha sido uno de los principales impulsores de la implementación del nuevo Código Procesal Civil, que entró en vigencia el pasado 11 de octubre mediante la Ley 402, y que busca reducir los tiempos de tramitación de los procesos en esa jurisdicción. En ese sentido, Arrocha ha señalado que el principal desafío del nuevo sistema es eliminar el rezago judicial que afecta a los despachos de la jurisdicción civil. La reforma procura agilizar los procesos mediante audiencias orales, en las que el juez mantiene contacto directo con la causa, lo que permitiría mayor celeridad y eficiencia en la resolución de los casos. Vásquez se desempeña en la Sala Tercera Contencioso Administrativa y Laboral y preside la Comisión de Reforma y Modernización de esta jurisdicción, con el objetivo de acelerar el trámite de los procesos. Fuentes de la Corte señalaron que la magistrada Ariadne García también habría manifestado interés en ocupar la presidencia del máximo tribunal. García fue designada como magistrada durante la administración del expresidente Laurentino Cortizo (2019-2024) y forma parte de la Sala Penal, al igual que Maribel Cornejo Batista y López Arias. La elección del nuevo presidente de la Corte estará marcado por la presencia de dos nuevos magistrados: Gisela Agurto Ayala, quien reemplazó en la Sala Tercera al magistrado Cecilio Cedalise, y Carlos Villalobos Jaén, quien asumió en la Sala Civil en reemplazo de Ángela Russo. Ambos fueron designados por José Raúl Mulino el año pasado. De acuerdo con las fuentes consultadas, la magistrada Agurto cuenta con reconocimiento dentro del Pleno de la Corte, al tratarse de una funcionaria de carrera del Órgano Judicial y por haberse desempeñado previamente como magistrada suplente en la Sala Tercera. Con 5 votos basta Más allá de los nombres que se perfilan, la designación del nuevo presidente de la Corte sigue un procedimiento interno claramente definido. El presidente es elegido por el Pleno de los nueve magistrados. El proceso se realiza mediante una sesión formal del Pleno, en la que los magistrados pueden postularse a sí mismos o proponer a otros colegas para el cargo. La elección se define por mayoría simple de votos — es decir, al menos cinco de los nueve magistrados— y el cargo se ejerce por un período de dos años, conforme a lo establecido en el Código Judicial. El presidente de la Corte es la máxima autoridad administrativa y representativa del Órgano Judicial. Entre sus funciones están presidir las sesiones del Pleno, coordinar la agenda institucional, representar a la Corte ante los demás órganos del Estado y supervisar la gestión administrativa del sistema judicial. Además, el presidente también preside una de las salas de la Corte, participando activamente en la función jurisdiccional, lo que le permite combinar la conducción institucional con la toma de decisiones judiciales en casos concretos. El Pleno de la Corte está integrado por nueve magistrados, entre ellos Miriam Yadira Cheng Rosas y María Cristina Chen Stanziola, y presenta una mayoría femenina de seis integrantes en la composición actual del máximo tribunal. Una administración controversial Durante la administración de María Eugenia López, la Corte Suprema de Justicia estuvo en el centro de la polémica debido a varias decisiones, entre ellas la aprobación de un fondo de jubilación que permitía a los magistrados retirarse con el 100% de su salario. Sin embargo, tras la presión ciudadana, el Pleno de la Corte decidió suspender el Decreto N.° 407 del 18 de julio de 2024, que daba sustento a esta medida. Previamente, el 8 de enero de 2024, los magistrados aprobaron un ajuste salarial de $4,000, elevando sus ingresos mensuales a $14,000, lo que luego fue señalado como antecedente del cuestionado plan de retiro. López también recibió críticas tras la intención de alquilar un vehículo blindado para su movilización, luego de que el 31 de enero de 2025 una bala impactara uno de los ventanales de su despacho. El hecho dio origen a una investigación del Ministerio Público para determinar si se trató de un atentado o de una bala perdida. Posteriormente, el Órgano Judicial gestionó el alquiler del vehículo blindado. Entre los aspectos positivos de la gestión de López se cuentan la implementación