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prensa_2025_04_01

4A La Prensa Panamá, martes 1 de abril de 2025 Panorama Aeropuerto de Albrook. Elysée Fernández Asilo como moneda de cambio: la apuesta de Ortega con Panamá Eliana Morales Gil [email protected] La Cancillería concedió una prórroga de 72 horas al salvoconducto otorgado al expresidente Ricardo Martinelli, condenado por lavado de dinero , para que viaje a Nicaragua en condición de “asilado”. El lunes 31 de marzo, día en que expiraba el salvoconducto que le otorgó el gobierno panameño para viajar a Nicaragua, Ricardo Martinelli se preparó para lo que parecía ser su partida de€nitiva hacia el país que le concedió asilo político desde el 7 de febrero de 2024. Vestido con un traje oscuro y una gorra con la frase I’ll be back (volveré), el expresidente se tomó fotos junto a su equipo legal en un salón de la embajada nicaragüense, ubicada en La Alameda. Sus abogados Roniel Ortiz, Shirley Castañeda, también diputada de Realizando Metas, y Jessica Canto, entre otros, brindaron con champán Moët & Chandon mientras allegados cargaban maletas en vehículos 4x4 con rumbo al aeropuerto Marcos A. Gelabert, en Albrook, la terminal aérea desde donde supuestamente partiría el exmandatario y su comitiva. La lista de viajeros estaba €niquitada. A Managua viajarían la embajadora de Nicaragua en Panamá, Jessica Padilla Leiva; las abogadas Canto y Castañeda, al igual que Roniel Ortiz y Alfredo Vallarino, además de Luis Eduardo Camacho. En la comitiva también estaba el perro Bruno, la mascota de Martinelli. La treta de los Ortega Pero el avión nunca despegó. Rosario Murillo, copresidenta de Nicaragua, a media tarde del lunes, declaró en un canal de televisión de su país que no recibiría a Martinelli hasta que no se aclarase la situación con una alerta roja de Interpol. De paso, acusó al gobierno de José Raúl Mulino de mantener una conducta hostil y de bloquear la participación de Nicaragua en la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Murillo criticó la actuación de las autoridades panameñas, que otorgaron un salvoconducto a Martinelli y posteriormente solicitaron la emisión de una alerta roja internacional. “Esta conducta contradictoria pareciera una trampa legal que pretende complicidades y deslealtades ajenas al comportamiento político coherente con las convenciones internacionales”, agregó. De acuerdo con el abogado Rodrigo Noriega, la maniobra diplomática de Murillo ha puesto un precio explícito al asilo territorial del expresidente Ricardo Martinelli. Esta táctica es habitual en negociaciones con países como Cuba, Venezuela y la propia Nicaragua, un “¿qué hay pa’ mí?” en el ámbito internacional. La emboscada no está dirigida contra el exmandatario Martinelli, como sugiere el comunicado, sino contra el presidente José Raúl Mulino. Mientras que el internacionalista Euclides Tapia, escribió: “Dada la dinámica actual y el desgaste político derivado de la situación del Secretario General, la alternativa más pragmática para Nicaragua, en vez de utilizar el asilo al expresidente Ricardo Martinelli, para intentar chantajear a Panamá, obligando a votar por su candidato; sería optar por un retiro parcial, centrado principalmente en los órganos políticos y de gobernanza”. Cruce de comunicados El origen del con§icto se dio el domingo 30 de marzo, cuando Jaime Fernández, director de la Policía Nacional, anunció que había recibido una alerta de Interpol contra Martinelli, solicitada por la jueza Baloisa Marquínez, quien gestionó el caso New Business. Este proceso derivó en una condena de más de 10 años de prisión contra el exmandatario por blanqueo de capitales. La noticia generó un inmediato cruce de comunicados entre los gobiernos de Panamá y Nicaragua. Aunque la Cancillería panameña insistió en que el salvoconducto seguía vigente y que ninguna alerta de Interpol podía impedir el viaje, la Policía Nacional emitió un nuevo comunicado esa misma noche: la solicitud de alerta roja había sido rechazada porque Martinelli ya contaba con asilo político otorgado por Nicaragua. Contra Martinelli pesan dos órdenes de detención expedidas por la jueza Baloisa Marquínez: una por el caso New Business y otra también por blanqueo de capitales a través de coimas entregadas por la empresa Odebrecht. Contra Martinelli pesan dos órdenes de detención expedidas por la jueza Baloisa Marquínez: una por el caso New Business y otra también por blanqueo de capitales a través de coimas entregadas por la empresa