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6B La Prensa Panamá, lunes 24 de noviembre de 2025 ¿Cómo el Ballet Nacional de Panamá incorporó El Punto y otras danzas folclóricas a su repertorio?. Escanea el código QR para más contenido en Ellas.pa. El fósil panameño que honra a una científica Ngäbe En el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), el paleobiólogo marino Aaron O’Dea tiene una sorpresa especial para su querida colega, la técnica de investigación Brígida de Gracia: una nueva especie de pez fosilizado encontrado en Panamá ha sido nombrada Hoplostethus boyae en su honor. “Para aquellos que no conocen a Brígida, ella es una técnica de investigación desde hace mucho tiempo en nuestro laboratorio en Naos y es especialista en identificación de fósiles marinos: corales, briozoos, gasterópodos y bivalvos”, dice O’Dea. “Sin embargo, su principal especialidad, y su principal amor, son los otolitos”. Los otolitos son las piedras de las orejas de los peces óseos, formadas por minerales que los hacen duraderos. Cuando el pez muere, los otolitos a menudo se fosilizan en los sedimentos del fondo marino, y debido a que cada especie de pez tiene otolitos únicos, los investigadores pueden identificar especies antiguas solo a partir de los otolitos. “Brígida es también la única paleontóloga marina Ngäbe del mundo”, añade. “Que nombre esta especie en mi honor es sinónimo de mucha alegría y emoción para mí, mi familia y amistades”, dice Brígida, quien recibió por parte de los miembros del laboratorio O’Dea una ilustración de la especie nombrada en su honor, creada por la estudiante del laboratorio O’Dea Natasha Hinojosa. “Me siento muy agradecida al doctor O’Dea, al doctor Lin, y a Natasha Hinojosa por este honor”. La especie que lleva su nombre, un reloj anaranjado extinto, es un pequeño pez de aguas profundas perteneciente a la familia Trachichthyidae, con una vida útil excepcionalmente larga de unos 200 años. Esta especie vivió en las productivas aguas costeras del Caribe durante el Mioceno tardío. “Elegimos el nombre Hoplostethus boyae porque Boya es el nombre tradicional de Brígida en Ngäbere, el idioma de los Ngäbe”, explica O’Dea. “La etimología también reconoce cómo los Ngäbe y sus antepasados han habitado el istmo de Panamá durante milenios, desarrollando conocimientos ecológicos tradicionales profundamente conectados con los ciclos de productividad marina, creando un puente entre entonces y ahora”. “Esto responde en parte la divertida pregunta para las personas curiosas acerca de cómo se nombran las especies”, agrega Brígida, explicando que el nombre Boya fue dado por su abuelo paterno, siguiendo la tradición Como especialista en otolitos, de Gracia ha sido fundamental para ampliar el conocimiento de las especies de peces fósiles. Cortesía/STRI familiar ancestral Ngäbe. Esta nueva especie es una de las cuatro nuevas especies fósiles nombradas en el artículo Remarkable dominance of myctophid otoliths in Upper Miocene Chagres Formation, Caribbean Panama, coescrito por O’Dea y dirigido por ChienHsiang Lin, paleontólogo mapor Servicio Especial STRI [email protected] rino e investigador asociado en el Centro de Investigación de la Biodiversidad de la Academia Sinica en Taiwán. “Encontramos un conjunto de otolitos fósiles bastante extraordinario de la Formación Chagres del Mioceno tardío (alrededor de 7 millones de años) cerca de Piña, Costa Abajo en la provincia de Colón de Panamá”, afirma O’Dea. “Recolectamos más de 6 mil 200 otolitos de peces de estas rocas, lo que representa uno de los conjuntos de peces fósiles más ricos jamás documentados en el mundo. Ciertamente, el más abundante por unidad de sedimento”. La colección produjo 31 especies en 12 familias. El artículo, publicado en la revista PeerJ, apuntó al predominio de otra familia, Myctophidae, que constituyeron más del 96% de los especímenes analizados. Los mictófidos, también conocidos como peces linterna, son conocidos por su bioluminiscencia; estas pequeñas criaturas brillantes viven en la “zona crepuscular” del océano, donde no hay mucha luz, pero se acercan a la superficie por la noche para alimentarse de plancton. Los peces linterna constituyen una de las biomasas más grandes de cualquier grupo de vertebrados en la Tierra y son actores clave en el ciclo del carbono gracias a sus migraciones diurnas y abundancia masiva a nivel mundial. Lin y O’Dea también describieron otras tres nuevas especies extintas del sitio fósil: Chiloconger aflorens sp. nov., Dasyscopelus inopinatus sp. nov. y Malakichthys schwarzhansi sp. nov. Según investigaciones, hace siete millones de años, las aguas caribeñas de Panamá estaban llenas de vida. El pequeño plancton prosperó en el agua, alimentando a una rica comunidad en el fondo marino. Esto sustentó una amplia variedad de peces y grandes depredadores como ballenas, tiburones (incluido el megalodón gigante), pez espada e incluso Ishtminia panamensis, el antiguo pariente de los delfines de río. “Hay mucho más por descubrir”, dice Chien-Hsiang Lin. “Cada fósil de este notable sitio ayuda a reconstruir el pasado, revelando cómo la formación del Istmo transformó no solo la geografía, sino ecosistemas oceánicos enteros”. Un análisis de fósiles marinos descubrió cuatro nuevas especies, una de las cuales ha sido nombrada en honor a Brígida de Gracia, la primera paleontóloga marina Ngäbe Una nueva especie de pez fósil, Hoplostethus boyae, fue nombrada en honor a la técnica de investigación de STRI Brígida de Gracia, “por sus destacadas contribuciones a la ciencia en Panamá”. Cortesía /STRI

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