5B La Prensa Panamá, sábado 12 de julio de 2025 Subastan por 10 millones de dólares el bolso original diseñado por Hermès para Jane Birkin. Escanea el código QR para más contenido en Ellas.pa. Todo sobre los perezosos en Panamá Aunque muchos los confunden con monos o incluso con osos, los perezosos no son primates, ni, mucho menos, carnívoros. Estos mamíferos, de movimientos lentos y aspecto sereno, se han convertido en animales emblemáticos de Panamá. En las riberas del Canal de Panamá se les puede ver con algo de frecuencia, pero también es cierto que encontrarse con un perezoso en libertad puede ser cuestión de suerte. Se mimetizan con las ramas altas, duermen gran parte del día y, cuando se mueven, lo hacen con una lentitud que desafía la atención distraída. Por eso decidí visitar el Parque Municipal Summit, donde al menos había certeza de su presencia. Llegué una mañana húmeda, como tantas en las afueras de la ciudad. Sentía curiosidad de observarlos sin apuro, tomarles fotos, descifrar sus movimientos lentos y pasar una mañana sin prisa. Desde hace tres años el lugar alberga un pequeño centro especializado en el cuidado de perezosos. Hoy viven allí entre ocho y nueve ejemplares. No son parte de una exhibición, sino de un proceso de recuperación. Cada uno arrastra su propia historia: caídas de árboles, rescates en medio del tráfico, accidentes domésticos. Algunos volverán al bosque. Otros, quizás no. Junto a la ya conocida exhibición del vagón del ferrocarril se El Parque Municipal Summit cuenta con un centro de cuidados especializado en los perezosos. Steve Paton encuentra el centro de conservación. Entre árboles pequeños y estructuras suspendidas, se busca recrear el entorno natural en el que estos animales se sienten más seguros. Verlos de cerca genera una sensación de ternura, tal vez por el contorno de su cara, con ojos grandes y una expresión que suele dar la impresión de una sonrisa permanente. En Panamá existen principalmente tres tipos de perezosos: el de dos garras, el de tres garras y el perezoso pigmeo, una subespecie del de tres garras. Este último es endémico del istmo, lo que significa que solo habita en Panamá, específicamente en la Isla Escudo de Veraguas. El perezoso de dos garras tiene dos dedos al frente y tres en las patas traseras. El de tres gapor Gia Urriola [email protected] rras, como su nombre indica, tiene tres tanto adelante como atrás. El pigmeo se reconoce por una franja oscura alrededor de los ojos, similar a un antifaz. Pesan cerca de 40 libras -como un niño de entre 4 y 6 años- y sus dientes, alargados, se asemejan a colmillos caninos. Los perezosos prefieren las alturas. Pasan la vida colgados de las ramas más altas, incluso en manglares, sin importar lo incómodo que parezca para nosotros. Por eso, ver a un perezoso en el suelo puede ser una señal de alerta: podría estar herido o haber perdido su hábitat. Aunque toleran bien el calor, prefieren la humedad, y no tienen problema en mojarse. En el Parque Summit, algunos descansan en estructuras llamadas canastas, que simulan las copas de los árboles. En este centro, los perezosos se distribuyen por sexo. Los machos, como Brownie y Turrón, viven en espacios separados, mientras que las hembras y las crías comparten un área más amplia. Aunque no viven en manada, tampoco son agresivos. En su recinto conviven pacíficamente con un mono y algunos patos. Son completamente herbívoros. Se alimentan dos veces al día: a las 7:00 a.m. y a las 2:00 p.m. Por la mañana se les ofrece zanahoria y zapallo, y por la tarde espinaca, pepino y brócoli, todo en trozos que puedan manipular con sus garras. No se les da fruta ni alimentos que puedan alterar su comportamiento. Comparten la comida sin pelear y luego se dedican, fieles a su naturaleza, a descansar. Yarabis Camarena, cuidadora desde hace cuatro años, comenta que muchos visitantes creen que los perezosos están embarazados, cuando en realidad están llenos, ya que su digestión es muy lenta y defecan pocas veces al mes. Esta rutina pausada tiene explicación: duermen entre 18 y 20 horas al día. Su dieta baja en calorías y su metabolismo lento determinan su ritmo. Pese a ello, pueden moverse con agilidad cuando llueve o si se sienten amenazados. Son más activos por la noche, y cuentan con una notable visión nocturna y un olfato muy desarrollado. En su estado salvaje, los perezosos cumplen un rol ecológico importante. Su pelaje alberga hongos, algas y microorganismos que benefician la biodiversidad. También transportan polillas que, al morir y descomponerse, fertilizan el suelo. En cautiverio, al estar limpios, no pueden cumplir estas funciones, pero siguen siendo embajadores clave para la educación ambiental. Al estar en cautiverio, un perezoso puede vivir entre 40 y 50 años. En libertad, sin embargo, su esperanza de vida es menor: son presa de jaguares, águilas y otras amenazas, siendo el ser humano su principal peligro. La deforestación, la contaminación y el tráfico ilegal reducen cada vez más su hábitat natural. Angie Estrada, administradora del Parque Summit, explicó que las redes sociales han tenido un efecto directo en el tráfico de esta especie. Las imágenes virales de crías en brazos de personas generan una demanda riesgosa: algunos animales son arrebatados de su entorno solo para tomarse una foto. Ya en cautiverio, la mayoría no puede volver a la selva. Pierden su instinto de supervivencia. ¿Sabías que Panamá tiene su propia especie endémica de perezoso? Estos animales lentos y entrañables protagonizan historias de rescate, ternura y conciencia ambiental. El centro de cuidado de los perezosos fue donado hace 3 años por la veterinaria anterior. Steve Paton
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