2A La Prensa Panamá, miércoles 19 de noviembre de 2025 Audiencias por los casos de Eros y Colibrí. Elysée Fernández La maleta que nunca llegó a Madrid y el rastro de la red del colillaje en Tocumen ElianaMorales Gil Juan Manuel Díaz [email protected] NARCOTRÁFICO Los investigados por la red de colillaje tenían acceso a rampas, carruseles, claves internas, zonas restringidas del Aeropuerto Internacional de Tocumen. El 30 de julio de 2024, Kimberly Damaris, una pasajera nicaragüense, esperaba su equipaje en el aeropuerto de Madrid-Barajas sin imaginar que su maleta jamás aterrizaría en Europa. La que llegó fue otra, aunque etiquetada con su número de colilla: una maleta pesada, cargada con 23 paquetes de droga. Su equipaje real nunca salió de Panamá. Quedó “extraviado” en algún punto del Aeropuerto Internacional de Tocumen, varado en las entrañas de una terminal donde una red criminal operaba desde hacía más de un año. No fue un retraso ni un error humano. Fue la pista inicial de un engranaje criminal que, pieza por pieza, quedaría expuesto en las operaciones Eros y Colibrí. El patrón que encendió las alarmas Ese mismo día, otras tres maletas quedaron varadas en Panamá sin identificación válida. Códigos que no coincidían, rutas internas alteradas, colillas cambiadas. Ese patrón inusual encendió alertas dentro de Tocumen S. A. y también en la aerolínea. La fiscalía confirmaría más tarde que la maleta contaminada viajó a Europa con la etiqueta robada de la pasajera, mientras su equipaje verdadero nunca salió del país. Esa anomalía se convirtió en un indicio crucial para reconstruir la operación. Un plan bien elaborado La red criminal, según la fiscalía, tenía un método: • Compraba bitácoras de vuelo; • Pagaba por fotos de manifiestos • Registraba matrículas, rutas y escalas • Vigilaba horas exactas de llegada y salida • Fotografiaba aviones al despegar Una sola foto del manifiesto podía costar hasta 400 dólares. Era información sensible con acceso limitado. Los miembros de la organización además marcaban maletas con calcomanías: • Un trébol cuando el destino final era Canadá • Una “f” para Francia. Sabían un detalle técnico clave: ninguna maleta debía sobrepasar los 25 kilos, porque el exceso de peso activaba revisiones. En algunas ocasiones, la droga ingresaba por la cerca perimetral del aeropuerto, era transportada por personal de confianza y escoltada discretamente hacia las zonas internas. La sincronización de los turnos Nada funcionaba sin una condición: información sincronizada sobre quién estaba de turno en cada área ( rampa, escáner, seguridad, carga y zonas restringidas). La organización sabía exactamente cuándo actuar. Los turnos rotativos facilitaban la infiltración: siempre había alguien “de confianza” en el lugar crítico. 12 de octubre: la escena del intercambio Uno de los episodios más reveladores ocurrió el 12 de octubre de 2024. Según la investigación, Luis de Gracia Sánchez y Jorge de Gracia interceptaron una maleta gris en tránsito, le retiraron la colilla original y la colocaron en otra maleta cargada con 20 paquetes de cocaína. La enviaron en el vuelo 475 de Air France rumbo a París. El plan casi fracasa cuando un estibador ajeno a la red intentó mover la maleta contaminada y se quejó en voz alta: “¡Está muy pesada!”. Ese comentario espontáneo detuvo la operación por varios minutos. Pero otro agente —que sí era parte de la organización— retomó el proceso y logró completar el envío. Las cámaras de seguridad de Tocumen documentaron toda la maniobra. La guardiana del proceso La fiscalía presentó el rol de Luz Velásquez, exfuncionaria del área de seguridad. Su trabajo era verificar que las maletas asignadas a cada vuelo pasaran por la rampa, el escáner y llegaran al avión. Tras el vuelo, Velásquez llamó a uno de los implicados para comentarle lo ocurrido. Dijo que se había molestado por la intervención del estibador que detectó el peso inusual de la maleta. En esa llamada también relató un tumbe de droga sufrido por su padrastro, que quedó endeudado y amenazado. Esa conversación quedó transcrita en el expediente. La alerta desde España En 2023, en el aeropuerto de Barajas, apareció una maleta con droga que no tenía dueño pero sí registro de embarque en Panamá. Esa anomalía obligó a revisar cámaras internas, turnos y rutas dentro de Tocumen. A