9A La Prensa Panamá, miércoles 16 de julio de 2025 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. ra Panamá: se derrotó al llamado “Cartel de las Sanguijuelas”, frustrando su aspiración de perpetuarse en el poder y desenmascarando el respaldo que le brindaron ciertos sectores del estamento, en nombre de acuerdos oscuros. Al inicio, al presidente y a su equipo se les concedió el beneficio de la duda. Pero esa duda se disipó durante los primeros 365 días de gestión. El descontento aumentó ante la falta de respuestas al clamor nacional: erradicación de la corrupción, control del gasto público, acceso a agua potable en muchos sectores, creciente desempleo — agravado por el retiro de la bananera Chiquita, el cierre de la mina de cobre y un dudosomemorándumdeentendimientoque ha dejado mal sabor a muchos—. La falta de coherencia en las decisiones gubernamentales ha impedido respuestas eficaces ante las protestas ciudadanas. Estas, en algunos casos, degeneraron en actos vandálicos que atentaron contra la libertad de circulación y causaron daños a la población trabajadora. A estos desaciertos se suma el fracaso de la educación pública, administrada por supuestos educadores sin vocación, que privaron a cientos de miles de niños y jóvenes de su derecho a la educación mediante huelgas con fines políticos. La pérdida es irreparable: el tiempo no se recupera. Resulta inaceptable que, tras más de dos meses de suspensión de clases, la ministra de Educación haya declarado que “todo vuelve a la normalidad”, como si nada hubiese pasado. El acuerdo denominado “Declaración de Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. IA: celebrando su poder transformador Día de Apreciación de la IA Cada 16 de julio, el mundo celebra el Día de Apreciación de la Inteligencia Artificial, una fecha dedicada a reconocer los avances y el potencial de la IA en todos los ámbitos de la vida. Más allá de la innovación tecnológica, este día invita a reflexionar sobre el impacto profundo que la IA tiene en la sociedad, los negocios y nuestra vida diaria. Hoy, la inteligencia artificial ya no es un concepto futurista: está integrada en nuestra cotidianidad, tanto a nivel personal como profesional. Desde asistentes virtuales hasta diagnósticos médicos avanzados y vehículos autónomos, la IA está revolucionando la forma en que vivimos y trabajamos. Según el Stanford AI Index 2025, el 60% de los profesionales encuestados considera que la IA transformará su forma de trabajar en los próximos cinco años, y el 36% anticipa cambios significativos en sus roles laborales. Adoptarla ya no es una opción, sino una necesidad estratégica. La IA representa una oportunidad única para que empresas de todos los sectores optimicen procesos, mejoren la toma de decisiones y fomenten la innovación. La adopción de modelos de código abierto ha democratizado el acceso a soluciones avanzadas, permitiendo que organizaciones grandes, medianas y pequeñas aprovechen su potencial. Según el mismo informe, el 78% de las empresas ya utilizan IA en alguna forma, y la inversión global en IA generativa alcanzó los 33.9 mil millones de dólares recientemente. No adoptarla hoy implica el riesgo de quedarse atrás frente a competidores que ya están innovando y optimizando sus operaciones. Las empresas que integran la inteligencia artificial obtienen ventajas competitivas significativas: mayor eficiencia operativa, decisiones basadas en datos, capacidad de innovación y adaptación, experiencias personalizadas para los clientes y preparación para el futuro laboral. Adoptarla estratégicamente permite también realizar análisis predictivos, anticipar tendencias del mercado y responder con agilidad ante cambios regulatorios y tecnológicos. Implementar soluciones de IA orientadas a incrementar la productividad ya no es un lujo, sino una prioridad. No obstante, el avance acelerado de la IA también plantea desafíos. El aumento de incidentes relacionados con su uso y la preocupación por temas como la equidad y la privacidad subrayan la necesidad de una gobernanza sólida y de políticas claras que orienten su desarrollo y aplicación. La transparencia, la gestión de riesgos y la ética