4A La Prensa Panamá, jueves 11 de diciembre de 2025 Panorama Tal Cual Mónica Palm [email protected] OPULENCIA. El exdirector de Pandeportes, Héctor Brands, demostró que tiene el apellido bien puesto: le encantan los carros de alta gama… y también la joyería fina. En la audiencia celebrada el pasado miércoles, la fiscalía detalló que, en una tarde de compras, se gastó $22,000 en joyas para su pareja. Aquí hubo cualquier cosa menos disimulo. COMPINCHES. Brands, sus hijos, su exesposa, su actual “acompañante” y su presunto “testaferro” están en la celda transitoria de la DIJ. Que todos estén juntos implica que las visitas familiares no serán tan frecuentes. Lo malo para la fiscalía es que, como no hay aislamiento, Brands tiene la oportunidad de alinear su versión con la de los otros aprehendidos. DIM SUM. El embajador estadounidense Kevin Marino Cabrera compartió un desayuno en El Dorado con la diputada Patsy Lee y miembros de la comunidad chino-panameña. Con ellos compartió mesa, habló de libertad de expresión e intercambió ideas. Esto es una prueba de que, al margen de los conflictos entre potencias ideológicamente opuestas, sí se pueden manejar temas de interés común con diplomacia y buena voluntad. APAGÓN. La Junta Comunal de Calidonia no ha sido la única instalación vandalizada. Esta semana también se llevaron los cordones que iluminaban los árboles de la avenida Federico Boyd. Parece que la Navidad no es todo paz y amor. VUELA VUELA. El diputado Manuel Cohen (de CD) ha compartido fotos desde Washington, en las que se le aprecia con sus colegas Jorge Herrera y Popi Varela, del Panameñista. Con ellos también está Momento en que el presidente del Instituto Nobel ofrece su discurso como parte de la ceremonia de entrega del premio. EFE ‘Venezuela volverá a respirar’ EFE. OSLO NORUEGA CEREMONIA DE ENTREGA DEL NOBEL DE LA PAZ A través de su hija, Ana Corina Sosa, María Corina Machado dedicó el Nobel de la Paz a todos los venezolanos y a los líderes que la apoyaron. En el discurso no hubo mención a Hugo Chávez ni a Nicolás Maduro. La opositora venezolana María Corina Machado dedicó ayer el Nobel de la Paz por medio de su hija, Ana Corina Sosa —quien recibió el galardón en su nombre—, a todo el pueblo de Venezuela y a los “héroes” que luchan por la “libertad”, además de los líderes del mundo “que nos acompañaron y defendieron nuestra causa”. Machado, quien vive en paradero desconocido en Venezuela y llegó anoche a la capital noruega, horas antes de la ceremonia había anunciado que no llegaría al evento; también se anuló la rueda de prensa previa. La líder venezolana hizo “todo lo que está en su poder para venir a la ceremonia”, un viaje en una situación de “extremo peligro” y aunque no podrá participar en los eventos de hoy, “estamos profundamente felices de confirmar que está a salvo y que estará con nosotros en Oslo”, informó el Instituto Nobel en un comunicado. Sosa, tras recoger el premio, confirmó abrazaría a su madre en Oslo horas después y que su intención es regresar “muy pronto” a Venezuela. “Debo decir que mi madre nunca rompe una promesa. Y por eso, con toda la alegría de mi corazón, puedo decirles que en solo unas horas podremos abrazarla aquí en Oslo después de 16 meses”, dijo Sosa, quien ocupó la silla destinada a su madre junto a los miembros del Comité Nobel noruego y con una foto de Machado como trasfondo. “Permítanme rendir homenaje a los héroes de este camino. A nuestros presos políticos, a los perseguidos, a sus familias y a todos los que defienden los derechos humanos”, señaló en su discurso la premiada, quien recordó también a los “millones de venezolanos anónimos que arriesgaron sus hogares, sus familias y sus vidas”. “Herida abierta” El discurso de Machado incluyó un repaso a la historia de Venezuela, en el que aseguró que llegó a ser la democracia “más estable” de América Latina, hasta que fue “desmantelada” desde 1999 por el “régimen”, al que acusó de falsificar la historia, corromper a las Fuerzas Armadas, manipular elecciones y perseguir a la disidencia. Machado -que no mencionó ni al fallecido presidente Hugo Chávez ni a su sucesor y actual presidente, Nicolás Maduro- habló de un “saqueo histórico” y de que el dinero del petróleo se usó para “comprar lealtades” en el exterior, “mientras el Estado se fusionaba con el crimen organizado y con grupos terroristas internacionales”. Y habló también de la “herida abierta” por la emigración de venezolanos, además de acusar al Gobierno de “quebrar por dentro” a los opositores: “Quisieron que los venezolanos desconfiáramos unos de otros, que nos calláramos, que nos viéramos como enemigos. Nos asfixiaron, nos encarcelaron, nos mataron, nos empujaron al exilio”. Después de intentar “todo” durante tres décadas, la esperanza se “derrumbó”, dijo Machado, que calificó de “cambio de rumbo” la decisión de hacer elecciones primarias, unir a la oposición y recorrer todo el país en precampaña, un año antes de las presidenciales de 2024. La decisión de las autoridades de no permitirle presentarse a los comicios fue “un golpe duro”, admitió la opositora, aunque el movimiento siguió adelante con Edmundo González Urrutia, quien no era visto como una “amenaza” por el “régimen”. Machado