4A LaPrensa Panamá, domingo 5 de enero de 2025 Panorama Las causas del déficit del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la CSS ANÁLISIS Carlos Abadía ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected] Como odontólogo especialista en periodoncia, cuando me llegaba un paciente con dolor o malestar en la boca, inmediatamente investigaba la causa del dolor o malestar; de lo contrario, no podría aplicar el tratamiento correcto y, en consecuencia, no se resolvería el problema del paciente. Hoy, el Sistema de Pensiones de la Caja de Seguro Social (CSS), denominado Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), tiene un gran “dolor ” que también podríamos llamar problema. Se trata de un dolor que ha sido analizado por muchos que han salido a indicar el tratamiento. Sin embargo, todas las recetas brindadas se han presentado sin hacer una investigación de las causas fundamentales del problema. La causa fundamental del déficitdeIVMeslasituación demográfica existente en Panamá; algo que sufren por igual los demás países. Cuando se crean los sistemas de pensiones, al final del siglo XIX en Europa y en Panamá en 1941, la población trabajadora era abrumadoramente mayor que los adultos mayores. La evolución en Panamá se produjo de la siguiente manera: En otras palabras, la solidaridad intergeneracional dejó de existir hace rato, y la proyección para el año 2050 es que esa proporción sería de 1.79 cotizante por 1 pensionado. Y en realidad, el año 2050 está a la vuelta de la esquina. Hace nada celebrábamos la llegada del año 2000 y ya estamos en el 2025. La otra causa de la crisis que atraviesa el IVM, es que en los años 1940, 1950 y 1960 del siglo pasado, los pensionados vivían tras pensionarse un promedio de 10 años. En consecuencia, los 20 años que cotizaban, así como los intereses que ganaban esos aportes, cubría ese tiempo de vida. Hoy, con los avances de la ciencia, los hombres viven un promedio de 21 años más después de pensionarse y las mujeres 28 años más. Se trata de un logro de nuestros tiempos que permite tener con nosotros a los abuelos y en algunos casos, a los bisabuelos. Sin embargo, ese avance de la ciencia que permite que vivamos más, ha hecho que el mundo entero haya tenido que replantear sus sistema de pensiones. La realidad es que los aportes que hacemos al sistema durante los años en que se cotiza, no cubren los años en que los pensionados recibirán su jubilación. Veamos un ejemplo: una persona que inició su vida laboral en mayo del 1971 y terminó labores en abril del 2010, acumuló en concepto de cuotas e intereses $208,527.00. A partir de mayo de 2010 cuando se jubiló y hasta diciembre de 2024, $440,000.00. Es decir, en 14 años y 7 meses de pensión, ha recibido $231,473.00 más de lo que aportó con sus cuotas durante sus años de trabajo. Todos los que tenemos más de 70 años de edad y que recibimos una jubilación, ya hemos recibido más de lo aportado. El 46% de los pensionados, tenemos más de 70 años de edad. Con relación a las llamadas medidas paramétricas, en esencia son tres: edad, tiempo de cotización y cuota obrero-patronal. Todas han tenido que ser aumentadas en todos los países. En la propuesta presentada por el Gobierno, solo se modifican dos de ellas: la cuota patronal y la edad de jubilación. Yo me jubilé a los 62 años, como se estableció en la reforma del presidente Guillermo Endara. En consecuencia, he recibido más de $231,000. De no haberse reformado la ley en 1992, me En algunos países, hombres y mujeres se jubilan a la misma edad, como Costa Rica, 62, con 25 años mínimo de cotización. Archivo hubiera jubilado a los 60, como lo establecía la ley previa, y ya habría recibido más de $291,473.00. De no haberse hecho esa reforma, el déficit del IVM sería de más de 5,000 millones de dólares. Esto explica claramente el impacto positivo para IVM, que tendría el aumento de 3 años en la edad de retiro, a los que le faltan más de 7 años para pensionarse. En los siguientes países, la edad de pensionarse es igual para mujeres y hombres. Se trata de Perú, 65 años; Costa Rica, 62 años, con 25 años mínimo de cotización, mientras que la edad en Uruguay es de 60 años, pero con 30 años mínimo de cotización. En otros países como Brasil, Argentina, Chile y Colombia, las exigencias de edad, tiempo de cotización y cuotas son mucho más altas. Señores, el“dolor ”que tiene el IVM es porque retiramos más de lo que aportamos y el tratamiento correcto es el aumento de la edad de jubilación y la cuota patronal, sumado a aportes millonarios de parte del Estado. El no cambio de la Ley de la CSS, cada nuevo cotizante le produce un déficit al programa de IVM. Entiendo la reticencia de los diputados en aprobar esta medida, pero de no hacerlo se estará aplicando el tratamiento equivocado, y el paciente retornará en poco tiempo, y en situación aún más grave. El finquero boqueteño, el volcán y la ampliación del Canal de Panamá El sector empresarial conformó un grupo de apoyo a favor del sí, integrado por connotados abogados, economistas, ingenieros, banqueros y políticos. Su coordinador me invitó a participar. Stanley Heckadon Moreno ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected] En octubre de 2006 se acercaba el referéndum en que los panameños votarían a favor o en contra de la ampliación del Canal. Como la