deben ser pilares fundamentales en cualquier estrategia de implementación. Es esencial que las empresas inviertan en la capacitación y actualización constante de su talento humano, aseguren la gestión responsable del impacto de sus sistemas de IA, refuercen la ciberseguridad de sus datos y plataformas, cumplan con las normativas vigentes y se adapten a las nuevas tendencias regulatorias. Asimismo, deben promover una cultura organizacional basada en la confianza y el uso responsable de la tecnología. El Día de Apreciación de la Inteligencia Artificial no solo es una celebración de logros, sino también un llamado a la acción para líderes empresariales y profesionales. Adoptarla de manera estratégica y responsable es clave para garantizar la competitividad y sostenibilidad en un entorno cada vez más dinámico. La verdadera transformación ocurre al combinar la innovación tecnológica con visión ética y compromiso humano. Hoy más que nunca, es momento de aprender, anticipar y adaptarse al cambio. La IA está aquí para quedarse, y quienes se preparen y se adapten serán los protagonistas de la próxima gran revolución empresarial. IA: del despertar tecnológico global al cambio educativo Educación integral las brechas si los sistemas universitarios no se transforman con visión regulatoria e inclusiva. En América Latina, el empleo advierte esta amenaza. Según el Índice de Mejores Trabajos 2024 del BID, más de la mitad de los trabajadores de la región está en la informalidad y el 51% vive en pobreza laboral. Panamá no escapa a este panorama: su mercado laboral, pese al crecimiento económico, depende en granmedidadeempleosinformalesyevidencia una desconexión preocupante entre la educación superior y las necesidades del país. Urge una reforma regulatoria profunda del sistema universitario panameño. No basta con modernizar programas: es necesario rediseñar las condiciones para una nueva gobernanza educativa que motive transformaciones y valore el impacto basado en evidencia. La CEPAL lo advirtió: América Latina está atrapada en una triple trampa —crecimiento bajo, alta desigualdad y baja capacidad institucional— y solo una agenda de cambios estructurales puede liberarla. En Panamá, esta transformación exige tres acciones concretas: 1. Aprobar una política nacional de integración de IA en la educación superior, sustentada en datos abiertos, actualizados ydeimpacto;conmarcoséticos,currículos habilitantes y certificaciones ágiles que reconozcan credenciales alternativas. 2. Rediseñar los modelos de aseguramiento de calidad, incorporando criterios de flexibilidad curricular, innovación pedagógica e impacto laboral efectivo. 3. Transformar el rol del regulador, pasando de un modelo normativo a uno habilitador, que agilice procesos, financie la reconversión institucional y promueAdriana Angarita ¿Está Panamá dejando atrás un modelo de democracia agotado? Instituciones Los últimos cinco ejercicios “democráticos”, en los que se ha llamado a elecciones presidenciales, se han caracterizado por la escogencia de personajescuyaincompetencia,corrupción y carencia de patriotismo han socavado lo que pudiera considerarse un verdadero sistema democrático. Panamá lleva varias décadas enfrentando múltiples crisis, desde lo institucional hasta lo económico. Dicho de otro modo, ante la falta de líderes, siempre se opta por quien logra venderse como “el menos malo”, en un mar de mediocridad. Está claro que la mayoría de las dos terceras partes no se equivocó al negarle el voto al candidato electo. El actual mandatario fue elegido hace un año por solo una tercera parte de los votantes, producto de una alianza entre un convicto y un personaje con ansias de poder. Esa alianza no solo lo llevó a la Presidencia, sino también permitió que un grupo de legisladores, hoy mayoría en el Legislativo, controlara diversas comisiones. Desde allí han legislado a su antojo, bajo el lema implícito de “¿qué hay pa’ mí?”, negociando votos a cambio de prebendas o favores. Pareciera que hoy hay un rayo de luz paprincipios por la educación y el retorno inmediato e ininterrumpido a clases”, suscrito bajo la promesa de no realizar descuentos ni represalias, es