Bienvenido suscriptor
Perfil Cerrar sesión
Iniciar Sesión
Registro

prensa_2025_12_10

7A La Prensa Panamá, miércoles 10 de diciembre de 2025 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. mujeres mueren más frecuentemente por ataques al corazón que los hombres, debido a malos diagnósticos, falta de reconocimiento de los síntomas y tratamientos menos agresivos. Además, las mujeres son más propensas a sufrir efectos secundarios por medicamentos, ya que generalmente son excluidas de ensayos clínicos para estudios de fármacos. Asimismo, las mujeres pasan un 25% de sus vidas sufriendo de enfermedades debilitantes como la endometriosis, la cual puede tomar hasta 10 años en ser diagnosticada. ¿Han visto esos videos de las pruebas de choque de carros que usan maniquíes? Esas pruebas utilizan maniquíes modelados con las medidas de hombres, lo que resulta en un 73% más de lesiones graves en mujeres. La regulación internacional que exige el uso de maniquíes modelados conforme al físico femenino está propuesta para ser implementada en 2028. Como estos, hay muchos más ejemplos donde la ciencia ha dejado atrás a las mujeres. Temas como la menstruación, menopausia, enfermedades crónicas y otros, simplemente no han sido estudiados. Apenas recientemente estamos escuchando a la comunidad científica referirse a estos temas. Este año, 2025, Melinda Gates anunció su interés por invertir fuertemente en temas de salud de la mujer, a través de Pivotal Ventures y la Fundación Bill y Melinda Gates. Ha sido ella quien ha destinado miles de millones de dólares a abordar áreas con escasa financiación, como la mortalidad materna, las enfermedades autoinmunes, la salud mental, la anticoncepción Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. El pensamiento crítico no es un adorno navideño Coherencia En Panamá, diciembre tiene un don peculiar: revela quiénes somos sin necesidad de grandes esfuerzos. Entre jamones que no aparecen, bonos que se evaporan y brindis donde todos actúan como si el año hubiera sido un éxito colectivo, la ética, la moral, la lógica y la filosofía terminan convertidas en los invitados invisibles de la temporada. Se mencionan con elegancia, pero nadie las sienta realmente a la mesa. La ética profesional suele lucirse como parte del decorado institucional: brilla en discursos, se imprime en manuales impecables y adorna presentaciones de cierre de año. Sin embargo, cuando toca aplicarla —especialmente en diciembre— se desvanece con la misma facilidad con la que alguien justifica un retraso “por tranque”. La moral tampoco se salva: se convierte en un accesorio ocasional que se exhibe mientras conviene y se guarda en cuanto estorba. La lógica, esa aliada del sentido común, también sufre abandono. Abundan decisiones que desafían cualquier razonamiento, informes que coquetean con la fantasía y explicaciones que no resisten un análisis básico. La lógica intenta protestar, pero el ruido de villancicos, boquitas y excusas la silencia con facilidad. La filosofía, por su parte, observa desde un rincón. Es la tía sabia a la que nadie quiere sentar porque formula preguntas incómodas. Diciembre favorece la comodidad, no la reflexión. Pensar demasiado en plena temporada de consumismo pareceunaprovocación.Sinembargo,esjustamentelafilosofíala que desnuda nuestras contradicciones: la transparencia que se exige pero no se practica, la moral que se predica pero no guía, el respeto que se reclama pero no se ofrece. Lo irónico es que estas disciplinas —frecuentemente subestimadas y calificadas de “aburridas”— son las únicas capaces de ayudarnos a navegar una realidad que cada día se parece más a una tragicomedia tropical. La ética sostiene lo correcto; la moral exige coherencia; la lógica evita el absurdo; y la filosofía nos obliga a pensar, aunque pensar sea, para muchos, un ejercicio incómodo… especialmente en diciembre. En el gremio docente, esta tensión se intensifica. Se nos pide formar ciudadanos capaces de cuestionar, pero se espera que lo hagamos sin incomodar, sin señalar fisuras, sin revelar absurdos. Es una especie de “feliz Navidad, pero no haga olas”. Aun así, el docente ético insiste: enseña, provoca, ilumina. Puede incomodar, pero es indispensable. Y aquí está el punto central: Panamá no carece de valores; carece del valor para aplicarlos. La ética se celebra mientras no implique renunciar a ventajas personales. La moral se defiende mientras no afecte el chisme. La lógica se aplaude mientras