del Código Procesal Civil, el incremento del presupuesto operativo del Órgano Judicial, la construcción de nuevos juzgados en áreas remotas y los avances en la carrera judicial. Cifras oficiales del Órgano Judicial indican que en los últimos cinco años se gestionaron 821,000 casos, de los cuales 763,000 fueron resueltos, lo que representa un 93% de descongestión procesal y una reducción del 30% del rezago judicial. Entre 2021 y 2025, la Corte Suprema atendió 26,631 nuevos procesos, prácticamente resueltos en su totalidad. Juan Manuel Díaz [email protected] Caso FCC y Odebrecht: tribunal desestima recursos de Pepe Suárez y Mauricio Cort JUSTICIA El Juzgado Primero Liquidador de Causas Penales desestimó dos recursos de nulidad presentados por el exministro de Obras Públicas (MOP) Federico Suárez y el abogado Mauricio Cort, dentro de la investigación que adelanta la Fiscalía Anticorrupción por la presunta comisión del delito de peculado, relacionado con proyectos de reordenamiento vial asignados a las empresas Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) y Odebrecht. Mediante los edictos n.° 1,381 y 1,297, la jueza primera liquidadora de causas penales, Águeda Rentería, decidió negar los recursos de nulidad interpuestos por las defensas de Suárez y Cort. En ambas resoluciones, el juzgado concluyó que no se han vulnerado las disposiciones contenidas en los artículos 1,946, 1,947, 1,948 y 1,950 del Código Judicial, que establecen los requisitos para la declaratoria de nulidad dentro de un proceso penal. Suárez y Cort figuran entre los procesados por el delito de peculado, en relación con presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos asignados a la construcción de los tramos 1 y 2 del Corredor Vía Brasil, así como al proyecto de reordenamiento vial del Casco Antiguo de la ciudad de Panamá. Las investigaciones vinculadas al Corredor Vía Brasil, tramos 1 y 2, se iniciaron el 19 de mayo de 2017, luego de que un informe de auditoría de la Contraloría General de la República concluyera que en el contrato suscrito entre FCC y el MOP en julio de 2011 existió un sobreprecio de $41.7 millones, equivalente al 19.3% del valor contractual. El precio final del proyecto, impulsado durante la administración del expresidente Ricardo Martinelli, ascendió a $216.3 millones, cuando el monto razonable, según la Contraloría, debió ser de $174.5 millones. En tanto, el proyecto de preservación del Casco Antiguo, adjudicado a Odebrecht por casi $255.5 millones, presenta un presunto sobreprecio de $51.5 millones, de acuerdo con la investigación de la Fiscalía Especial Anticorrupción. Estas causas han enfrentado múltiples incidentes procesales, lo que ha provocado la paralización de diligencias durante varios meses. Además, se solicitaron asistencias judiciales internacionales que prolongaron aún más las pesquisas. En uno de los episodios, un tribunal superior desestimó las declaraciones de varios exdirectivos de FCC, obtenidas mediante asistencia judicial a España, al considerar que la jueza no era competente para admitirlas, dado que el expediente se encontraba pendiente de un recurso de acumulación que debía resolverse en otro despacho judicial. Varios abogados defensores solicitaron la acumulación de todos los procesos relacionados, petición que fue rechazada en primera instancia, pero apelada ante el Tribunal Superior de Liquidación de Causas Penales. vén esos ahorros. NUEVA LEGISLATURA.Hoy se instala una vez más la Asamblea Nacional, con un discurso –muy esperado, por cierto– del presidente de la República. No hay ninguna duda de que la alianza política que puso a Jorge Herrera en la presidencia de la Asamblea está haciendo agua desde hace meses. No ha habido avances en las promesas que hizo a sus colegas independientes. Se pasó de vivo, pero a un costo muy alto y hoy, probablemente, seremos testigos de cómo la alianza –y las promesas que hizo– le quedaron grande a Herrera.
5A La Prensa Panamá, viernes 2 de enero de 2026