aprobación no era segura, el sector empresarial conformó un grupo de apoyo a favor del sí, integrado por connotados abogados, economistas, ingenieros, banqueros y políticos. Cao Cordero, su coordinador, me invitó a participar por estudios previos que en mi andar antropológico había realizado en la cuenca del Canal. Por cosas del destino en 1980, a solicitud del ingeniero Irving Díaz, director del Instituto de Recursos Naturales Renovales (hoy Ministerio de Ambiente), había estudiado el impacto de la rápida deforestación por la agricultura de roza y quema y la ganadería extensiva en esta región, fuente del agua para las operaciones del Canal y las potabilizadoras de la región metropolitana de Panamá y Colón. La corriente El Niño de 1983-1984 trajo una devastadora sequía y calores. El Canal se vio obligado a reducir el calado de las naves y en los manglares de Panamá Viejo se incendió el vertedero de basura llenando el aire de la capital de humo tóxico. En el Palacio de las Garzas, se convocó a una reunión de emergencia con diversos expertos. Al final de la reunión, conversaba con los doctores Abdiel Adames, rector de la Universidad de Panamá, y Rodrigo Tarte, director del IDIAP, acerca de cuáles estudios deberían hacerse y quién debería encargarse de ello. De forma casual me dicen: ‘Stanley, como tú tienes tanta experiencia en la Cuenca del Canal, encárgate de eso’. Así quedé coordinando, desde el Ministerio de Planificación, el equipo que de cerca trabajó con la Universidad Tecnológica de Panamá, que llevaron al cierre del vertedero de basura en Panamá Viejo y la apertura del nuevo relleno sanitario en Cerro Patacón. Luego, junto con el Dr. Jaime Espinoza Gonzales, toxicólogo, encargado del Grupo de Trabajo sobre la Cuenca del Canal de Panamá. Vital fue el apoyo que nos brindó el coronel Leónidas Macias, jefe de la Policía Ecológica. Entre 1995 y 2000, desde el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, había dirigido el Proyecto de Monitoreo de los Recursos Naturales de la Cuenca del Canal. Incorporado al equipo a favor del referendo, asistí a numerosas conversaciones en televisoras y radioemisoras y entrevistas con periodistas nacionales y extranjeros, y a dar charlas a grupos profesionales y cívicos. Mi primera charla fue en Ciudad del Saber, Clayton, ante un auditorio abarrotado con dirigentes sindicales. Temí que por su militancia rechazaran lo que tenía que decirles. No fue así, preguntaron mucho y me dieron un gran aplauso. Vívidos recuerdos de mi primera presentación en el interior. Fue en la escuela secundaria de Boquete, pueblo cafetalero al pie del volcán Barú que sufría de sequía y frecuentes temblores. Temiendo que el tema del volcán saliese a relucir le solicité al doctor Carlos Jaramillo, paleo geólogo del STRI, me preparase lo que en la secundaria llamábamos una batería. En una hoja de papel me confeccionó, en letra muy menuda, un resumen de los millones de años de historia de la vida de este volcán. El 12 de mayo volé a David. Miembros de la Fundación Cultural Gallegos me llevaron hasta el colegio. El estacionamiento estaba lleno de camioncitos y pickups de trabajo, mostrando en sus vagones sillas de montar, garrafones de leche y aparejos agrícolas. El gimnasio estaba abarrotado. A poniente veía por las ventanas la mole del inmenso volcán. Justo en el momento iba a iniciar mi presentación noté al fondo del gimnasio un agricultor con su cara y manos tostadas por el sol, sombrero chiricano, pantalón de dril azul, gruesa camisa de algodón a cuadros, quien tímidamente levantó su mano varias veces, como deseoso de preguntar, para volver a bajarlas, como que no se atrevía ante tanto público. Le indiqué a la directora del plantel que respondería a la pregunta del agricultor y el resto al final de mi conversación. Apuntando con su mano hacia“El Volcán” me dijo ‘Bueno doctor, yo sé que usted ha venido a hablar del Canal, pero aquí estamos preocupados por ése que está allí, “El Volcán”, ¿está vivo o muerto?’. Le dije que me alegraba su pregunta y que traía información científica actualizada y con gesto dramático saqué la batería que tenía doblada en el bolsillo de la camisa y leí acerca de los millones de años de vida de “El Volcán”. Al final de mi conversación, para mi sorpresa, varios me felicitaron por ser tan buen geólogo. Entre otros recuerdos del referéndum, fue el Consejo de Gabinete con el presidente Martín Torrijos, el 22 de junio, donde un reducido grupo de expertos independientes, desde nuestras disciplinas, hablamos de los efectos del proyecto. La Casa Amarilla estaba de bote en bote, con ministros, viceministros, jefes de instituciones e invitados especiales. El primero en hablar sobre los temas sociales y morales fue el obispo de Colón, monseñor Ariz; le siguió Rolando Murgas, sobre los aspectos laborales; luego me tocó exponer las implicaciones ambientales del proyecto, seguido por el rector de la UTP, Salvador Rodríguez, y una brillante exposición del economista Guillermo Chapman. El Gabinete quedó entusiasmado. El sábado 24 de ese mes, el proyecto fue enviado a la Asamblea Nacional. Momento en que la Junta de Escrutinio dio ganador al Sí, el 25 de octubre de 2006. Archivo 1941 58 1 1960 24 1 1970 11 1 2004 4.3 1 2024 3.5 1 AÑOS COTIZANTES PENSIONADOS
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