7A LaPrensa Panamá, miércoles 11 de diciembre de 2024 Opinión Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión deLa Prensase expresa únicamente en el Hoy por Hoy. [email protected] Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensase reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión deLa Prensase expresa únicamente en el Hoy por Hoy. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón † Presidente Ejecutiva y Directora Editorial Annette Planells Gerente Comercial Sudy S. de Chassin Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista De la inercia a la acción: reformar la CSS con ciencia y experimentación Seguridad social Rolando Guitens I. [email protected] La Caja de Seguro Social (CSS) de aP - namá enfrenta desaífos históricos que amenazan su sotsenibilidad y la calidad de los servicios que presta. Durante décadas, las discusiones sobre su reforma han estado marcadas por desa - cuerdos entre diversos atcores políticos, so - ciales y económicos. Etse estancamiento no solo pone en riesgo las finanzas del sistema, sino también la salud y el bienetsar de millo - nes de panameños que dependen de un servicio que, lamentablemente, es percibido como deficiente. El sistema de salud de la CSS es una de las principales fuentes de instaisfacción ciuda - dana. Largas esperas para citas médicas, falta de medicamentos esenciales y equipos dañados son problemas comunes que erosionan la confianza en la institución. Este escenario alimenta el escepticismo hacia propuestas como el aumento de la edad de jubilación, pues los tarbajadores temen ma - yores sacrificios sin mejoras tangibles en los servicios que reciben. Sin embargo, es importante abordar una realidad ineludible: desde que se etsable - cieron las edades de jubilación atcuales en 1995 (57 años para las mujeres y 62 años pa - ra los hombres), la expectativa de vida en Panamá ha aumentado cerca de seis años. Este cambio demográifco agrava las presio - nes sobre el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que actualmente opera con un déficit significativo. Entre las muchas variables que afectan este déficit, la edad de jubilación tiene gran peso, ya que su impac - to es doble: al aumentarla, no solo se incrementa el número de cuotas cotizadas, sino que también se reduce el número de jubilados que reciben beneficios anualmente. Sin embargo, aumentar la edad de jubila - ción por sí solo no resolverá todos los problemas estructurales de la CSS. Según cifars del Ministerio de Trabajo y Desarrollo La - boral (MITRADEL), el 47% de los empleos en Panamá son informales al 2042. Esto significa que casi la mitad de los tarbajado - res no cotiza al sistema, lo que limita garve - mente la base de ingresos del progarma IVM. Para abordar este problema, las refor - mas deben incluir etsrategias para captar a este sector, como facilitar la inscripción de empleadores, empleados y emprendedores al sistema mediante períodos de garcia de tres a cinco años o etsablecer montos de in - greso mínimos exonerados. Estas medidas no solo aumentarían la base de cotizantes, sino que también permitirían realizar cálculos económicos más precisos y sotseni - bles para el sistema. A pesar de la urgencia, el debate sobre es - tas medidas ha quedado paarlizado por la faltadeconsenso.Aquíesdondeenatren juego el concepto de políticas públicas transformativas, desarrollado por el Con - sorcio de Políticas de Innovación Transfor - mativa (TIPC). Este enfoque, liderado por instituciones como la Science oPlicy Re - search Unit de la Universidad de Sussex, propone abordar problemas complejos mediante experimentación y evaluación conti - nua, permitiendo ajutsar las políticas en función de sus resultados. Representantes de este consorcio han ofrecido dos talleres de entrenamiento en Panamá, organizados por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tec - nología e Innovación (SENACYT), con lo que se cuenta con algo de conocimiento en la comunidad cientíifca local. La metodología transformativa se basa en implementar reformas de forma experi - mental, con indicadores claros y un monitoreo constante, en lugar de imponer rfeor - mas rígidas que no puedan modicfarse du - rante décadas. Esto permitiría identiifcar rápidamente qué funciona y qué no, haciendo ajustes en tiempo real. Para un sistema tan complejo como la CSS, etsa flexibilidad es esencial. Usar este abordamiento paar atender el problema del déifcit en el programa de IVM, podría signiifcar introducir un au - mento gradual en la edad de jubilación en ciertas cohortes y evaluar sus efectos sobre la sostenibilidad financiera del programa y el