6A La Prensa Panamá, viernes 2 de enero de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. par de puentes más y podremos colocar estructuras entre uno y otro para construir dicho techo. La magnitud de la obra nos haría famosos a nivel mundial. Podríamos hacer ciclovías sobre el techo, piscinas, pistas de patinaje, parques, cruces de animales, quizá hasta otro museo diseñado por algún arquitecto de renombre. Todo lo descrito previamente se llama sarcasmo. ¿Qué necesidad tenemos de un quinto puente sobre el Canal? ¿No es suficiente con cuatro puentes más el metro subterráneo para movilizar a las personas de un lado al otro? Aquí entra el tema de la estabilidad del país, amenazada por quienes tienen el control de definir el uso adecuado de la capacidad de endeudamiento. No hay empresa que resista y sobreviva a una mala administración y a la malversación de fondos de forma continua a través del tiempo. Un país tampoco puede surgir, crecer y atender bien las necesidades de sus ciudadanos bajo esas condiciones. Panamá aparentemente tiene recursos a un nivel que se nos mantieLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. La lámpara de Diógenes Integridad La lámpara de Diógenes es una famosa anécdota atribuida al filósofo Diógenes de Sinope, quien, a plena luz del día, caminaba por Atenas con una lámpara encendida y respondía, a quien le preguntaba, que “buscaba a un hombre honesto”. Su acción se constituyó en una sátira contra la hipocresía y la falta de integridad moral de jueces y gobernantes de la época, expresando así su desilusión ante la dificultad de hallar honestidad y sinceridad en un mundo plagado de acomodos e injusticias. La lámpara de Diógenes se convirtió, de ese modo, en un símbolo perdurable de la búsqueda de la verdad, la justicia y la honestidad. Este pasaje de Diógenes me recordó una etapa de la historia panameña en la que, blandiendo únicamente pañuelos blancos en la mano, el pueblo exigió justicia en las calles, encabezado por la Cruzada Civilista Nacional, haciendo temblar de rabia y frustración a los denominados Doberman, enviados a reprimir a la ciudadanía por el cobarde y sanguinario dictador Manuel Antonio Noriega, durante la dictadura militar en nuestro país. Ambas remembranzas vienen a colación a raíz de que el Órgano Judicial declaró recientemente nula la investigación contra Mario Martinelli, hermano del expresidente Ricardo Martinelli, y con esa insólita decisión revocó, además, un acuerdo de pena mediante el cual el propio acusado, tras admitir su culpabilidad, se había comprometido a pagar al Estado $3.2 millones y a cumplir una condena de 40 meses de prisión. Al parecer, todo se sustentó en un exquisito tecnicismo legal, consistente en la omisión de una solicitud de autorización por parte de los fiscales para extender el período de investigación. Poco importó a los magistrados José Hoo Justiniani, Eyda Amarilis Juárez y Dida Esther Ruiz la confesión voluntaria de culpabilidad en un caso particularmente sensible, en el que la lesión patrimonial al Estado panameño superó los $12 millones. Esta decisión no solo envía una señal perversa sobre el persistente y deplorable estado de la administración de justicia, sino que además se contradice a sí misma, pues el trabajo inicial de los fiscales y el rol del juez que avaló el acuerdo de pena quedan virtualmente desechados, como si bastara “mover la palanca” para borrar todo el proceso. Conviene recordar los nombres de esos jueces, aunque seguramente los hermanos Martinelli ya los tengan muy presentes, celebrando desde sus respectivas y lujosas madrigueras una noticia de fin de año tan favorable como inesperada. A los miembros del Órgano Judicial, en general, les convendría recordar que el respeto no se regala ni viene incorporado al cargo: se merece. Para reforzar esta idea y cerrar este escrito, vale traer otra célebre enseñanza de Diógenes. Tal era su fama que Alejandro Magno quiso conocerlo. Llegó acompañado de su escolta y, al ponerse frente a él, le dijo: “Soy Alejandro. Pídeme lo que quieras”. Diógenes, sin inmutarse, respondió: “Quítate, que me tapas el sol”. La reacción de los presentes fue de escándalo. Sorprendido, Alejandro preguntó: “¿No me temes?”. Diógenes replicó con otra pregunta: “Gran Alejandro, ¿te consideras un buen hombre o un mal hombre?”. Ante la respuesta afirmativa del rey, el filósofo concluyó: “Entonces, ¿por qué habría de temerte?”