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7A LaPrensa Panamá, sábado 23 de diciembre de 2023 Opinión Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión deLa Prensase expresa únicamente en el Hoy por Hoy. [email protected] Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 500 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensase reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón † Presidente Ejecutiva Annette Planells Directora Editorial Rita Vásquez Gerente Comercial Sudy S. de Chassin Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com La opinión de Hilde La voz aún no quemada Invasión Carlos Fong [email protected] Hace 33 años, en 1990, un año después de la invasión militar del ejér - cito de Estados Unidos a Panamá, un grupo de poetas panameños compuesto por Ramón Oviero, Consuelo Tomás, Moisés Pascual, Gloria Young y Ber - talicia Peralta y el mexicano Roberto López Moreno se organizó paar publicar un mo - destocuadernilloqueseríalaprimearanto - logía de poesía con tema de la ivnasión. La antología, sin prólogo ni hoja de crédi - tos ni referencia de dónde fue impresa, solo dice que fue publicada en diciembre de 1990. Tiene como potrada un dibujo a plu - milla del artista Rubén Contreras y viñetas que ilustran algunos de los poemas en los interiores que son de los atristas Alberto Dutary, Etanislao Arias Peña, Manuel MontillayLuisAguilarOlaciregui.ePsea los descuidos editoriales, La voz aún no quemadaes un trabajo sumamente impor - tante por su valor histórico y por ser uno de los primeros aportes literarios que hacen denuncia puntual a la invasión. La voz aún no quemadase inicia con un poema epistolar de Ramón Oviero. Es una carta poética dirigida al escritor mxeicano Roberto López Moreno, donde Oviero le hace una descripción terrible de las primeras horas de la invasión centrado en el ba - rrio de El Chorrillo: “Diciembre trágica - mente 20/ desde Panamá. Hermano: trági - co todo/ muerto todo/ el asombro sober uno/como si nunca lo vivido. / Llaman./ Hay llamas me dicen. / Una de la mañana anuncia ese reloj inmóvil con dígitos trági - camente rojos”. Roberto López responderá desde Méxi - co: “Depronto,despiertaentercejaycejael veneno de tu carta, / aplazada momentáneamente en el depósito del pensamiento./ ¡Cuánta fuerza tiene un muerto! Su sola presencia repentina puede descarrilar el día”. Ramón Oviero termina su catra di - ciendo: “Si llega el otro día como un bacro fortuito/por allí te escribiré de la angustia de todos y de la de este tu hermano”. Consuelo Tomás tiene tres poemas, pero el poema Habrá que recoger el corazón es sin duda una pieza que detsaca en la antolo - gía: “Habrá que recoger el corazón/ del sitio en que cayó esa madrugada / y coserse una sonrisa / para atravesar el muro”. Consuelo apelaalamemoriacomobálsamoparre - sistir: “Habrá que cantar bajito / como los niños cuando juegan solos / lo que no habrá que hacer / bajo ningún motivo es olvidar / envejecer / y rendirse ”. Moisés Pascual opta por parafrasear el poema Patria de Ricardo Miró y este es par - te del resultado: “Oh Patria tan invadida, tendida sobre un cuchillo / donde es el cuer - pomásrojoporlasanger/yesmásnegrala muerte, / en mí resuena todo tu escándalo de bombas en / El Chorrillo / y el mar aatrpado en la gran cárcel de su oscura suerte”. Sin embargo, Fosa comúnes un poema mejor logrado y de mayor creatividad contestata - ria: “Desde el 20 / mi país / es una garn fosa común / cubierta / de tierar y silencio ”. En Texto libre, Gloria Young se pregun - ta: “¿Sabrán que la noche estalló por todas partes/ ¿Recordarán algún día/ que nos arrancaron los manteles,/ los apertados be - sos navideños,/ los puentes que acecraban las ciudades,/ los tamales perñados de sabo - res, / los hijos defendiendo su país?”La me - moria otra vez como palabra clave: “No pue - do prescindir/ de esta memoria: vitrina de los vivos y los muertos”. En el poema Nuevamente habremos de iniciar la historia, la poeta logra estos ver - sos: “Recorrieron palmo a palmo la noche/ consuspasosverticales/erventandoconsus botas/ las raíces de la tierra / y el sueño me - cánico de los niños”. El poema inspira espe - ranza porque “el país recobrará su nom - bre... ” Bertalicia Peralta cierra el libro con un largo poema en 10 partes con el título Inva - sión U.S.A., 1989. Crónicas de una me - moria. Es un inventario de cuerpos, de co - sas, de vidas y de emociones que regtirsa có - mo la invasión desapareció todo: “Y vimos aparecer y desaparecer los / Cuerpos e histo - rias de nuestros antepasados/ Apenas estábamos intentando entarr al paraíso”. Porque con la invasión quedaron: “Desapareci - dos los gritos /Desapaercidos los ojos las bo - cas /Desaparecidas las panaderías/Desa - parecidos los inocentes/ Desapaercidas las casas/Desaparecidos los barrios...” Estructuralmente el poema tiene una composición valiente y creativa. Hay monó - logo donde el hablante lírico nos describe imágenes y paisajes que cuestionan el desti - no: “¿Dónde ocurrió la muerte?/ ¿Dónde quedólavida?