6A La Prensa Panamá, sábado 13 de diciembre de 2025 Agentes de la Policía Nacional mantenían anoche operativos en distintos sectores del corregimiento de Caimitillo, en Panamá norte, con el objetivo de ubicar a los responsables de la muerte del capitán post mortem José Isaza, ocurrida la tarde de ayer, durante un operativo policial. De acuerdo con la institución, las acciones se concentraban en áreas boscosas y puntos estratégicos, donde operan unidades de inteligencia, el Bloque de Búsqueda, el grupo Alfa y la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), en coordinación con funcionarios del Ministerio Público, para dar con los implicados en el hecho. Hasta el cierre de estaedición cinco sospechosos habían sido identificados y puestos a órdenes de las autoridades correspondientes. El director general de la Policía Nacional, Jaime Fernández, confirmó el fallecimiento del oficial. “Para la Policía Nacional hoy es un día de luto. Lamentamos informar a la comunidad en general que tuvimos el fallecimiento de una unidad policial, el capitán post morCinco sospechosos identificados por el asesinato del capitán José Isaza INVESTIGACIÓN tem José Isaza”, manifestó Fernández a través de las redes sociales. Fernández explicó que el capitán Isaza participaba en una operación tras registrarse disparos en el área de Chilibre, cuando fue atacado mortalmente por uno de los involucrados en el hecho delictivo. “El capitán Isaza estuvo en una operación debido a unos disparos que se dieron hacia el área de Chilibre, donde lamentablemente fue ultimado por una de estas personas”, subrayó. La Policía Nacional reiteró su llamado a la ciudadanía para que, de contar con información veraz que contribuya a la investigación, la comunique de manera confidencial a través de la línea 104. Etesa es la entidad responsable del proyecto por Panamá, obra que implica una inversión total de 800 millones de dólares. Cortesía Presentan estudio ambiental para interconexión eléctrica Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] Getzalette Reyes [email protected] RED DE TRANSMISIÓN El documento describe una obra binacional a un costo de 241.2 millones de dólares, dividida en dos componentes principales: un tramo terrestre y otro marino. Los gobiernos de Panamá y Colombia, a través de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (Etesa) y de Interconexión Eléctrica S.A. E.S.P. (ISA), presentaron ante el Ministerio de Ambiente el estudio de impacto ambiental del proyecto de interconexión eléctrica. El documento describe una obra binacional a un costo de 241.2 millones de dólares, dividida en dos componentes principales: un tramo terrestre y otro marino, concebidos para fortalecer la integración energética regional. Explica que esta división busca facilitar la comprensión técnica y social de una obra que se extenderá por distintas provincias, comarcas indígenas y aguas jurisdiccionales panameñas. Por ejemplo, el tramo 1, correspondiente al segmento terrestre, inicia en la subestación Panamá II, ubicada en Pedregal, provincia de Panamá, y se prolonga hasta las islas de Mulatupu o Sasardí Muladub, en la comarca Guna Yala. Este primer sector contempla la construcción de 370 torres, 35 plazas de tendido, servidumbres, cuatro patios de almacenamiento y un helipuerto. En total, el área de ocupación suma 692.1 hectáreas. En el sector 2 del tramo terrestre, la línea recorre 58.5 kilómetros desde Agua Fría, en el distrito de Santa Fe (Darién), hasta la zona costera que conecta con territorios de las comarcas Wargandí y Guna Yala, antes de alcanzar Mulatupu. Aquí se proyectan 154 torres, 19 plazas de tendido, tres patios de almacenamiento, helipuertos y ocho campamentos, entre fijos y móviles. El área de ocupación es de 254.6 hectáreas. Impacto y tramo marino Según el estudio ambiental, el proyecto afecta 426 predios privados y tierras colectivas de pueblos indígenas ubicadas en los territorios mencionados. En esta zona residen comunidades guna con sistemas de tenencia colectiva, lo que obliga a una gestión específica de