. Alejandro pidió silencio y dijo: “Si no fuera Alejandro, me gustaría ser Diógenes”. A lo que este respondió: “Y si yo no fuera Diógenes, también querría ser Diógenes”. Cuando la fe se convierte en frontera: el riesgo de volver a la barbarie Intolerancia religiosa conflictos en Medio Oriente que combinan identidad religiosa, geopolítica y resentimiento histórico; observamos en Europa tensiones culturales crecientes entre comunidades migrantes y sociedades anfitrionas; en África, grupos extremistas utilizan la religión como herramienta de dominación violenta; y en América emergen discursos que vuelven a dividir a los pueblos entre “buenos” y “malos” según su creencia. Más que hechos aislados, estos fenómenos revelan un patrón preocupante: la religión convertida en frontera, en trinchera, en instrumento de odio. La fe, que debería humanizar, termina deshumanizando cuando se radicaliza. El valor extraordinario de Panamá En medio de este panorama turbulento, Panamá representa algo profundamente valioso y ejemplar. Nuestro país no es solo un territorio de tránsito o encuentro económico: es una nación donde coexisten pacíficamente razas, culturas, lenguas y religiones. Aquí conviven comunidades católicas, evangélicas, musulmanas, judías, cristianas ortodoxas, grupos espirituales diversos y personas sin religión, y lo hacen sin levantarse unas contra otras. Panamá ha sido históricamente un puente, y no solo geográfico. Fue punto de paso de culturas desde la época colonial; fue hogar de inmigrantes antillanos, europeos, árabes, asiáticos y latinoamericanos que encontraron aquí no una tierra de confrontación, sino de oportunidad. Hemos construido, quizá sin darnos cuenta, un modelo silencioso de coexistencia social donde la identidad religiosa no define enemigos, sino vecinos.Ese equilibrio no es casualidad. Es fruto de una cultura de Carlos E. González de la Lastra Un techo sobre el Canal Administración de recursos Como ciudadanos de Panamá somos muy afortunados. ¿Cuántos países cuentan con recursos suficientes para asegurar una estabilidad relativamente segura? “Relativamente” es la razón por la cual entrego este artículo de opinión. Porque, por mucha dicha que represente pertenecer a un país con tantos recursos —canal, recursos hídricos, ahora cobre— y una población reducida, con las personas equivocadas en el poder se puede perder esa estabilidad. Por mucho que en los estudios de economía se diga que una población grande es requisito para alcanzar economías de primer mundo, una población pequeña también puede ser favorable: es más fácil que los recursos del país lleguen a la mayoría. Así debería ser. ¿Qué queremos hacer con los recursos del país y quién decide la mejor forma de invertirlos? Lo pregunto porque recientemente vi un artículo en La Prensa que anunciaba un quinto puente sobre el Canal. ¿En serio? Mejor tiremos un techo sobre el Canal. Un ne oculto, casi a lo Houdini. Gobierno tras gobierno surgen casos cada vez mayores de malversación, y siempre me pregunto hasta dónde dará la manta. En los últimos años parece que hemos avanzado algo en llevar ante la justicia a quienes se enriquecen de forma exagerada al entrar en el gobierno. Quizá hemos recuperado el 1% de todo lo que se ha malversado en este país. Digo “quizá” porque no tengo la más mínima idea del monto absurdo que debe representar todo lo robado. Tal vez decir que hemos recuperado el 1% sea incluso mucho. La estructura socioeconómica del mundo está cambiando de forma radical. Antes, las grandes ciudades tenían sucursales bancarias en cada esquina y grandes tiendas. Hoy, Nueva York está cambiando sus regulaciones para permitir convertir edificios completos de oficinas, ahora vacíos, en edificios de apartamentos. Dejen de malgastar los recursos del país en un quinto puente y comiencen a pensar cómo lograr que Panamá se mantenga estable frente a los cambios socioeconómicos mundiales. ¿Les tengo que mencionar la gran amenaza que representa la inteligencia artificial? No tiene nada que ver con Terminator, pero esos son temas para otro artículo de opinión. Por ahora, sopesen si quieren un techo sobre el Canal o si quieren un país bien administrado. Opinión EL AUTOR es pintor y escritor. EL AUTOR es ciudadano. EL AUTOR es exdirector de La Prensa. Joaquín González J. respeto cotidiano, de una educación que, aunque imperfecta, ha promovido