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8A La Prensa Panamá, martes 11 de noviembre de 2025 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. en 2024, casi el triple que los adultos. Panamá se encuentra entre los países más afectados junto a Uruguay (28.1%), Costa Rica (23.3%), Colombia (20.6%) y Chile (20.1%). La población de jóvenes que ni estudian ni trabajan —los “ninis”;— aumentó de 238,851 a 252,894 entre agosto de 2023 y octubre de 2024. El 25% de los jóvenes entre 15 y 29 años se encuentra en esta situación, siendo el 64% mujeres. A nivel global, 267 millones de jóvenes carecen de empleo, educación o formación, según la OIT. Aunque no existe un registro desagregado reciente sobre el acceso a la educación por género, fuentes del Banco Mundial sugieren que la participación femenina entre los jóvenes es considerablemente menor. Solo 2 de cada 10 jóvenes logran obtener un título universitario, lo que provoca que quienes no alcanzan estudios superiores terminen en empleos informales o precarios, con ingresos hasta un 74% menores con respecto a quienes poseen un mayor nivel académico. Los jóvenes pueden adquirir experiencia con el voluntariado. Este espacio brinda la oportunidad de desarrollar habilidades, ampliar redes de contacto y fortalecer su perfil profesional. Implica un sacrificio personal: gastos de movilización, alimentación y tiempo, que, en la mayoría de los casos, provienen de sus propios bolsillos. Si bien el voluntariado representa una valiosa puerta de entrada al mundo laboral, debería estar acompañado Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. La necedad de ser panameño Patriotismo Rosanel Quiroga, cuadro de Honor en el Remón, primer puesto, no puede llevar la bandera panameña encabezando la representación de su instituto porque no nació aquí. Ella, que tiene por un gran honor poder hacerlo —su dedicación y esfuerzo le ha costado—, no puede acceder al privilegio que le corresponde: no nació aquí, es extranjera. En redes, los comentarios de un nivel de ignorancia que rondan la xenofobia, no se han hecho esperar. «Uno no es de donde nace, sino de donde pace», dice el refrán, y los más pragmáticos agregan que «uno es de donde paga sus impuestos», y no les falta razón, lo cierto es que es bochornoso, muy necio, ningunear a aquellos que han decidido hacer de nuestro país el suyo, honrando la patria como se debe: estudiando, trabajando, no delinquiendo, negándose al clientelismo, erradicando de sus costumbres cualquier tipo de corrupción. La necedad de ser panameño radica en creer que Dios lo es, que vivimos en la mejor tierra del mundo, y ser tan provincianos que no seamos capaces de ver el valor de aquellos que vienen a nuestra tierra a buscarse un futuro, y no ponerse en la piel de sus paisanos que viven fuera, y que anhelan también ser tenidos como parte del país y la comunidad en la que pacen. Somos valientes para negarle una bandera a una muchacha cuadro de honor, pero estamos dispuestos a pagar lo que no tenemos para ver a cualquier cantante extranjero, o escribimos artículos alabando a escritores, pintores o cineastas de afuera, pero a los nuestros, muy panameños, los ninguneamos. Así de incoherentes y necios somos, así de poco inteligentes. Ojalá fuésemos tan estrictos con leyes y costumbres importantes, como la de no robar, como la de no dejarse comprar por una bolsa de comida. El juegavivo es el tricolor patrio, ese que no llevaría ningún buen ciudadano sea de don de sea, y que aquí sacamos a desfilar con orgullo.er De bulos, insatisfacciones y otras cositas más Desinformación ca sea socialista, pues de hecho condena las ideologías “ateas y totalitarias” asociadas con el socialismo y el comunismo. Sin embargo, es cierto que los católicos tenemos la obligación moral de ayudar a nuestro prójimo de la mejor manera posible. A lo largo del tiempo, varios Papas han reiterado que no debemos practicar la exclusión ni la discriminación, y que todos somos hijos de Dios. Solo recordando el Libro del Génesis podríamos concluir que, si “Dios nos hizo a todos a su imagen y semejanza”, ¿quién soy yo para discriminar? La inteligencia artificial, al comparar socialismo y comunismo, señala con claridad que ambos sistemas buscan la igualdad, pero difieren en el nivel de propiedad privada y en el rol del Estado. El socialismo generalmente coexiste con la propiedad privada — especialmente la personal— y permite la intervención estatal para regular la economía y garantizar la justicia social. En cambio, el comunismo busca abolir toda propiedad privada y eliminar el Estado, aspirando a una sociedad sin clases ni dinero, donde los bienes se distribuyen según las necesidades. Es evidente que sería casi imposible instaurar el comunismo en Nueva York. Pero tampoco deberíamos olvidar cuando, en uno de nuestros países Juan B. Mackay A. Entre la esperanza y la frustración Juventud Es frecuente escuchar que “la juventud es el futuro del país”. ¿Qué pasa cuando ese futuro no llega como esperamos? La falta de empleo digno y la desconexión entre la educación y el trabajo son cada vez mayores. Los escasos espacios de participación hacen que muchos jóvenes se sientan en un círculo vicioso. Los testimonios son reales: “Llevo meses enviando hojas de vida sin recibir respuesta”. “Sobrevivo con lo que me queda de mi liquidación y con trabajos informales”. Somos rápidos para juzgar, pero lentos para comprender que cada paso también es progreso. La juventud es un recurso valioso para el desarrollo de un país, pero también uno de los más vulnerables. