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2A La Prensa Panamá, jueves 24 de julio de 2025 Suscríbete www.prensa.com Síguenos twitter.com/prensacom Comenta facebook.com/prensacom Panorama Yaritza Mojica [email protected] Los análisis revelaron rastros de metales como cromo, cobre y cadmio. Archivo Diputados piden al Minsa que investigue casos de bebés que nacen con metales pesados en la sangre SALUD Varios diputados expresaron ayer en la Asamblea Nacional, su preocupación por un estudio del Instituto de Ciencias Médicas de Azuero que advierte que bebés nacen con metales pesados en la sangre transmitidos durante el embarazo. El estudio, dado a conocer por La Prensa, revela que los recién nacidos en Azuero presentan presencia de metales pesados en su organismo. La principal preocupación del equipo investigador es el posible impacto de estos contaminantes en el ADN de los recién nacidos, lo cual podría tener consecuencias a lo largo de toda su vida. Esta investigación fue liderada por el genetista y pediatra Iván Landires, en colaboración con universidades nacionales, los hospitales Cecilio Castillero en Chitré (Herrera) y Joaquín Pablo Franco Sayas en Las Tablas (Los Santos), y con el financiamiento de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt). El hallazgo establece una alarmante relación entre la contaminación ambiental y el daño genético, lo que generó la preocupación de diputados como Yarelis Rodríguez y Miguel Ángel Campos, de la coalición Vamos, y Manuel Cohen Salerno, de Cambio Democrático. La diputada Rodríguez destacó que “los bebés están naciendo con veneno en la sangre en Azuero” y que la investigación del Instituto de Ciencias Médicas confirmó la presencia de metales pesados y pesticidas prohibidos, como el DDT, en recién nacidos. Rodríguez solicitó a las autoridades una investigación inmediata e independiente, con participación del Ministerio Público, sobre la posible contaminación del río La Villa, principal fuente de agua de la región. “Necesitamos una investigación urgente e independiente sobre las fuentes de contaminación, así como protección real para las comunidades afectadas. No se puede hablar de desarrollo mientras nuestros niños nazcan contaminados. Hoy es Azuero, mañana puede ser tu comunidad”, concluyó en su intervención ante el pleno legislativo. La investigación surgió tras detectarse sustancias tóxicas —entre ellas un químico conocido como atrazina— en el río La Villa, fuente principal de agua potable en Azuero. Se trata de una investigación inédita en Panamá y una de las primeras en Latinoamérica que busca comprender cómo la contaminación ambiental puede afectar la salud humana incluso antes del nacimiento. Por su parte, el diputado Cohen Salerno informó que se comunicó vía telefónica con el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, para conocer más sobre el estudio, pero este le respondió que no tenía información al respecto. Ante esto, Cohen también solicitó una investigación sobre lo que está ocurriendo con la salud de la población. El diputado cuestionó además qué medidas se adoptarán frente a la inversión de $1.2 millones en el saneamiento de las tuberías de la planta potabilizadora si el río La Villa continúa contaminado. Por otro lado, el diputado Campos, independiente por Veraguas, respaldó el estudio realizado por los científicos de Azuero y pidió mayor investigación y la intervención del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) en torno a la contaminación ambiental. “Señores, la salud de nuestros niños no puede ser negociable. ¿A dónde está mirando el Gobierno? Hoy es Azuero, mañana puede ser el país entero”, expresó. Hallazgos del estudio El equipo de investigación recolectó muestras biológicas de mujeres embarazadas y de sus recién nacidos: la primera orina de los bebés y sangre del cordón umbilical extraída directamente de la placenta. También se tomaron muestras de orina y sangre de las madres. Todo el procedimiento se realizó siguiendo estrictos protocolos éticos y de bioseguridad. Los análisis revelaron rastros de metales como cromo, cobre y cadmio, elementos potencialmente nocivos para la salud humana. Sin embargo,paraLandires,elobjetivo principal del estudio no era solo detectar estos contaminantes, sino analizar su impacto directo en el ADN humano. Según el investigador, la exposición a ciertos químicos durante el embarazo puede provocar alteraciones genéticas que podrían derivar en daños celulares, trastornos en el desarrollo o una mayor predisposición a enfermedades crónicas en etapas posteriores de la vida. El equipo de Azuero planea dar seguimiento a largo plazo a los niños incluidos en el estudio, con el fin de evaluar cómo estos contaminantes afectan su desarrollo físico y genético. “Es fundamental que se generen políticas públicas basadas en evidencia científica para proteger a futuras generaciones de los efectos nocivos de la contaminación ambiental”, concluyó Landires. Piden publicación científica El pediatra e investigador Xavier Sáez-Llorens subrayó la importancia de que este tipo de investigaciones sean revisadas por pares y publicada en revistas científicas. “Elhallazgoqueunorealice debe ser verificado, bien contrastado y publicado en revistas revisadas por pares antes de que se considere legítimo desde el punto de vista científico”, comentó. Sáez-Llorens enfatizó que encontrar metales pesados en la placenta o en la sangre de los recién nacidos no implica automáticamente un daño clínico, ya que eso dependerá de factores como la concentración, lo cual solo puede establecerse a través de estudios rigurosos y prolongados. En tanto, el pediatra e infectólogo Javier