la convivencia; de una sociedad que aprendió que la diversidad no es amenaza, sino riqueza. Y sin embargo, es un bien frágil. Un llamado urgente a la conciencia Hoy el mundo vive una regresión peligrosa hacia la intolerancia religiosa. La polarización mediática, los discursos de odio, la radicalización ideológica y la manipulación de la fe por intereses políticos amenazan con arrastrar a las sociedades hacia la violencia. Panamá no está aislada de estas corrientes globales. Por eso, este no es solo un análisis histórico o geopolítico. Es un llamado a la responsabilidad colectiva. A las autoridades, para que defiendan la convivencia como política de Estado. A las instituciones religiosas, para que no permitan que la fe se transforme en trincheras de odio. A los educadores, para que sigan sembrando valores de tolerancia. Y a los ciudadanos, para que protejamos nuestra esencia: vivir juntos sin miedo, sin fanatismo, sin imposición. Arnold Toynbee, uno de los grandes historiadores del siglo XX, afirmó que las civilizaciones no mueren asesinadas: se suicidan cuando dejan de aprender de sus errores. Hoy la humanidad parece caminar al borde de repetirlos. Si la fe vuelve a imponerse por la fuerza y no por el testimonio; si las religiones vuelven a dividir en lugar de unir; si el odio se vuelve normal, la barbarie dejará de ser pasado para convertirse en destino. Panamá tiene la oportunidad y la responsabilidad de ser ejemplo. Pero ese ejemplo solo sobrevivirá si lo cuidamos conscientemente. De lo contrario, un día podríamos despertar y descubrir que también nosotros hemos permitido que la oscuridad del fanatismo destruya aquello que hoy nos hace únicos: nuestra convivencia pacífica. En los últimos años, el mundo parece haber entrado nuevamente en una peligrosa espiral en la que la religión deja de ser refugio espiritual para convertirse en arma política, cultural y militar. La historia, que tanto ha advertido sobre los excesos del fanatismo, parece repetirse bajo nuevas formas, pero con el mismo trasfondo: la pretensión de que existe una única verdad absoluta, la creencia de que “mi Dios es mejor que el tuyo”. Recientemente leí titulares que anunciaban represalias militares contra grupos extremistas religiosos responsables de masacres atroces. Ese tipo de noticias, tristemente frecuentes, me devolvió a mis propios recuerdos personales. Viví en Egipto durante la Guerra de los Seis Días (1967). Las mezquitas, que deberían ser lugares de encuentro espiritual, se transformaron en altavoces de guerra. Y en los discursos políticos de entonces resonaba una consigna que helaba la sangre: había que destruir al enemigo religioso, aniquilarlo porque no pertenecía a “nuestra fe”. La humanidad ha recorrido este camino antes. Las Cruzadas en la Edad Media, impulsadas bajo el lema de “liberar Tierra Santa”, convirtieron la fe cristiana en justificación para la guerra santa. Siglos después, la Inquisición asesinó, condenó y silenció en nombre de una supuesta defensa de la pureza religiosa. En otros contextos, los genocidios del siglo XX, aunque no exclusivamente religiosos, encontraron respaldo en justificaciones ideológicas revestidas de absolutismo moral. Hoy, en pleno siglo XXI, pareciera que no hemos aprendido lo suficiente. Vemos La discusión sobre un quinto puente reabre el debate sobre cómo se administran los recursos del país y quién decide inversiones que comprometen la estabilidad futura de Panamá. Rubén Acoca El uso político de la religión como instrumento de exclusión y violencia amenaza la convivencia global y obliga a defender la tolerancia como valor democrático irrenunciable. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón † Gerente Comercial Sudy S. de Chassin Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B.
