4A La Prensa Panamá, miércoles 10 de diciembre de 2025 Panorama Tal Cual Mónica Palm [email protected] BÁVARO. Ayer, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Lucha contra la Corrupción, fue aprehendido el exdiputado y exdirector de Pandeportes, Héctor Brands. Los agentes le tocaron la puerta al exfuncionario a las 5:20 a.m., en una residencia en el exclusivo residencial Camino de Cruces. De El Chorrillo a Camino de Cruces hay una gran brecha... Pero aunque usted no lo crea, no salió de los límites del circuito 8-3. ‘TESTAFERRO’. Pedro Meilán, uno de los abogados de Brands, dice que se enteró de que la policía se llevó a su cliente porque otro de los implicados le avisó. Se trata de Elvis Rodríguez, quien preside una de las sociedades que supuestamente utilizó Brands para blanquear casi 28 millones de dólares. Además, este personaje entregó 5,000 dólares a Katleen Levy. Ella sostiene que el dinero era el pago por sus servicios de asesora y consultora de imagen. Eso, o no es cierto, o es una de las peores inversiones que ha hecho Brands. RELEVO. Según la defensa de Brands, en el expediente que instruye la fiscalía se menciona a “otros” directores de Pandeportes. Solo falta que estén apostando cuál de ellos implanta un nuevo récord. DESPISTADO. El abogado Meilán dice que no sabe cuáles son los cargos que serán imputados a su cliente. ¿Es en broma o es en serio? También se queja de que en varias ocasiones su defendido se presentó voluntariamente en la fiscalía y nadie le informó nada. Parece que nadie mordió el anzuelo. TAQUILLA. El presidente Mulino tiene dos días en Oslo, pero su agenda y compañía siguen siendo desconocidas. Sobre la marcha nos hemos enterado de que hubo interacciones con la familia Machado y personalidades como Edmundo González, María Elvira Salazar, Iván Duque y el presidente del Comité del Nobel de la Paz. Pero, ¿quiénes acompañan al presidente? ¿Cómo llegó toda esa En la junta de embarre participa toda la comunidad sin distinción de edad y sexo. Alexander Arosemena Casas de quincha son inscritas en la lista de patrimonio en peligro EFE. NUEVA DELHI, INDIA UNESCO Según el documento evaluado, la tradición enfrenta una tormenta perfecta compuesta por la escasez de materias primas naturales debido al cambio climático y el uso de suelos para ganadería intensiva, sumado a la pérdida de la transmisión oral entre las generaciones. La Unesco inscribió ayer las técnicas de construcción de las casas de quincha de Panamá en su Lista de Salvaguardia Urgente, una decisión que reconoce el valor climático de esta arquitectura ancestral pero alerta sobre su inminente desaparición debido a la escasez de materias primas. Es la primera vez que Panamá inscribe un elemento directamente en la categoría de riesgo, una maniobra que busca activar fondos y asesoría técnica para rescatar una arquitectura vernácula amenazada por la industrialización y los cambios demográficos. El organismo internacional validó el expediente panameño, que alerta sobre la “viabilidad crítica” de esta técnica. Según el documento evaluado, la tradición enfrenta una tormenta perfecta compuesta por la escasez de materias primas naturales debido al cambio climático y el uso de suelos para ganadería intensiva, sumado a la pérdida de la transmisión oral entre las generaciones. “Esta es nuestra primera manifestación incluida en salvaguardia urgente, lo que implica un triple esfuerzo”, afirmó la representante de Panamá en la plenaria, Emma Gómez, durante la vigésima reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco que se celebra en Nueva Delhi. “Por eso hacemos hoy un pacto —con la Asamblea, las embajadas, las ONG y todos los presentes— para que las leyes y medidas que se adopten garanticen la protección de los portadores y de su conocimiento”, añadió. La quincha es un sistema constructivo ancestral adaptado al trópico seco. La técnica consiste en levantar un armazón de madera y caña amarga que posteriormente se rellena con una mezcla de barro, paja seca y agua. Este diseño ofrece una alta resistencia térmica, manteniendo el interior fresco ante las temperaturas extremas del “Arco Seco” panameño, además de poseer propiedades antisísmicas gracias a la flexibilidad de sus materiales. La Unesco protege con esta inscripción el tejido social que la hace posible: la “junta de embarre”. Tradicionalmente, estas casas no se construyen con dinero, sino con solidaridad. La comunidad se reúne en una jornada festiva para pisar el barro y levantar los muros colectivamente, bajo un sistema de reciprocidad donde hoy se ayuda al vecino para recibir ayuda mañana. Este modelo de trabajo comunitario está en retroceso. La migración de la población joven hacia la Ciudad de Panamá y la introducción de la economía monetaria en las zonas rurales han transformado el “convite” voluntario en mano de obra asalariada, rompiendo el ciclo de cooperación vecinal. Con el ingreso a la Lista de Salvaguardia Urgente, Panamá se compromete a ejecutar un plan de cuatro años enfocado en las provincias de Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé. El proyecto incluye la creación de semilleros de árboles maderables necesarios para la estructura, inventarios de portadores vivos y programas educativos para revalorizar la técnica ante los jóvenes. Tras la construcción de las paredes los parientes o dueños de la casa son llevados al lodo. Alexander Arosemena gente a Noruega? ¿Cabían todos en el avión presidencial? ¿A cuánto ascienden los viáticos? Imagínense cómo será cuando Panamá juegue en el Mundial... CABLE. La Junta Comunal de Calidonia fue vandalizada el pasado fin de semana por unos desconocidos que ingresaron por el techo del local, deshabilitaron el sistema eléctrico y se llevaron el cableado, tuberías y materiales de cobre. Es decir, lo poco que había sobrevivido a Ashby. Construcción de una casa de quincha en El Muñoz de Las Tablas, provincia de Los Santos. Alexander Arosemena División sindical pone el salario mínimo en manos del Gobierno La Comisión Nacional de Salario Mínimo siguió ayer sus deliberaciones sin señales de acercamiento entre las propuestas del propio sector trabajador. Conato plantea aumentos del 7% y 6%, mientras Conusi mantiene su exigencia de un salario mínimo unificado de $1,956.52. El quiebre interno persiste y no ha habido avances. Al cierre de esta edición no había acuerdo entre los representantes sindicales ni propuestas nuevas del sector empleador. Eso pone la decisión en manos del Gobierno, que deberá fijar el nuevo salario mínimo para 2026 si la comisión no lograba antes de la medianoche de ayer un consenso. Conato propone aumentos del 7% para empresas grandes y 6% para pequeñas, dentro del complejo esquema de más de 50 salarios mínimos vigentes por actividad económica. Conusi, en cambio, exige una tarifa única de $1,956.52, una cifra que rompe cualquier expectativa de acuerdo inmediato. La ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, advirtió que para avanzar “debe existir consenso entre ambos gremios”, pero las posiciones lucen más lejanas que nunca. A ello se suma la crisis interna del movimiento sindical: Conusi rechaza cualquier acercamiento con Conato por considerar ilegítima a su directiva. “No vamos a reunirnos con quienes asaltaron esa estructura con aval del gobierno”, declaró Marco Andrade, endureciendo aún más el ambiente. AL CIERRE Mario De Gracia [email protected] Jackeline Muñoz. Cortesía
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