no contradiga intereses propios. Y la filosofía solo aparece cuando alguien quiere sonar profundo en redes sociales. Diciembre deja todo al descubierto: no necesitamos discursos adornados, sino coherencia; no necesitamos eslóganes vacíos, sino pensamiento; no necesitamos excusas heredadas, sino valentía intelectual. Un país que no reflexiona repite. Y un país que repite se estanca. Que este cierre de año, entre luces, tamales y promesas recicladas, nos encuentre comprendiendo una verdad esencial: la ética no es decoración, la moral no se alquila, la lógica no es opcional y la filosofía no es un adorno navideño. Son, en realidad, las herramientas mínimas para evitar que el próximo año sea una copia —o peor aún, una parodia— del anterior. Brindemos, entonces, no por apariencias, sino por un Panamá que elija la lucidez sobre la comodidad. El retroceso de nuestros sistemas jurídicos Proporcionalidad penal y pandilleros —con culpabilidad probada— acceden a penas mínimas que cumplen en condiciones favorables, conservando sus fortunas mal habidas. Esta realidad demuestra la ausencia de equidad y justicia en el sistema actual. Ante esta crisis, es urgente un proceso de depuración de jueces y funcionarios del sistema penal y judicial, quienes en ocasiones parecen actuar motivados por intereses personales. Es fundamental formar y capacitar a estos operadores en los principios de justicia retributiva, donde las penas sean proporcionales al daño causado y no a la capacidad económica del delincuente. Desde tiempos bíblicos, la teoría de penas proporcionales ha buscado favorecer la equidad y limitar la venganza excesiva. El concepto de la Ley del Talión, con raíces históricas profundas, promovió el equilibrio en la administración de justicia y es esencial para fomentar una cultura de transparencia y rendición de cuentas. Solo mediante mecanismos independientes de control y un fortalecimiento ético de los operadores jurídicos se podrá erradicar la corrupción y restaurar el equilibrio que exige la sociedad. Por otro lado, el sistema ha incorporado disposiciones restaurativas como el perdón, la reconciliación, la casa por cárcel, las restricciones de movilidad o la obligación de reportarse periódicamente ante un juzgado. Sin embargo, la interpretación y aplicación de estas medidas se alejan muchas veces del objetivo de garantizar castigos justos y proporcionales, contribuyendo aún más al desequilibrio y a la percepción de injusticia. En cuanto a la justicia retributiva, el Estado ha sido uno de sus mayores violadores. Panamá ha experimentado varios incidentes en los que quienes cometieron actos delictivos no fueron castigados proporcionalmente al daño causado.¿Recordarán los daños millonarios ocasionados a la nueJorge G. Obediente Cuando la ciencia nos deja atrás Salud de la mujer Existe un fenómeno muy particular en el mundo científico que trata de la ausencia de mujeres en la ciencia. No me refiero tanto a la limitada participación de mujeres en los campos de estudio científicos — que es un problema en sí mismo— sino a la escasez de mujeres como sujetos de investigación. Para que un estudio de investigación sea más certero, debe ser representativo de la población en general. Si no incluimos a mujeres — obvio, en estudios que apliquen— los resultados no son representativos para ellas. La regulación internacional que requiere la participación de mujeres en estudios clínicos fue implementada apenas en 1993. Eso quiere decir que el fundamento de los estudios médicos fue construido sin la representación de mujeres. Ustedes pensarán: ¿y eso cómo me afecta?Bueno, nos afecta mucho. La mayoría de los estudios médicos se realizaron tradicionalmente en hombres blancos de mediana edad. Por ejemplo, el clásico síntoma del ataque al corazón —dolor en el brazo izquierdo y presión en el pecho— aplica mayormente a hombres. Las mujeres son frecuentemente mal diagnosticadas de problemas cardíacos, con referencias a estrés, trastornos de pánico o hasta reflujo de ácido estomacal. Las e infecciones que afectan a las mujeres. Se centra en la investigación rápida e impactante para superar las deficiencias de la ciencia tradicional. Entre sus principales iniciativas se incluye la propuesta de donar 2,500 millones de dólares de la Fundación Gates a la iniciativa Acción por la Salud de la Mujer. Para lograr el cambio de atención a temas de salud de la mujer, es necesario entrenar a más mujeres en campos de las ciencias de la