7A La Prensa Panamá, viernes 2 de enero de 2026 Opinión sorio, sino parte constitutiva de la humanidad misma de la sociedad panameña. Cuando hablamos de herencia no nos referimos únicamente a datos históricos o aportes económicos. Nos referimos también a valores, prácticas, formas de organización familiar, ética del trabajo y modos de vida que se transmiten de generación en generación. Muchos de esos rasgos hoy forman parte de lo que entendemos como cotidiano y propio en Panamá, aunque rara vez se reconozca su origen diverso. En ese proceso de integración, muchas familias panameñas —cientos, miles a lo largo de generaciones— han heredado también la genética china, producto del mestizaje real y concreto que marcó la vida social del país. Esa herencia está presente en los rostros, en los apellidos, en las familias mixtas y en comunidades enteras que son, sin ambigüedad, plenamente panameñas. La comunidad china no solo trabajó en Panamá: se integró, se mezcló y formó familia, convirtiéndose en parte del cuerpo mismo de la nación. Por ello, los monumentos que evocan esa historia no son simples adornos urbanos ni estructuras decorativas. Son dispositivos de memoria colectiva. Su función no es imponer una narrativa, sino recordar que la nación se construyó desde la pluralidad y el encuentro. Cuando se elimina un símbolo sin diálogo, sin conCuando Papá Noel parpadeó tarde Magia Uno cree que la Navidad se rompe con ruido. Con un grito. Con un llanto escandaloso. Con una verdad dicha de golpe. Pero no. La Navidad, cuando se rompe de verdad, se rompe en silencio. Yo estaba ahí, vestido de Papá Noel, sudando debajo del traje como solo se suda en diciembre en el trópico, con la barba picando y el gorro torcido. Había practicado el “jo, jo, jo”, había ensayado la voz grave y hasta había adelantado la panza —que en mi caso no requería mucho esfuerzo—. Todo estaba listo para cumplir con mi misión: sostener una ilusión un año más. Ella no miraba los regalos. Me miraba a mí. No fue una mirada curiosa. Fue una mirada larga, detenida, como si algo dentro de ella se estuviera acomodando… o rompiendo. Yo pensé: “Tranquilo, aguanta, parpadea normal”. Pero los nervios hacen cosas raras. Y los ojos, cuando son verdes y conocidos, no saben mentir. —Papá Noel… —dijo bajito— tú tienes los mismos ojos que… No terminó la frase. No hacía falta. En ese instante sentí algo que no venía en el guion: vergüenza. Vergüenza de adulto. Vergüenza de haber crecido demasiado. Vergüenza de estar ahí, con barba falsa, frente a una niña que empezaba a entender que el mundo no siempre es como se lo prometen. Sus ojos se llenaron de lágrimas despacio. No lloró de inmediato, como si quisiera darse tiempo para estar segura. Fue una tristeza contenida, educada, de esas que duelen más porque no hacen ruido. Nos conocía demasiado bien. Mi esposa y yo éramos los mejores amigos de sus papás. Habíamos compartido visitas, risas, domingos eternos, cumpleaños donde el tiempo parecía no avanzar. Había crecido viéndonos entrar y salir de su casa, confiando sin condiciones. Y ahora esos mismos ojos verdes, los míos, estaban ahí, arruinando una fantasía. Ahí entendí algo terrible: los niños no pierden la magia, la despiden. No dijo nada más. Bajó la mirada. Y en ese gesto pequeño, silencioso, algo se fue para siempre. Yo quise arreglarlo con palabras grandes. Con explicaciones bonitas. Con teorías sobre ayudantes y magia compartida.Pero primero me senté a su lado. Porque hay momentos en los que no se habla para convencer, sino para acompañar. Le dije la verdad suave. No toda, pero la necesaria. Que Papá Noel existe de otra forma. Que vive en la gente que quiere, en los que se esfuerzan, en los que hacen el ridículo con tal de proteger una sonrisa un poquito más. Ella me miró, cansada de descubrir cosas, y preguntó, casi en un susurro, con dos pequeñas lágrimas escurriendo por sus mejillas: —¿Entonces… ya crecí? Esa pregunta me dolió más que cualquier delación. Le dije que sí… y que no. Que crecer no es dejar de creer, sino aprender en qué creer. Que la magia cambia de forma, pero no desaparece si alguien la cuida. Sonrió. Una sonrisa distinta. No la de antes. Una más lenta. Más parecida a la nuestra, la de los adultos que ya saben. Esa noche yo no salvé a Papá Noel. Perdí la barba. Perdí el misterio. Perdí algo que no se recupera. Pero gané otra cosa: el privilegio de estar ahí cuando una niña entendió que el mundo no siempre es mágico… pero puede seguir siendo bueno. Y aunque mis ojos verdes la traicionaron, todavía pudieron decirle algo verdadero:que no estaba sola. Y que, incluso cuando la Navidad duele un poco, sigue siendo Navidad. Del urbanismo vial tradicional a lo sostenible Planificación territorial