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prensa_2024_01_19

3A LaPrensa Panamá, viernes 19 de enero de 2024 Tal Cual RedaccióndeLaPrensa [email protected] IRONÍAS.Duranteel actode inauguraciónde laCiudad de laSalud, eldirectorde la CSSdijoqueaBelisarioPorrasse lerecuerdapor la inauguracióndelHospital SantoTomás,mientrasque aLaurentinoCortizoserá por laCiudadde laSalud (ahytambiénpor lapand-e mia).Siendoasí lascosas, entonces¿CómoserárecordadoMartinelli? ‘FLASH’.Otroquepor fin apareciófueGerardoSolís. Se levioenel actode inauguraciónde laCiudadde laS-a lud,dizque fiscalizandola obra.Loúnicoquese levioa Solíshacerdurantesurecorridofuesaludara lospr-e sentesyposarpara lascámaras.Definitivamente,un eventoparaveryservisto. INCAPACES. P or los ladosde laAsambleaverdaderamentequenadafuncionacomo debe.Primerofueel canalde televisiónquetieneyameses sinfuncionary, ahora lapáginaweb, quesegúndicen, pormantenimientoestaría caídaayer juevesyhoyviernes.Contantopresupuetso quetiene la instituciónyestagentenopuede lograralgotanelemental. ESPUELAS. Sesupoque los gallosestánenlagallera por lapostulacióna lavice alcaldíacapitalina.Seh-a bíaconocidoqueelpatrido postularíaaGonzaloBaso, peroahoraresultaquePanchoAlemánnoestáde acuerdo.Seráquepiensan ofrecerleaJudyquevuelva a lacontiendade lamanode Tanque.Dicenporahíque el serhumanoeselúnico animal capazdetropezar dosvecesconlamismapi-e dra. TRUEQUE. Apocosdíasde quecomienceoifcialmente lacampañaelectoral,ni los futbolistasseescapande ella.Sehavistoenvarias ocasionesaJulioDelyValdéscomoparchedeMartín Torrijosyhastahadicho abiertamenteque loapoya. Yaveremoscómofavorcon favorsepaga. ‘PEDIGREE’.Representantes delGrupoInterparlamentarioBritánicosereunieron conlosdiputadosRicardo TorresyCorinaCano “afin deestrechar los lazosde cooperaciónyamistad ”.Seguramentealgofallóenel “duediligence”de losbritánicos,porquede locontrariohabríandicho “nay ”. Panorama El últimoabrazodeSandy Sandy Chuga salió de Ecuador en enero de 2023 paarencontrar futuro en Estados Unidos. El viaje iba a ser una odisea: llegar hatsa la frontera de Colombia con Panamá, cruzar la selva imposible del tapón del Darién, subir a un bus hatas el límite con Costa Rica para seguir al norte. El plan no salió como esperaban y el sueño terminó en pesadilla. CRÓNICA RekhaChandiramani ESPECIALPARALAPRENSA [email protected] Sandy Chuga salió de Ecuador enbusca del sueño americanoco - mo parte de una familia de cinco, con sus dos padres, su hermana más grande y un hermanito más pequeño. Era enero de2023. Querían encontrar un rincón sin muerte, con algún trabajo que les permitiese come,r comprar algún terrenito,vi - vir en paz. Pero los planes se alteraron y, dos mesesdes - pués, Sandyregresó aEcua - dor siendohuérfana y her - manamayor. Acomienzosde2023lafa - miliaChugaeramamáBlan - ca, papá Miguel Ángel, la hermanamayor Nicole, de 18 años,el menorJustin, de diez, y Sandy de 16 -la del medio. Durante un mes atravesaron pueblos de montaña yciudades queja - máshabíanvistohastallegar al último rincónde Colom - bia, donde las rutas desaparecen en la selva imposible del Tapón de Darién. Por los siguientediezdías, ararstra - ron los pies por una trocha fangosa de cienkilómetros, esquivaron animalessalva - jes y criminales, cruzaron ríostorrentosos. Cuandoal finentrarona la EstaciónMigratoria deLa - jas Blancas, Panamá -un campamento donde los migrantes son custodiados por autoridades y quedan “de factoprivadasdelalibertad ”, según Naciones Unidas (ONU)-, Sandy no podía dormirpor laspesadillas. Lo quevendríaseríaaúnpeo.r El martes 14 de febrero al final del día subieron a un buscon66personasmás. Como todos losmigrantes quelleganalistmoapiedesde