permisos, negociación y consultas con autoridades tradicionales. El tramo 2 corresponde al componente marino e inicia en la bahía de Mulatupu, donde se instalará una estación de transición entre la infraestructura aérea y el cableado submarino. Este cable se extenderá 135.3 kilómetros hasta Colombia, de los cuales 54.2 kilómetros se ubican en aguas panameñas. Se utilizarán tres cables submarinos y uno adicional de fibra óptica, destinado exclusivamente al monitoreo de la transmisión eléctrica. El estudio asigna al tramo marino un área de influencia directa de 37,600 hectáreas. El costo total del proyecto asciende a 241.2 millones de dólares, de los cuales 130 millones de dólares corresponden al tramo terrestre y 111.2 millones de dólares, al marino. La empresa sostiene que el diseño final aplicó la jerarquía de mitigación para reducir impactos en zonas sensibles. Características del área La línea base física incluyó campañas de campo realizadas entre 2019 y 2025. En el primer sector terrestre predominan rocas volcánicas, montañas ligeramente escarpadas y suelos con alta estabilidad geotécnica. En este tramo, el uso del suelo es mayoritariamente forestal y ganadero, ligado principalmente a la cuenca del río Bayano. En el sector 2 del tramo terrestre se identificó la Formación Chucunaque como dominante, con colinas planas a suavemente onduladas y alta estabilidad geotécnica. Este segmento mantiene un 81% de cobertura forestal y se emplaza, mayoritariamente, dentro de la cuenca del río Chucunaque. En el tramo marino, el fondo presenta sedimentos finos, corales, fango y áreas de infiltración de gas, aunque las corrientes son débiles durante el año y no se proyectan condiciones oceánicas extremas. En el sector 1, las áreas boscosas representan el 42% del territorio, mientras que en el sector 2 alcanzan el 74%, dentro de regiones estratégicas del Corredor Biológico Mesoamericano. El estudio ambiental también identifica 352 especies de aves, de las cuales 41 están en categoría de amenaza. Tramo marino y comunidades En el tramo marino se registraron 21 especies de coral —el 30% de las reportadas en el país—, manglares estables y praderas de pastos marinos con niveles elevados de mortandad. La empresa afirma que la técnica de perforación horizontal dirigida permitirá evitar impactos en estos ecosistemas sensibles. En el componente social, el área de influencia comprende 89 comunidades en el tramo terrestre y tres en el marino. Las poblaciones incluyen mestizos, emberá y gunas, tanto continentales como isleños. El estudio detalla que se realizaron encuestas, reuniones comunitarias, talleres y mesas de diálogo para recabar información y comunicar los alcances del proyecto. Aunque la comarca Wargandí otorgó consentimiento para la presentación del estudio y el Congreso de Tierras Colectivas Emberá manifestó interés en la ejecución del proyecto, Guna Yala aún no ha autorizado la presentación del estudio ambiental. El documento subraya que el proyecto no se ejecutará en territorios indígenas sin consentimiento libre, previo e informado, conforme a la legislación nacional y estándares internacionales. El pasado mes de octubre, autoridades de cuatro ministerios del Gabinete Social y cuatro entidades estatales vinculadas al sector energía fueron convocadas por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, para participar en la primera reunión interinstitucional de coordinación, con el fin de trazar una hoja de ruta previa a la construcción del proyecto de Interconexión Eléctrica Colombia– Panamá. El encuentro buscó coordinar los próximos acercamientos con las comunidades ubicadas en los territorios por donde pasará la línea de interconexión eléctrica, con el fin de escucharlas e identificar sus necesidades más apremiantes a corto plazo. Las prioridades se concentran en los sectores de salud, educación, infraestructura y electricidad. Tras el asesinato del capitán José Isaza, los agentes policiales efectuaron intensos operativos. Cortesía/Policía Nacional Panorama
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