necesidades actuales. Estas iniciativas deben extrapolarse desde el distrito de Panamá a todos los distritos y corregimientos del país. El panameño merece un entorno ordenado, con aceras para caminar y amplias zonas verdes que mitiguen las islas de calor urbano, ya que el concepto de integración de árboles en aceras, avenidas y parques trasciende lo estético y constituye una vía de mitigación frente a los efectos del calentamiento global. Además, crea hábitats para aves, favorece la retención de humedad en el suelo, la infiltración del agua hacia capas internas del subsuelo, permite la percolación y recarga de acuíferos, incrementa la transpiración vegetal, entre muchos otros beneficios ambientales. Para llegar a un ecosistema urbano amigable se debe vivir en simbiosis con el ambiente y sus recursos. Ir de lo tradicional a lo sostenible, pasando del carro-centrismo al persona-centrismo, de expandir vías a reducir viajes, de la velocidad a la accesibilidad y del asfalto a infraestructuras verdes, así como pasar del tráfico agotador a la resiliencia, no solo redefine la movilidad, sino que también construye ciudades más saludables, equitativas y resilientes frente al cambio climático. Este paradigma cambia al implementar una planificación territorial ambientalmente inteligente, donde se mezcla el uso del suelo, compactando lo urbano con el desarrollo sostenible orientado al transporte. La red de movilidad en Panamá ya cuenta con el metro y el metrobús como columnas vertebrales; al implementar movilidad eléctrica interna en zonas densamente pobladas como Chanis, Betania y Ancón, a modo de ejemplo, se contribuye no solo a una mejor calidad del aire y a la reducGustavo Cárdernas Castillero La comunidad china y los múltiples génesis de la nación panameña Memoria histórica La reciente demolición del monumento dedicado a la comunidad china en el entorno del Puente de las Américas ha reabierto un debate que trasciende con creces una decisión administrativa o urbanística. No se trata únicamente de una estructura derribada, sino de una pregunta más profunda sobre cómo Panamá reconoce —o desconoce— a las comunidades que han contribuido de manera decisiva a la construcción de su sociedad. Hablar de la comunidad china en Panamá no es hablar de un grupo externo ni circunstancial. Es hablar de uno de los pilares humanos, económicos y culturales del país moderno. Desde mediados del siglo XIX, los migrantes chinos han estado presentes en momentos clave de nuestra historia: en la construcción del ferrocarril transístmico, en los trabajos asociados al Canal y en la consolidación de una economía cotidiana que sostuvo barrios, pueblos y ciudades cuando el Estado y las grandes empresas no llegaban. Panamá no es el resultado de un solo génesis ni de una línea pura de origen. Nuestra sociedad está constituida por múltiples génesis históricos y por una pluralidad de herencias humanas y culturales que se han entrelazado a lo largo del tiempo. En ese entramado profundo —biológico, social y simbólico— la comunidad china no es un elemento accesenso y sin sensibilidad histórica, lo que se erosiona no es solo una obra física, sino la confianza social y el reconocimiento mutuo entre comunidades. Panamá es, desde su origen, una nación de tránsito, de mestizaje y de convergencias. En ese proceso, resulta fundamental reconocer que entre la cultura china, la herencia afrocolonial y la tradición afroantillana existe una profunda simbiosis histórica. Estas culturas convivieron en los mismos espacios de trabajo, en los barrios populares, en los mercados, en los puertos y en la vida urbana, compartiendo experiencias de exclusión, resistencia y construcción colectiva. De esa interacción surgió una sociedad plural, donde lo chino, lo afrocolonial, lo afroantillano y lo judío no se desarrollaron de forma aislada, sino influyéndose mutuamente y contribuyendo de manera decisiva a la formación de la nación panameña. La identidad nacional no es la suma mecánica de culturas separadas, sino el resultado vivo de ese entrelazamiento histórico. Reconocer esta realidad no divide ni fragmenta; por el contrario, fortalece el sentido de pertenencia y la cohesión nacional. Negarla o borrarla del espacio simbólico empobrece nuestra comprensión de