Colombia, van a una de las tres estaciones derecepción migratoria (ERM),son aten - didos por médicosy, luego, debentomar unbus quepor $40lostrasladóhastalafron - tera de Costa Rica, para que siguieran viaje haciael norte. AestoelgobiernodePanamá lo llama “flujo controlado ”: el encierroy lavigilancia delos migrantes, conel fin de que no se quedenni circulen li - brementeporPanamá. Alamadrugadadel sábado 15, cuandoestaba apuntode llegar adestino, el busdio un sacudón. “Agárrenseque nos vamos ”,avisóelconductor. Mamá Blanca abrazó a Sandy. Papá Miguel gritó. Nicoleagarró elasiento.Los tresmurieronen elmomen - to. Sandy, de 16años, y Jus - tin, dediez, quedaronsolos y heridos. Desdeel1deenerohastael 4dediciembrede2023,500 mil 330 personas cruzaron el Tapón deDarién, el doble queen2022,según lasauto - ridades de migración. La tercera parte son niños, ni - ñas y adolescentesque lle - ganatormentados porlaex - periencia extrema de cruzar a piela trochadonde nohay caminosni ley. A pesar de los riesgos, en los últimos añosla cantidad demigrantesse hamultipli - cadopor15. Hay quienes no lo logarn porque mueren en el camino.Quienes sílo consiguen, quedanen lasERM, donde son expuestos a otros tor - mentos. “El personal del Servicio Nacional deMigracióny del Senafront habría solicitado intercambios sexuales a las mujeres y niñas aloajdas en laERMquecarecendedine - ro para afrontar los costes del transporte”, indicó un documentohechoporlaRe - latoría especialsobre losde - rechos humanos deNacio - nes Unidas en 2023. Lo ha - cen,segúnel informe, “ conla promesa depermitirles su - biralosautobusescoordinados por lasautoridades pa - nameñas para que puedan asícontinuarsuviaje”. Organizacionesdeactivis - tas han denunciadoque los autobusesoperanenestaru - ta sin lasmedidas de seguridad necesarias. La familia Chuga sorteó lospeligros de laselva imposibledeDarién, perono losdelarutahaciala otrafrontera. Sandy recuerda la caída al vacíoy el grito de “agárrense que nos vamos” del conduc - tor. También ver a su papá sentadoyherido traslacaída del vehículo aun precipicio. Después:todoenblanco. Al día siguiente, despertó conlaspiernasrotasenlasa - la de emergencias del hospi - tal Rafael Hernández de Chiriquí. “¿Qué pasó? ¿Y mi mamá?”, preguntó sinentender nada a laenfermera Margi - ne Serrano, que la miraba paradaalbordedesucama. Margineno sabíaqué de - cir,porquenosabía: todoear caosyurgencia. Esedía cerraronla salade emergencia para dedicarse solo a las víctimas delacci - dente.Enunaronda,Margi - ne vio aSandy “muy golpea - da”, le preguntóel nombrey cómosesentía.Sandynopo - día hablar, solo lloraba. Al verla sola y desesperada, Margine se prometió cui - darlacomosi fuerasuhija. “Seguí viéndola todos los días, le dije quetieneque se - guir adelantepor ellayporsu hermanito”,contóMargine. Algunos de los 36 sobrvei - vientes fueron llevados a hospitaleslocales.42murieronenelacto. La emergencia activó un protocoloparaelcualningu - na de las institucionesrela - cionadas ala migración es - taba preparada, ni siquiera las internacionales. Muchos hijos, como Sandy, queda - ron sin padreso mayores a cargo. Unicef puso en marcha a sus gestores para ubicarlos junto conla Secretaría Na - cional deNiñez, Adolescen - cia y Familia(Senniaf). En - tre ambos hicieronun geno - gramaconquienesibanenel autobús, locotejaron conla información de las ERM de Dariény conlos quequeda - ron enel alberguepara bus - car a sus familiaresdesapa - recidos. Desde el 1 de enero hasta el 4de diciembre de 2023, 500mil 330personas cruzaron el Tapón deDarién, el doble que en 2022. La tercera parte sonniños, niñas y adolescentes. CortesíaUnicef/PichUrdaneta Fue el accidenteautomo - vilísticoconmásvíctimasfa - tales en Panamá hasta ese momento. ¿Cómo le cuentas a una hijaqueenelfuturonohabrá sueñoamericano,ni tarbajo, nipaz,comoprometíalatra - vesía migrante? ¿De qué manera le dices que en ese futuro ya noestarán mamá Blanca, papáMiguelÁngel y lahermanaNicole? Durante un mes, desde el día del accidentehasta que estuvocurada, enelhospital Sandy fue amorosamente cuidada por Margine y acompañada por el psicólogo Nick Villarreal. Ninguno podíacontarle sobrelasuer - tedesufamilia,aunqueSan - dypreguntabatodos losdías porellos. Para Nick, esafue laparte más dura del acompaña - miento: “Empezamos a en - terarnos pero noera a noso - tros a quienes nos corres - pondía decirle que había perdidoasuspadres ”,dijo. A los pocos díasde cono - cerla, sin embargo, pudo darle una noticia que la animó: Justin, su hermanito, estabaenotrohospital reuc - perándose de un trauma craneoencefálico. Los her - manos empezarona hablar por videollamada, sin conocer el paradero delos otros miembrosdelclanfamilia.r “Paséunmesenelhospital sinsabernada.Rezabatodas las nochespara queestuvie - ranconvida”, escribióSandy eneldiariodeviaje. La encargada de contarle loquepasófuelaabuelaMa - ría, quien viajópara despe - dirse de suhija Blanca, su yerno y una desus nietas, y encontrarsecon losdoshos - pitalizados para llevarlos a vivir conella a Ecuador. Ni bienlavio, Sandylaabrazóy, por primera vez desdeel ac - cidente, sedesplomó. “Mija,¿estápreparadapa - ra escuchar lo que le tengo que contar?, preguntó la abuelaMaríacuando Sandy logrócalmarse. “Dígame que están vivos”, lerespondióSand.y “Lamentablemente no. Están en el cielojunto a tu hermana”,dijolaabuelaMa - ría. Sandy apuntó laescena en el diario: “ Yo lloré, deseaba que fuera un sueño. Todo se me vinoencima. Lágrimas, tristeza,pena,dolo.rFueuna travesíamuydura”. Unos días después,Sandy salió del hospital rumbo al albergueMedallaMilagrosa en David. Justin demoró unosdíasmás enserdadode alta. Cuando los hermanos se encontraron, se abraza - roncomosielmundofuesea terminar. Sabíanque susvi - das nunca más serían las mismas. Cuando no escribe, Sandy escucha música, juegacon suhermanitoy setomafotos conlasamigas. Un díade 2023atiende el teléfono y cuenta que tam - biénlegustadibujar.Lacasa delaabuelaeshumilde,pero tiene espacio suifciente para sus lápices, cuaderno y el diarioquehojeacuandoestá triste. Enesediario,Sandyapuntó todo sobre el recorrido másdurodesuvida. Que su hermana Nicole lloró mientras atravesaban la selva del Darién, que se abrazaroncuando elríocre - ció, que sequedaron sindi - neroy sincomida, queescu - chó almas en pena mientars durmió a la intemperie. También lo queocurrió des - pués: losgritos, laschispas en lasllantasdelbus, el “hasta aquí llegué”quepensóy la “muy fea”travesía en ambulanciacon la angustia de no saberde suspadres. Eldolor en la cabeza, elardor enlas piernas, loshuesosrotos. Ahora lee una página en voz alta: “Soy Sandy Chuga, ecuatorianadecorazón.Con mi familiatuvimosunsueño y partimos.Salimos decasa un sábado; estábamos feli - ces ytristes ala vez.Mis her - manosy yonos despedimos detodami familia,lloramos, nos abrazamos, y mientras mi mamá daba su último abrazo ami abuelita,le dijo queíbamosporesesueño ”. Hoy Sandy sueñacon ser enfermera como Margine. Quizás doctora. Estudiar, graduarse y hacer todo por su hermanito, para que sus padres sesientan orgullosos de ella y, desde donde estén, vuelvanaabrazarla. De regreso aEcuador, Sandy continué dibujando y registrando todo en el diario donde escribió las travesías. CortesíaUnicef/PichUrdaneta AhoraSandy sueña con ser enfermera o, quizás,médica. CortesíaUnicef/PichUrdaneta

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