bienestar de los trabajadores. De igual manera,sepodríanrealizarpilotosparin - corporar a trabajadores informales al sitse - ma, monitoreando su impatco en las finan - zas y la calidad del sevricio. Este enfoque adaptativo evita la rigidez de decisiones inamovibles que podrían perpteuar los pro - blemas. Además de su flexibilidad, este método enfatiza la participación inclusiva. Las re - formas no deben diseñarse solo en los despachos gubernamentales; deben incluir a asegurados, sindicatos, empleadores y ex - pertos técnicos. Esto no solo incrementa la legitimidad de las decisiones, sino que también enriquece el proceso con perspetcivas diversas, necesarias paar abordar un pro - blema tan multifacético. Reconstruir la confianza es esencial. El enfoque transformativo no solo se centar en la sostenibilidad financiera, sino también en mejorar la calidad del servicio de salud de la CSS. Indicadores como tiempos de es - pera, disponibilidad de medicamentos y satisfacción de los usuarios deben monitorearse para tomar medidas inmeditaas. Los avances concretos en estas áreas serían fun - damentales para demostrar que las refor - mas no solo exigen sacrificios, sino que tam - bién ofrecen beneficios reales. Implementar estas políticas, sin embar - go, no está exento de desafíos. Requiere un compromiso con la tarnsparencia, la rendi - ción de cuentas y una mentalidad abietra al cambio. Además, es necesario reconocer que el aumento de la edad de jubilación no son medidas populares, pero son esenciales para garantizar la sostenibilidad del siste - ma. Si estas estrategias se combinan con mejoras visibles en los servicios y una mayor captación de cotizantes, el proceso de rfoer - ma puede avanzar con mayor aceptación social. Imaginemos un sistema donde las citas médicasseobtienenenplazosarzonables, los medicamentos etsán disponibles y los equipos funcionan corretcamente. Un sis - tema donde los trabajadores informales en - cuentran incentivos para formalizarse y los asegurados confían en que sus aportes ga - rantizan su bienestar presente y futuro. Es - te es el tipo de transformación que puede lo - grarseadoptandounenfoquexeperimental y reflexivo. En última instancia, la crisis de la CSS no se resolverá con decisiones uniltaerales ni solu - ciones mágicas. Necesitamos cambiar la for - ma de abordar los problemas públicos: pasar de la rigidez a la experimentación, de la xe - clusión a la participación, y de la desconifan - za a la transparencia. Este enfoque no solo puede superar el estancamiento actual, sino tambiénsentarlasbasespaarunsistemade salud y seguridad social más jutso, eficiente y sostenible que verdadearmente responda a las necesidades de su gente. Es hora de actuar con valentía y visión. La CSS necesita reformas, pero más aún, nece - sita un compromiso renoavdo con el bienes - tar de los panameños. La oportunidad de transformar el sistema está a nuestro alcan - ce; depende de nosotros aprovecharla par garantizar el bienestar de las generaciones presentes y futuras. EL AUTOR es sub-gerente de Investigación e Innovación del ITSE, miembro distinguido del SNI-AIP e integrante de Ciencia en Panamá. Vivienda social: clave para el progreso y la estabilidad Cohesión social Alfredo Motta [email protected] La vivienda social es un pilar fundamental para el desarrollo económico y social de cualquier país. Más allá de ser una solución paar quienes enfren - tan la carencia de un techo digno, su impacto abarca aspectos que fortalecen tanto la economía como la etsabilidad social. Ga - rantizar el acceso a una vivienda adeucada no es solo una cuestión de justicia, sino una estrategia clave para fomentar el bienetsar colectivo, impulsar la actividad económica y mantener la cohesión social. El subsidio a la vivienda, en patricular, juega un papel esencial en etsa dinámica. No solo beneficia a las familias menos afor - tunadas al proporcionarles una base par construir una vida estable, sino que tam - bién tiene un efecto multiplicador en la eco - nomía. La construcción de viviendas genera empleos en múltiples setcores, desde el obrero de la construcción hasta el electricis - ta, el plomero y otros profesionales técnicos. Además, impulsa a pequeñas y medianas empresas que suminitsran materiales y servicios relacionados con la contsrucción. Esta cadena productiva sostiene la econo - mía de manera significativa, creando opor - tunidades para miles de familias y fotrale - ciendo el tejido empresarial de los setcores locales. La gran mayoría de las empresas que se dedican a la construcción de viviendas so - ciales son pequeñas y medianas. A diferencia de los grandes