elogió la labor de miles de voluntarios durante la jornada electoral, usando la tecnología como “herramienta para la libertad”, lo que permitió digitalizar y publicar las actas, que aseguró dieron la victoria a González con el 67 % de los votos. “La dictadura respondió aplicando el terror. Dos mil quinientas personas fueron secuestradas, desaparecidas o torturadas. Marcaron sus casas, tomaron a familias enteras como rehenes. Sacerdotes, maestros, enfermeras, estudiantes: todos perseguidos por compartir un acta electoral”, declaró Sosa en nombre de su madre, en un discurso pronunciado en inglés. “Una transición ordenada” El casi año y medio que lleva en la clandestinidad ha servido para construir nuevas redes de presión cívica y para preparar “una transición ordenada hacia la democracia”, afirmó Machado, que habló de que millones de venezolanos “ya sienten cercana su libertad”. “Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir el sol a miles de inocentes que fueron encarcelados injustamente, abrazados al fin por quienes nunca dejaron de luchar por ellos”, manifestó. Antes de pronunciar su discurso, Sosa recogió el diploma acreditativo y la medalla Nobel que acompañan al premio, dotado este año con 11 millones de coronas suecas (1 millón de euros, 1,2 millones de dólares, de manos del líder del Comité Nobel de la Paz, Jørgen Watne Frydnes. Frydnes elogió en su intervención la trayectoria de Machado, a quien calificó de “fuente de inspiración para millones de personas” por permanecer en su país en la clandestinidad y su “defensa de la libertad”, e instó a Maduro a dimitir. “Debe aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo. Debe sentar las bases para una transición pacífica hacia la democracia, porque esa es la voluntad del pueblo venezolano. María Corina Machado y la oposición venezolana han encendido una llama que ninguna tortura, ninguna mentira y ningún miedo podrán apagar”, dijo en su discurso de entrega del Premio Nobel de Paz. Frydes acusó a Maduro de convertir Venezuela “en un Estado brutal y autoritario sumido en una profunda crisis humanitaria y económica” mientras una “pequeña élite en la cúspide, protegida por el poder, las armas y la impunidad, se enriquece”. Frydnes, quien enmarcó la situación de Venezuela dentro de un avance global del autoritarismo y dijo que el mundo le había dado “la espalda”, sostuvo que Machado participó en procesos de diálogo durante años y acusó al Gobierno venezolano de ofrecer una versión manipulada de la oposición para presentarse como garante de la paz. La ceremonia estuvo presidida por los reyes Harald y Sonia de Noruega, en presencia de tres presidentes latinoamericanos invitados por Machado: José Raúl Mulino (Panamá), Javier Milei (Argentina) y Santiago Peña (Paraguay). En ella intervinieron dos artistas venezolanos: Danny Ocean, que interpretó Alma Llanera y Venezuela, y la pianista Gabriela Montero, que tocó Mi Querencia. EFE. CARACAS, VENEZUELA Ana Corina Sosa, hija de María Corina Machado, fue la portadora del mensaje de agradecimiento al mundo. EFE El chavismo asegura que el Nobel de la Paz está ‘manchado de sangre’ Delcy Rodríguez, quien ejerce como vicepresidenta del régimen venezolano, consideró ayer que el Nobel de la Paz otorgado en Oslo a la líder opositora María Corina Machado es un “premio manchado en sangre”. Durante una sesión de la denominada Asamblea de los pueblos por la soberanía y la paz, transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión, Rodríguez afirmó que la ceremonia de este premio fue un “velorio” y un “fracaso total”, al indicar que Machado no se presentó. La funcionaria atribuyó la ausencia de Machado al “miedo”, porque en Noruega -añadió- la gente salió a protestar en las calles contra “un premio manchado en sangre”. “¿Quiénes se congregaron en ese premio? Los que han levantado la mano a favor del genocidio contra el pueblo palestino. Allí fueron a aplaudir un premio sangriento (...). Los genocidas que fueron al Nobel de la Paz realmente lo que hicieron fue desprestigiar un premio que está bien desprestigiado ya”, señaló Rodríguez. Nicolás Maduro también agradeció las manifestaciones que se dieron en Oslo en protesta, según dijo, por “haber manchado” el Premio Nobel de la Paz. Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, criticó el martes que se entregue el premio “a una persona que pide se invada a Venezuela”, mientras que el ministro de Interior, Diosdado Cabello, afirmó el lunes que se trata de una “subasta” que se otorga al “mejor postor”. el alcalde Mayer Mizrachi. ¿Qué hace toda esa gente por allá? ¿Será que perdieron la conexión a Oslo? Cohen acaba de regresar de un viaje a Taiwán. Hay diputados que desaparecen en medio de tantos asuetos o cuando están “en receso”, sin que nadie les descuente un real. La mayoría ni se ha reunido desde el pasado 30 de octubre y está de brazos cruzados o viajando por el mundo. Qué vida tan sufrida… Felicitaciones, María Corina, por este Nobel de la Paz que refleja una causa común: la de una región que se une, se levanta y avanza hacia un futuro donde la libertad y la dignidad sean innegociables”. Daniel Noboa presidente de Ecuador
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