quiénes somos. Panamá necesita más memoria, no menos; más reconocimiento, no borramiento. Porque una nación que desconoce sus múltiples génesis corre el riesgo de perder algo más valioso que un monumento: la conciencia histórica de su propia humanidad compartida. EL AUTOR es ingeniero retirado. EL AUTOR es docente especialista en ciencias sociales. EL AUTOR es doctor en Recursos Hídricos y Cambio Climático. Raúl Lancheros ción del subsidio al combustible, sino que la electrificación y el rediseño de los sistemas de transporte urbano interno representan una de las estrategias de mitigación climática más costo-efectivas y socialmente transformadoras para economías en desarrollo como la panameña. Como parte del ordenamiento vial sostenible, también es esencial integrar infraestructuras verdes, como los drenajes urbanos sostenibles, los parques inundables para el reúso del agua, los corredores verdes urbanos y los pavimentos permeables que permitan la infiltración del agua, además de la arborización urbana, la cual puede reducir entre 2 y 5 °C la sensación térmica urbana. Enumerar las acciones antes mencionadas resulta meramente retórico si no se cuenta con la participación gubernamental y ciudadana. Actualmente, con la Política Nacional de Cambio Climático (PNCC), se incorpora la movilidad como eje climático, pasando de ser únicamente transporte a convertirse en un sector estratégico de mitigación climática. Esto se acopla con el Acuerdo de París de 2015, donde la movilidad urbana sostenible es uno de los instrumentos más directos para su cumplimiento. Estos planes de urbanismo vial deben trascender más allá de la Ciudad de Panamá. Centros urbanos como La Chorrera, Colón, Arraiján, Las Tablas, Chitré, Santiago y David, entre otros, necesitan urgentemente un ordenamiento territorial inteligente y ambientalmente amigable. Caminar del urbanismo vial tradicional a la movilidad sostenible en Panamá representa una transición crítica en la planificación territorial y el desarrollo urbano del país, marcada por el paso de un modelo centrado en el automóvil hacia enfoques que priorizan la eficiencia energética, la reducción de emisiones, la accesibilidad social y la resiliencia climática. El urbanismo como componente estructural de los centros urbanos es el marco que organiza, regula y materializa el funcionamiento de una ciudad. Mientras que un centro urbano es el espacio físico y social, el urbanismo es el sistema que lo diseña, lo regula y lo gobierna, ambos en una constante sinergia funcional. En Panamá, un centro urbano es aquel con una población superior a 1,500 habitantes, con servicios básicos como luz eléctrica, alcantarillado, calles pavimentadas y acceso a educación secundaria, comercios y recreación. El acceso vial de Panamá, tanto en sus centros rurales como urbanos, se ha basado tradicionalmente en la expansión de carreteras, la dependencia del automóvil, la fragmentación urbana, el alto consumo de combustibles fósiles, la zonificación funcional dispersa y la baja prioridad para peatones, lo que ha generado por décadas más emisiones de dióxido de carbono (CO2), mayor gasto público, mayor inequidad territorial y mayor riesgo ambiental. Sin embargo, en el devenir del horizonte del distrito de Panamá se esperan proyectos de ordenamiento vial que implementan la sostenibilidad y el paisajismo urbano. Una avenida Nicanor de Obarrio (la conocida calle 50), una avenida Brasil o una Vía España con amplias aceras, árboles y espacios verdes, priorizando al peatón, ofrecen una sumatoria de acciones que se traducen en seguridad, orden estético y mitigación climática, entre otros beneficios. Se espera que estas iniciativas se hagan realidad y no se esfumen como los proyectos que presentó el ilustre Karl Brunner en Panamá en 1941, algunos de los cuales aún responden a La demolición de un monumento reabre el debate sobre memoria, mestizaje y reconocimiento histórico, y cuestiona cómo Panamá asume los aportes que dieron forma a su identidad plural. Rogelio Mata Panamá enfrenta el reto de transformar su modelo vial, pasando del carro-centrismo a una movilidad sostenible que priorice personas, clima y equidad territorial en sus ciudades y comunidades.
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