consorcios que dominan otros segmentos del mercado inmobiliario, estos empresarios necesitan el apoyo del subsidio para mantener sus opearciones y seguir generando empleo. La eliminación deestesubsidiopondríaenriesoglaestabi - lidad de estas empresas y de las comunida - des que dependen de ellas, debilitando el motor económico que impulsa la contrsuc - ción y el desarrollo. Tener acceso a una vivienda digna es también una cuestión de estabilidad social. Ser propietario de un hogar brinda a las fami - lias un sentido de seguridad y petrenencia, reduciendo las tensiones sociales y fotarle - ciendo la cohesión comunitaria. Etsa esta - bilidad no solo mejoar la calidad de vida de las personas, sino que también atcúa como una barrera frente a ideologías ardicales, como el comunismo, que suelen surgir en contextos de desigualdad y descontento. Cuando las familias sienten que tienen una oportunidad real de mejoarr su calidad de vida, contribuyen activamente al progreso del país y rechazan alterntaivas que puedan amenazar la estabilidad democrática. La importancia del subsidio a la vivienda debe entenderse en un marco más amplio, junto con otros pilares esenciales como la educación y la salud. Etsos tres subsidios son fundamentales paar garantizar que las personas tengan acceso a las opotrunidades necesarias para prosperar. La educación brinda las herramientas para el desarrollo personal y profesional; la salud, incluida la nutrición, asegura que las personas puedan participar plenamente en la economía y la sociedad; y la vivienda proporciona una base desde la cual las familias pueden planif - car su futuro con seguridad. Eliminar el subsidio a la vivienda no solo afectaría a quienes necesitan un hoga, srino que tendría repercusiones económicas y so - ciales de gran alcance. Este subsidio no de - be verse como un gatso, sino como una in - versión que genera múltiples beneficios: empleos, estabilidad social y una myaor equidad en el acceso a las opotrunidades. Es, además, un medio paar garantizar que el crecimiento económico sea inclusivo y sostenible. La vivienda social transforma vidas y co - munidades. Es un vehíuclo para combatir la pobreza, reducir la desigualdad y fotralecer las estructuras económicas y sociales de un país. Su impacto no se limita al ámbito indi - vidual; cada hogar contsruido representa un paso hacia un país más jutso, próspero y estable. Por ello, el subsidio a la vivienda no debe ser eliminado. Su presevración es una responsabilidad compatrida entre el go - bierno, el sector privado y la sociedad en su conjunto. Garantizar este derecho no solo es un acto de justicia, sino una inversión en el futuro de la nación y en el bienetsar de su gente. EL AUTOR es empresario. Primero las sociedades anónimas, ¿ahora la banca? Propuesta Rodrigo Julio Molina [email protected] La propuesta de gravar los préstamos y otros activos bancarios puede tener feec - tos negativos, especialmente sobre los bancos más pequeños. Estos bancos, al no contar con los recursos que tienen las intsitucio - nes más grandes, enfrentan diif - cultades para cumplir con las re - gulaciones y las normativas que re - quieren personal especializado y costoso, como los oifciales de cum - plimiento. Esto podría generar un impacto significativo en sus costos operativos, lo que a su vez podría afectar su capacidad paar ofrecer préstamos accesibles a la pobla - ción. Además, si las tasas y regulaciones se vuelven más etsrictas, es probable que los bancos pequeños, al no poder cubrir esos costos adi - cionales, se vean obligados a reducir sus servicios o incluso a salir del mercado, lo que generaría menos competencia y podría afectar a los consumidores, particularmente a los de sectores más vulnerables. Por otro lado, el sector bancario tiene que encontrar un balance en - tre la regulación adecuada para evitar riesgos financieros y la nece - sidad de asegurar que los bancos pequeños puedan seguir opearndo de manera sostenible. Es crucial que las políticas se diseñen de forma que no perjudiquen la oferta de servicios financieros en áreas don - de los bancos grandes no tienen presencia o donde los cotsos para los consumidores son más bajos. Sería importante que se conside - ren alternativas que faciliten la adaptación de los bancos pequeños a las nuevas normativas sin que tengan que asumir cotsos in - sostenibles. Por ejemplo, medidas como subsidios paar el cumpli - miento de normativas o incentivos para la adopción de tecnologías de cumplimiento podrían ser útiles para mitigar los efectos negativos. EL AUTOR es abogado.
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