partir de ese hallazgo, comenzó un proceso sistemático de documentación de los movimientos de funcionarios y colaboradores del aeropuerto. Desde el 4 de enero de 2023, las autoridades han decomisado a esta organización 3,700 kilos de droga, casi toda procedente de Colombia por mar. Una red con movilidad nacional Los 24 eventos investigados por la fiscalía revelan una red con gran movilidad. Introducían droga por Darién, Chepo, el archipiélago de Las Perlas, Chame y Antón. Eran envíos simultáneos, coordinados y distribuidos según la disponibilidad del personal interno y los vuelos. El aeropuerto desde adentro El gerente de Tocumen, José Ruiz Blanco, lo explicó así en reunión con periodistas: “Hay funcionarios y exfuncionarios de Tocumen involucrados. Esto es una red grande; para hacer algo así se necesita gente dentro y fuera. No es sencillo infiltrarse en un aeropuerto para cambiar una maleta: eso involucra cámaras, claves y personal en varias áreas”. También dijo que, en Europa, los cómplices recogían las maletas contaminadas simulando ser pasajeros. Ese era el tramo final de la operación. La sala 1 de Plaza Ágora La tarde del 17 de noviembre, la sala 1 del Primer Distrito Judicial estaba repleta. Sesenta y seis investigados, tres de ellos mujeres, escuchaban la exposición del fiscal Julio Campines. Una veintena de unidades de la DIJ vigilaban cada fila. El calor, la multitud y el silencio creaban una atmósfera tensa. Campines reconstruyó el modus operandi, los videos, los intercambios de colillas, las llamadas, las marcas en las maletas y los movimientos dentro y fuera del aeropuerto. Los alegatos de la defensa Los abogados defensores objetaron la investigación. Alegaron: diligencias sin presencia de abogados; transcripciones telefónicas que no reflejan con precisión el contenido real; incorporación de elementos de otras investigaciones ya sentenciadas y posibles violaciones al debido proceso. El abogado Reinaldo Milwood insistió en que hay vicios de nulidad. La defensora pública María González subrayó que el Ministerio Público mezcló expedientes de causas anteriores, lo que podría contaminar el caso. La audiencia de Cedalise En audiencia aparte, Christopher Cedalise —hijo del magistrado Cecilio Cedalise— recibió medida de depósito domiciliario debido a su necesidad de diálisis tres veces por semana. Según la fiscalía, él presuntamente indicaba puntos de desembarque de la droga. Su audiencia se realizó en la sala 20 del Primer Distrito Judicial. El cabecilla El fiscal identificó a Edie Gálvez como uno de los líderes de la organización. Era quien convocaba reuniones, delegaba roles y coordinaba la logística. La fiscalía lo vincula con el decomiso de 12 planchas con droga en Las Mañanitas (febrero de 2023); y con 102 paquetes transportados por mar hasta Darién (enero de 2023). La decisión pendiente La jueza de garantías Sandra Castillo deberá analizar si acoge la imputación para los 60 investigados que permanecen sometidos al proceso. Después decidirá las medidas cautelares correspondientes. La red, según las autoridades, ha sido desarticulada. Pero la pregunta que reverbera en todo el expediente es la misma: ¿cómo logró operar tanto tiempo dentro del principal aeropuerto del país? 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Actualmente, gran parte de las operaciones del aeropuerto se realizan dentro de esta finca privada, lo que hacía necesaria su adquisición para desarrollar futuros proyectos de expansión, añade la nota. Según la AAC, la compra permitirá ejecutar mejoras y adecuaciones en la infraestructura aeroportuaria, con el fin de incrementar la capacidad instalada, facilitar un mayor número de operaciones simultáneas y mejorar el flujo de pasajeros. “Estas intervenciones buscan garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales de seguridad operacional”, indicó. La modernización del aeropuerto también apunta a fortalecer el posicionamiento de Isla Colón y Bocas del Toro como uno de los destinos turísticos más importantes del país, al brindar instalaciones más seguras, eficientes y acordes al crecimiento de la demanda. La ACC señaló que la adquisición cuenta con el respaldo de la Junta Directiva de la AAC, que aprobó la operación mediante la Resolución No. 14 del 16 de abril de 2025.
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