salud. Este año también inició la clase inaugural de la Escuela de Medicina Alice L. Walton (AWSOM, acrónimo en inglés que suena similar a genial). Es una nueva escuela de medicina fundada por la filántropa Alice Walton, heredera de Walmart y considerada la mujer con más dinero del mundo, que busca revolucionar la atención médica con un enfoque integral: artes, humanidades, bienestar y salud rural. Ofrece matrícula gratuita para las primeras cinco cohortes, con el fin de formar médicos compasivos para áreas vulnerables. Se trata, pues, de mujeres ayudando a mujeres. Sin embargo, este debe ser un cambio más integral y de todos. En Panamá podemos aportar incluyendo a más niñas en áreas de estudio como ciencias, ingenierías, tecnología, artes y matemáticas (STEAM); fomentando su curiosidad, su amor por la lectura y el estudio; y participando en investigaciones relacionadas con temas de salud que afectan a mujeres de manera desproporcionada. LA AUTORA es profesora de filosofía. LA AUTORA es científica y doctora en salud pública. EL AUTOR es abogado y periodista. Indhira Londoño va sede en construcción del Hospital del Niño en la Avenida Balboa? Los responsables no recibieron sanciones adecuadas ni una exigencia de reparación proporcional. Aquí falló totalmente la administración de justicia. Los habitantes y productores de las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro han sufrido múltiples crisis que se extendieron por varios meses, provocando daños materiales, desabastecimiento de productos básicos y la privación del libre tránsito a miles de residentes. ¿Se aplicó justicia proporcional a los responsables? ¿Hubo castigo equivalente al daño causado? Otro caso de inequidad sin castigo fueron las afectaciones a la industria turística de Bocas del Toro, que había florecido y aportaba al desarrollo económico de la región. Los perjuicios locales e internacionales fueron considerables, pero no hubo castigos proporcionales ni reparaciones adecuadas por parte del Estado. Tampoco puede ignorarse el daño considerable causado por algunos educadores durante la reciente huelga, cuando el ejercicio del derecho a protestar afectó a cientos de miles de estudiantes que no recibieron sus clases. El derecho de pocos no puede imponerse sobre el derecho de muchos. La suspensión del salario durante el tiempo no laborado no constituye un castigo proporcional al perjuicio educativo ocasionado. ¿Cómo debe el Estado manejar este tipo de situaciones cuando involucran a quienes tienen la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones? Como se puede apreciar, Panamá está muy lejos de ser un país donde prevalezcan la justicia equilibrada y la proporcionalidad retributiva frente a los daños causados. ¿Será este el futuro al que tendremos que acostumbrarnos? Ñagare. A lo largo de los años, los sistemas judiciales han sufrido una transformación que, lejos de fortalecer la justicia equitativa, la ha debilitado notablemente. Esta evolución ha generado un entorno donde la interpretación subjetiva y permisiva de las leyes por parte de ciertos operadores jurídicos contribuye a la impunidad y alimenta la corrupción, erosionando la confianza de la sociedad en la justicia y en el bienestar común. El peso de las leyes y la imposición de castigos para los condenados de alto perfil están marcados por una preocupante subjetividad. Esta falta de objetividad resulta indignante y proviene de una corrupción generalizada que permea el sistema judicial. Las decisiones de jueces y magistrados, influenciadas por intereses ajenos a la justicia, generan desigualdad en el trato a los acusados y afectan gravemente la percepción social de la equidad. En su intervención del jueves de la semana pasada, el presidente enfatizó que es necesario aplicar todo el peso de la ley a los traficantes, violadores y delincuentes peligrosos que caminan por las calles, y que el sistema debe dejar de ser condescendiente con quienes hacen tanto daño a la salud pública mediante el tráfico de drogas. La subjetividad y corrupción del sistema se evidencian en la disparidad de sentencias y castigos impuestos. Por ejemplo, una madre que roba leche para alimentar a su hijo puede recibir una condena de cinco años de cárcel, mientras que narcotraficantes Arlene Calvo Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente Comercial Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Opinión

RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNDg2MA==