Odebrecht. La prórroga Después de las 7:00 p.m., el Ministerio de Relaciones Exteriores informó que extendió el salvoconducto a Martinelli por 72 horas. A través de un comunicado este ministerio informó que “el Gobierno de la República de Nicaragua ha solicitado aclaraciones sobre una aparente alerta emitida por Interpol, la cual fue rechazada por improcedente de acuerdo al Artículo 2 del Estatuto de Interpol”. Paralelamente, la Corte Suprema de Justicia comunicó al canciller Javier Martínez Acha que no tenía observaciones sobre el asilo y el salvoconducto otorgado al expresidente de la República, dado que es una facultad del Órgano Ejecutivo ajena al poder judicial. La nota lleva la €rma de la magistrada presidenta de la Corte, María Eugenia López. “Tomando en cuenta causas imprevistas y la necesidad de contar con un plazo razonable para la ejecución del traslado, el Gobierno Nacional ha decidido extender la vigencia del salvoconducto por un plazo adicional de setenta y dos (72) horas, hasta el €nal del día jueves 3 de abril de 2025″, se lee en la nota de prensa. Rodrigo Noriega Especial para La Prensa [email protected] El chantaje del régimen de Nicaragua En el comunicado leído por la copresidenta de la República de Nicaragua, Rosario Murillo, el lunes 31 de marzo, se hacen señalamientos que revelan la intención del gobierno de ese país de obtener un bene€cio diplomático con implicaciones económicas y geopolíticas para la región. El gran premio que persigue la administración Ortega-Murillo es la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), vacante desde noviembre de 2023, cuando el nicaragüense Werner Vargas renunció al cargo. Según la rotación establecida entre los países miembros, la Secretaría General del SICA para el período 2022-2026 le corresponde a Nicaragua, pero los candidatos presentados por el gobierno de Ortega han sido rechazados por una ajustada mayoría de los Estados que integran el organismo. Si Panamá cambia su voto, un representante del régimen Ortega-Murillo asumiría el control del SICA, lo que podría acercar la organización a potencias extrarregionales con intereses controvertidos. El chantaje La maniobra diplomática de Murillo ha puesto un precio explícito al asilo territorial del expresidente Ricardo Martinelli. Esta táctica es habitual en negociaciones con países como Cuba, Venezuela y la propia Nicaragua, una suerte de “¿Qué hay pa’ mí?” en el ámbito internacional. La emboscada no está dirigida contra el exmandatario Martinelli, como sugiere el comunicado, sino contra el presidente José Raúl Mulino. Ante este escenario, Panamá tiene tres opciones: • Extender el salvoconducto hasta el viernes 4 de abril de 2025 para ganar tiempo en las negociaciones diplomáticas y obtener un resultado menos perjudicial para el país. • Dejar vencer el plazo del salvoconducto, lo que obligaría a Martinelli a permanecer en la embajada de Nicaragua inde€nidamente. • Romper relaciones diplomáticas con Nicaragua, obligando a ese país a retirar a sus diplomáticos y a su asilado, sin costo político ni económico para Panamá. Respecto al argumento de que una supuesta alerta roja de Interpol impediría que Nicaragua reciba a Martinelli, cabe señalar que ese país ha concedido y mantiene asilo al expresidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén (2014-2019), quien desde 2021 tiene una alerta roja de Interpol. Esto no ha impedido que se bene€cie de la protección del régimen Ortega-Murillo. SECUELAS DEL CASO NEW BUSINESS No al chantaje de Ortega y Murillo contra Panamá Enfoque Euclides E. Tapia [email protected] El gobierno Nicaragua ha reactivado su presión sobre Panamá, exigiendo que retire la alerta roja de Interpol contra Ricardo Martinelli, a pesar de que el trámite fue rechazado por no ajustarse a las normas vigentes. Este condicionamiento responde al intento del régimen Ortega-Murillo de imponer su candidato en la secretaría general del Sistema de Integración Centroamericana, donde ha fracasado reiteradamente. Además, Nicaragua enfrenta un creciente aislamiento regional y acumula deudas dentro del sistema de integración. Panamá debe mantener su postura €rme y no permitir que se vinculen dos asuntos distintos en una negociación que afecta la institucionalidad centroamericana. ANÁLISIS COMPLETO Lea un enfoque en profundidad del diferendo. prensa.com/ Maletas listas para el viaje frustrado. Isaac Ortega Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

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