6A La Prensa Panamá, sábado 29 de noviembre de 2025 Los panameños hacen largas filas para comprar alimentos de bajo costo. Yaritza Mojica Carencias y brechas sociales que siguen marcando al país Aleida Samaniego C. [email protected] SOCIEDAD El estudio muestra que la inseguridad alimentaria golpea fuerte, ya que afecta al 29% de los hogares panameños. En los más pobres sube al 43% y en las áreas indígenas supera el 50%. En Panamá, donde el crecimiento económico ha sido durante años motivo de orgullo nacional, un nuevo estudio acaba de encender una alarma silenciosa: miles de familias siguen viviendo una realidad muy distinta a la que reflejan los grandes indicadores. Esa es una de las conclusiones más contundentes del Estudio Nacional sobre Condiciones de Vida y Bienestar (ENCOVI–Panamá 2024), presentado por la Fundación Planta de Generación de Energía Social (Fundación PGES), una iniciativa conjunta de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y la Universidad Santa María La Antigua (USMA). Más que una radiografía estadística, el informe recoge la vida cotidiana de 5,261 hogares encuestados entre enero y julio de 2024 en zonas urbanas, rurales e indígenas. Cada número, cada porcentaje, refleja historias de supervivencia, avances, esperanzas y desigualdades que atraviesan al país de forma persistente. “El bienestar no es solo dinero. Es tener una vivienda digna, agua continua, acceso a salud, seguridad alimentaria, educación, empleo, redes de apoyo”, explica el estudio. Bajo ese concepto, la encuesta realizada para este estudio explora qué significa realmente vivir con dignidad en Panamá y qué tan lejos —o cerca— están las familias de alcanzarlo. Un país que avanza, pero no al mismo ritmo El estudio confirma avances importantes. La pobreza por ingresos, por ejemplo, disminuyó de manera sostenida: del 42% en 1991 al 21.7% en 2023. Es un logro indiscutible. También avanzó la educación, ya que la cobertura alcanza al 78% de las personas de entre cuatro y 24 años. Las mujeres incluso superan a los hombres en participación educativa (80%) y ocupan mayoría en carreras científicas y técnicas, un reflejo positivo del capital humano que el país ha construido. En salud, la mayoría de la población —un 58%— pero más tiene acceso a dispositivos digitales. Esta cifra es clave en un país donde las oportunidades educativas y laborales dependen cada vez más de la conectividad. Pero a pesar de estos avances, el informe deja claro que Panamá no es un país donde el progreso llega por igual para todos. Para muchos hogares, especialmente los más pobres, indígenas y rurales, la vida sigue marcada por la precariedad. ‘No es falta de crecimiento, es falta de distribución’ Lafrase“Noesfaltadecrecimiento, es falta de distribución” aparece subrayada en el informe: el problema de Panamá no es económico, es estructural. El crecimiento existe, pero no se traduce en equidad. El quintil más rico del país tiene un ingreso mensual 12 veces mayor que el del quintil más pobre. Esta brecha no solo separa bolsillos: determina posibilidades reales de acceder a educación, salud, empleo formal y vivienda segura. La escolaridad ilustra con crudeza esa realidad, pues los hogares de mayores recursos tienen 14.2 años de escolaridad y los hogares más pobres 2.6 años. Una diferencia que perpetúa la pobreza de generación en generación, plantea el informe. La informalidad laboral también golpea fuerte, ya que el 47% de la población económicamente activa trabaja sin seguridad social, y en los sectores más vulnerables el porcentaje supera el 70%. Para estas familias, cada día es una apuesta de supervivencia sin garantías mínimas. El rostro más duro: la inseguridad alimentaria Quizás uno de los datos más preocupantes es el de inseguridad alimentaria. El 29% de los hogares reporta algún nivel de afectación, pero entre los más pobres la cifra sube al 43% y en áreas indígenas supera el 50%. No es que falten alimentos en el país, aclara el estudio. El problema es la inestabilidad del ingreso. Si no hay trabajo estable o el salario no alcanza, no hay manera de sostener tres comidas al día. En palabras del documento “la desigualdad se come antes del desayuno. Es un problema silencioso que no se ve en el crecimiento económico, pero se siente en las mesas de miles de hogares.” Aunque el 93% de las viviendas del país cuenta con materiales adecuados, solo el 64% recibe agua de manera continua. Y 1 de cada 5 hogares se ubica en zonas de riesgo ambiental: laderas inestables, riberas de ríos, áreas propensas a inundaciones o deslizamientos. Estos hogares, señala el estudio, son los más expuestos al impacto del cambio climático y a la falta de infraestructura. Urgen políticas públicas con rostro humano La conclusión del informe es contundente: Panamá no enfrenta un problema coyuntural, sino estructural. Las brechas no son nuevas, pero tampoco inevitables. “En Panamá, la posibilidad de vivir una vida digna y con oportunidades reales sigue dependiendo del lugar donde nace una persona”, subraya el estudio. El país, según el estudio, necesita políticas públicas con enfoque territorial y de justicia social, inversiones sostenidas en los territorios más rezagados, un sistema nacional de cuidados y reformas laborales que garantice más empleo formal. La ENCOVI–Panamá 2024 no solo expone cifras. Pone luz donde muchas veces solo hay silencio: los hogares donde el crecimiento aún no toca la puerta. Es, sobre todo, un recordatorio urgente: Panamá progresa, sí, pero el desafío ahora es que ese progreso llegue a todos. En este estudio colaboraron la Senacyt (Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación), el CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), el Ministerio de la Mujer y el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC). El crecimiento económico no se refleja en zonas rurales y apartadas del país. Archivo Infografía: LP - Fuente: ENCOVI 2024 0 0 0 7 32 36 36 40 51 59 65 83 94 100 100 100 93 68 64 64 60 49 41 35 17 6 Panamá Panamá Oeste Colón Herrera Chiriquí Bocas del Toro Veraguas Coclé Los Santos Darién Comarca Ngäbe Buglé Comarca Emberá Comarca Kuna Yala URBANO RURAL Distribución de la población por área de residencia Por provincias Distribución de la población por área de residencia Por sexo Infografía: LP - Fuente: ENCOVI 2024 48 51 49 52 49 51 URBANO RURAL TOTAL HOMBRE MUJER Distribución de la población Por provincias 0 400.000 800.000 1.200.000 1.600.000 Panamá Panamá Oeste Chiriquí Colón Coclé Veraguas Comarca Ngäbe Buglé Bocas del Toro Herrera Los Santos Darién Comarca Kuna Yala Comarca Emberá Infografía: LP - Fuente: ENCOVI 2024 cibe su estado como bueno o muy bueno, y el 76% de quienes enfrentaron algún problema sanitario buscó atención médica. La planificación familiar alcanza una cobertura de 70%, uno de los niveles más altos de la región. Incluso el acceso digital, uno de los elementos más transformadores de la última década, ha crecido de manera notable: el 70% de los panameños de 10 años Panorama
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxMjQ5NQ==