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), entre agosto de 2023 y octubre de 2024, el desempleo juvenil (15 a 29 años) pasó de 15.4% a 17.8%, alcanzando 23.4% entre las mujeres jóvenes. El desempleo general aumentó de 7.4% a 9.5%, mientras la informalidad laboral llegó al 49.3%, la más alta en 20 años. Según el Banco Mundial, la tasa de desempleo juvenil entre 15 y 24 años alcanza el 16.75%, mientras que la participación laboral juvenil en 2023 fue de solo 42.7%. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reporta que el desempleo juvenil en América Latina y el Caribe alcanzó 13.8% de mecanismos de apoyo institucional que contribuyan a cubrir estos gastos básicos. Las ferias de empleo representan para muchos jóvenes una esperanza de conseguir su primera oportunidad laboral. Son frecuentes los testimonios de frustración y desánimo al descubrir que muchas de las vacantes ofrecidas no existen, o que los procesos se limitan a recolectar hojas de vida sin seguimiento alguno. Las empresas deben asumir un compromiso: si deciden participar en estos espacios, que sea con ofertas reales, procesos transparentes y verdadera intención de contratar. Los jóvenes que asisten buscan una oportunidad para demostrar su talento y comenzar su desarrollo profesional. Es momento de que el gobierno, las empresas, las instituciones educativas y la sociedad civil asuman un compromiso real con la juventud panameña. No bastan los discursos ni las ferias de empleo: las oportunidades deben ser reales, accesibles y dignas. El voluntariado, aunque no sustituye un empleo remunerado, puede ser una puerta de entrada al mundo laboral. Los jóvenes necesitan apoyos concretos que les ayuden a superar las barreras sociales y económicas. Detrás de cada joven que logra un empleo digno hay una historia de esfuerzo, esperanza y potencial que merece respaldo y respeto. Invertir en la juventud, en su educación y en su inserción productiva, no es una opción: es una responsabilidad colectiva y la base para construir un Panamá más justo, próspero y lleno de oportunidades. Opinión EL AUTOR es escritor. EL AUTOR es integrante de Jóvenes Unidos por la Educación. EL AUTOR es dirigente cívico y analista político. Pedro Crenes Castro vecinos, ganó un socialista y muchos aseguraban que los nacionales de ese país nos “inundarían” y que llegaría dinero a borbotones a nuestros bancos. Nada de eso ocurrió. ¿De verdad alguien cree que, ante la llegada de un alcalde socialista electo democráticamente, los multimillonarios huirán o que la economía colapsará? ¿O será que algunos utilizan el alarmismo político para justificar su rechazo a la democracia cuando el resultado no les favorece? La democracia, parece, es buena solo mientras gane el que me gusta; si gana otro, deja de serlo. Más provechoso sería educar a la población para que aprenda a escoger entre los mejores candidatos. Es evidente que los neoyorquinos se sienten cómodos con quien han elegido y esperan que mejore su calidad de vida. No todo en la política debe girar en torno a “ganar más dinero” a costa de las mayorías que sufren las inclemencias de los malos gobiernos. Los autoritarismos —de derecha o de izquierda— terminan ofreciendo solo “pan pa’ hoy y hambre pa’ mañana”. Tomemos a Nueva York como ejemplo. Es una realidad que se avecinan cambios profundos, no solo en Estados Unidos, un país dividido casi por la mitad, sino también en el resto del mundo libre. Ya lo habíamos pronosticado: la mayoría MAGA no puede cumplir con lo prometido y ha decepcionado a buena parte de su base. Habrá que esperar a noviembre para ver si el resto de la predicción también se cumple. La semana pasada, la llamada “capital del mundo”, la ciudad de Nueva York, eligió como alcalde a un joven ugandés de nacimiento, de ascendencia india, naturalizado estadounidense hace apenas siete años. En 2020 ya había ocupado una curul en la Asamblea Estatal de Nueva York. A él se le han atribuido una cantidad de frases y expresiones que han sido desmentidas no solo por él mismo, sino también por reconocidos medios de comunicación internacionales, como RTVE. La publicación española señala que el nuevo alcalde reúne todos los requisitos para no ser “aceptado” por un grupo significativo de personas —mayoritariamente fuera de la ciudad que lo eligió—, pues es “un joven migrante, socialista y musulmán”. La investigación agrega que “Mamdani no se ha definido como comunista, una ideología que en su aplicación práctica derivó en regímenes totalitarios como el de la Unión Soviética”. Él mismo ha reiterado que es un socialista democrático, nunca un comunista. Si consideramos la doctrina social de la Iglesia católica, que promueve la justicia y la caridad, no se aleja tanto de lo que predica el propio Mamdani, un musulmán practicante. No con esto se sugiere que Mamdani practique el catolicismo ni que la Iglesia católiDetrás de cada joven que logra un empleo digno hay una historia de esfuerzo, esperanza y potencial que merece respaldo y respeto. Ashley Whittingham ¿De verdad alguien cree que, ante la llegada de un alcalde socialista a Nueva York, electo democráticamente, los multimillonarios huirán o que la economía colapsará? Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente Comercial Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. 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