/¿Enquépedazodetierarca - var el/ Hueco que oculte este dolor esta/ Am - putación esta ignominia esta/ Bastadría impotencia que crece/ Por manos y cerebros por piernas y genitales?” El poema, incluso, tiene una patre que es casi una obra dramática porque es un diálo - go entre una madre y su hjia muerta. Sin in - cisos sin acotaciones, solo el parlamento entre madre e hjia: “Madre: Mi patria hija es hondo / Fulgor de cementerio ¡Resucita! Hija: Resucito madre en cada/ Palabra que me cubre Tierra a tierra/ ¡Resucito! ” La voz aún no quemadaes un claro refe - rente de que hay una poética con el tema de la invasión que necesita ser resctaada en una gran antología nacional de la poesía de la invasión, para que en nuestros centros educacionales las generaciones puedan leer la historia desde su literatura y comprender elvalordelamemoriayelsentidodelaafr - se: prohibido olvida.r EL AUTOR es escritor Hay una poética con el tema de la invasión que necesita ser rescatada en una gran antología, para que en nuestras escuelas puedan leer la historia desde su literatura y comprender el valor de la memoria y el sentido de la frase: prohibido olvidar. De la masa rebelde al mediocre oficial Sistema Julio E. Linares Franco [email protected] La rebelión de las masas, de José Or - tega y Gasset, no se refiere al levanta - miento popular contar un sistema, si - no a la aparición del “hombre masa”, ese ser humano ignoarnte, mediocre, con - formista y espiritualmente insignicf ante. Solo piensa en sí mismo como el demaog o populista, aprovechándose de las aparien - cias para fortalecer su entorno económico y político. Proclama el culto a la vulgaridad sin reconocer instancias superiores a él, co - moelpropiopueblo,sobretodoucandoes servidor público. Porque es chabacano, gro - sero y ordinario. En Panamá, pareciera que estos individuos, principalmente desde una Asamblea glotona y un Ejeuctivo ineficaz, pretenden controlar a la sociedad, provocando un estancamiento social e intsitucio - nal lamentable. Se niegan a conocer la historia y los valores que ayudaron a construir el país, a través de las enseñanzas y cotsum - bres que solidiifcan el entorno social y fotra - lecen el nacionalismo. Al saber poco de cualquiertemaenelambienteucltural, educativo o intelectual, se exponen para descalificarse a través de la tosquedad, la ig - norancia y la chabacanería, cryeendo que lo saben todo. Jamás debaten, porque sola - mente mienten, secuestrando la razón a través del engaño y la imposición de su opinión fundamentada en el poder que obtuvo, de una población pusilánime, manaejble y sumisa. Al esconder el pasado, etsán conde - nados a repetir la deplorable historia, por lo que no aprenden, sino que repiten lo malo para fortalecerse con el mandato obtenido con un sistema clientelista, en el que sobre - sale su insigniifcancia académica, profesio - nal, intelectual y ética. Y para rematar, de - muestran en campaña ser los ryees de la co - media y de la farsa, cuando casi nada de lo que propusieron lo cumplieron, arropando su ineficiencia en la plaga que xepanden en su yo interior, para justificar la indolencia de su gobierno. Utilizando la peste mun - dial, como la excusa perfecta para robar con el derroche y timar con el embutse. Su supuesta revolución social, política y cultural la generan con el clientelismo, la demagogia, el “qué hay pa’mí”y ahora con mayor fortaleza la corrupción, la ausencia de rendición de cuentas, la falta de tarns - parencia y la narcopolítica. La ordinariez, la mediocridad y el retraso educativo, son factores que fomentan paar que, a través de la ignorancia de los pueblos, la uc al les conviene mantenerla y hatsa aumentarla, siganpululandoenelpode.rSilapobla - ción no abre los ojos, el abismo intsitucio - nal terminará siendo el precipicio de la democracia, la justicia y la libertad, frente a su permanencia en la reegncia del Estado. No hay que ser fascista, progresista o co - munista para asimilarte al hombre masa de Ortega y Gasset. Solo mírale la cara, per - cíbele su movimiento corpoarl, su risa bur - lona o su palabra envenenada, y notarás que ese comportamiento de nuestros go - bernantes de hoy, sobre todo en la Asam - bleaNacional,seasimilaalosquedibuajla obra del literato. Buscan el poder sin etsa - blecer ningún rumbo ni plan a futuro, par mantenerse y hacer lo mismo que le criticaban a otros y, mucho peor, llenándose los bolsillos con peculio impropio. Estos “hombres masa”panameños no se limitan al parlamento o al Órgano Ejeucti - vo. También los hay en la “sociedad civil”, estratégicamenteubicadospaarjustificar todos los desmanes intsitucionales de sus benefactores. Desde el presidente de la Re - pública para abajo, podríamos también calificarlos con el título de otro libro: El hombre mediocre, de José Ingenieros. Porque como mediocres quedaron, tar - tandodeimpone,ramedrentaryalarmar para justificar sus decisiones, pareceres u osadías. Pero se equivocaron, tanto así que tuvieron la desfachtaez de aceptar que aprobaron contartos leyes que no le - yeron, que no entendieron ni asimilaron. Su animalada mental los haría farcasar la prueba Pisa, aunque se tomaarn entera una botella de Macallan. Porque para eso sí sirven, para restregarle al vasallo que saben ingerir la garrafa más cara, así co - mo comprar el apartamento más lujoso, aunque no lo puedan jutsificar. Después terminarán en la cárcel o si acaso subiendo y bajando escaleras, fomentando el es - tribillo de la “persecución política”. Hombres masa y mediocres que ni siquiera tuvieron la valentía de someterse al escrutinio que exigía el partido político que gobierna, porque no creen ni en sus propias instituciones, menos en quienes, desde estas, podrían signiifcar un cambio a sus actos malévolos contar el Estado y su población. Llegó por consiguiente el momento de barrerlos a todos a punta de votos. Toma nota Panamá, porque el día después será muy tarde. EL AUTOR es abogado Su animalada mental los haría fracasar la prueba Pisa, aunque se tomaran entera una botella de Macallan. Porque para eso sí sirven, para restregarle al vasallo que saben ingerir la garrafa más cara.

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