indignante e insultante. Quienes participaron en esta huelga fútil y dañina no pueden considerarse educadores, y deben asumir las consecuencias por el daño moral causado a la juventud. Esta crisis pudo evitarse si el gobierno hubiese actuado con diligencia. El derecho a huelga no está en discusión, pero cuando sus efectos atentan contra el orden público y la seguridad nacional, pierde su legitimidad. En última instancia, los más perjudicados han sido los jóvenes de las escuelas públicas, quienes han quedado rezagados frente a sus pares del sistema privado, lo que agudiza la brecha social. Los grandes reprobados han sido los huelguistas y las autoridades que no actuaron a tiempo. Panamá está carente de líderes, pero hay esperanza. Tal vez surjan nuevos rostros de la “camada” que derrotó al Cartel de las Sanguijuelas y logró imponerse ante la emboscada del Ejecutivo y el Contralor. ¿Estamos, al fin, por consolidar una nueva coalición de políticos comprometidos con enfrentar los problemas heredados de esta y anteriores gestiones? ¿Estamos listos para mejorar el agotado modelo democrático en el que vivimos? Mientras haya voluntad de luchar, hay esperanza de vencer. Opinión LA AUTORA es especialista en estrategia, formación e implementación de IA para empresas. EL AUTOR es ciudadano. LA AUTORA es experta en E-learning y tecnología aplicada a la educación con base en el aprendizaje, así como en calidad en educación a través de modelos de acreditación y ranking universitarios. Mariángela Pitti va alianzas universidad-sector productivo. El desafío es crucial: el Foro Económico Mundial (2025) advierte que el 22% de los empleos existentes cambiarán y se crearán al menos 170 millones de nuevos roles — digitales, verdes y humanos— para 2030. Si nuestras universidades no forman talento con estas habilidades, Panamá ampliará su brecha de productividad y quedará rezagado en la nueva economía. Hoy, las instituciones de educación superior están atrapadas en una burocracia densa, ineficiente y desfasada. Deben responder a múltiples entidades reguladoras sin coordinación entre sí, que exigen formatos distintos, solicitan datos repetidos e imponen plataformas incompatibles, demorando procesos durante años. La etapa fundacional del sistema permitió avances en institucionalidad tras épocas de desorden, pero ya no es suficiente. Mientrasseguimosobsesionadoscon rankings, nuestras universidades permanecen enredadas en trámites que premian la burocracia y castigan la innovación. Un país con visión de futuro necesita universidades que rindan cuentas con datos, no con formularios; que avancen con evidencia, no con intuiciones. Panamá requiere una reforma universitaria ágil, estratégica y con visión de Estado. En el nuevo orden global, educar con IA y para la IA no es un lujo: es una urgencia impostergable. La educación superior global se encuentra en un punto de inflexión. Como señala Jeff Selingo en su informe State of Higher Education 2025, la educación postsecundaria ha salido de su ciclo de “conservación” para entrar en una fase de reorganización estructural, impulsada por la integración de la inteligencia artificial (IA), el crecimiento de la educación en línea y el replanteamiento del valor del título universitario. Este nuevo ecosistema educativo no está siendo liderado por las universidades tradicionales, sino por una combinación de plataformas tecnológicas, actores globales y decisiones políticas audaces. Un ejemplo paradigmático es Google, que en junio de 2025 anunció la transformación total de su suite educativa al integrar IA generativa avanzada de manera gratuita para todos los usuarios: creación automática de materiales pedagógicos y asistentes personalizados para estudiantes. En paralelo, Anthropic lanzó Claude for Education, una versión de su modelo de lenguaje diseñada para educadores y estudiantes, capaz de ofrecer tutorías, redacción, razonamiento crítico y generación de contenidos éticos y pedagógicamente alineados. La democratización de estas herramientas representa una oportunidad, pero también un riesgo: puede profundizar Jorge G. Obediente
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNDg2MA==