Nieto Guevara coincidió con su colega en que los resultados deben ser publicados en revistas científicas. “Es necesario demostrar que estos hallazgos tienen relevancia. Y eso no es tan sencillo, porque requiere seguimiento a largo plazo. Una cosa es identificar metales pesados, y otra es entender su implicancia clínica”, acotó. El diputado Jairo Salazar en el pleno de la Asamblea Nacional. Elysée Fernández Sánchez Cárdenas: ‘El silencio del PRD lo dice todo’ Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] ASAMBLEA NACIONAL La dirigencia del partido, que ha enfrentado múltiples cuestionamientos por su deterioro ético y doctrinario, optó esta vez por cerrar filas, casi como si la agresión no hubiese ocurrido. Han pasado tres días desde que el diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Jairo “Bolota” Salazar, agredió y amenazó a su colega de la bancada Seguimos, Betserai Richards. El episodio, ocurrido fuera del pleno de la Asamblea Nacional, desató un aluvión de críticas en redes sociales, en medios de comunicación y entre ciudadanos que observan con preocupación la creciente normalización de la violencia en el espacio legislativo. Pero mientras el rechazo crece, el PRD guarda silencio: ni un comunicado, ni una declaración, ni siquiera una expresión de inquietud. La dirigencia del partido, que ha enfrentado múltiples cuestionamientos por su deterioro ético y doctrinario, optó esta vez por cerrar filas, casi como si la agresión no hubiese ocurrido. Casi como si su jefe de bancada, el mismo Salazar, fuera intocable. Francisco Sánchez Cárdenas, uno de los fundadores del PRD, observa la escena desde la distancia con una mezcla de indignación y desencanto. Para él, lo ocurrido no es un hecho aislado, sino una prueba más del desgaste institucional que carcome a la Asamblea Nacional y de la complicidad de los partidos políticos que toleran estos comportamientos. “Lo que se ha visto en los últimos días ya va más allá del calor de un debate parlamentario”, dijo a estemedio. Sánchez Cárdenas habla conlacalmadequienhavisto muchas tormentas políticas, pero no disimula la gravedad del momento. En su opinión, el hecho de que la agresión ocurriera fuera del hemiciclo —en un salón del edificio legislativo— revela el nivel de descontrol que impera en el órgano del Estado encargado de hacer las leyes. “Eso es muy peligroso”, advierte. Peligroso para la convivencia democrática. Peligroso para la legitimidad del sistema. “Desgraciadamente, siempre ha participado el mismo diputado”, lamenta, refiriéndose a Salazar, quien en los últimos años ha protagonizado otros episodios violentos y que ahora, paradójicamente, lidera la bancada de su partido. Para Cárdenas, este tipo de reincidencia no se corrige con disculpas públicas, sino con sanciones claras. Pero no ve voluntad política para hacerlo. Complicidad En su análisis, el problema de fondo no es solo el carácter de un diputado, sino el modelo político que ha adoptadoelPRD.“Nopuedencondenar estos actos porque son parte de esa forma de pensar: la de defender a las personas y no a la doctrina ni a la estructura partidaria”, denuncia. El partido, asegura, ha dejado de ser un colectivo ideológico para convertirse en un instrumento de protección personalista. Renunció al PRD hace año y medio, pero militó en él desde 1979, cuando el partido apenas nacía como el brazo político del torrijismo. “Ya no podía seguir ahí”, confiesa. Lo que ve hoy es una organización que ha perdido el rumbo, que prefiere callar Más opiniones La voz de Cárdenas no es la única que se alza. Otro viejo militante del PRD, Mitchell Doens, también expresó su rechazo.“Laviolenciadeberechazarse en la vida política, y eso es lo que hemos recomendado a los amigos y miembros del partido”, señaló. Reconoció que Salazar pidió disculpas al país, aunque no directamente al diputado Richards. “Creo que Richards, por ser joven, es agresivo en su discurso frente a algunos diputados”, sugirió Doens, tratando de matizar. Aun así, Doens cree que el PRD debe pronunciarse. “Estoy seguro de que lo van a hacer, porque este no es solo un problema de la Asamblea, también toca al partido”, afirmó. Otros episodios En la Asamblea Nacional, los episodios de violencia no son exclusivos de un solo diputado perredista; el historial del PRD revela varios nombres marcados por la confrontación. Raúl Pineda protagonizó, en agosto de 2021, un acalorado altercado con el diputado independiente Edison Broce durante una sesión de la Comisión de Presupuesto. Pero esa no fue su única muestra de agresividad: en 2012, Pineda llegó al pleno armado con un tolete y empujó violentamente al entonces primer vicepresidente Marcos González, dejando una imagen de caos y descontrol en el órgano legislativo. En 2019, Crispiano Adames desató una tormenta al lanzar insultos y amenazas físicas contra su colega Leandro Ávila durante una sesión, lo que obligó a suspender la reunión. Y si se retrocede aún más en el tiempo, el episodio entre Luis “Lucho” Gómez, del PRD, y Guillermo “Willy” Cochez, del Partido Democracia Cristiana, en 1989, marcó un hito. ante la violencia antes que romper con sus propios liderazgos. “El país ha visto cómo la Asamblea ha venido cayendo paulatinamente en una situación de descrédito que cada día se hace más evidente”, advierte. Desde su perspectiva, el partido debió actuar de inmediato: emitir un comunicado, condenar la agresión, iniciar un proceso disciplinario. En vez de eso, silencio. “Y ese silencio lo dice todo”, sentencia. Para él, no hay democracia sin responsabilidad política, y no hay responsabilidad política sin autocrítica.

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