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edicion_2021_08_08

5A LaPrensa Panamá, 8 de agosto de 2021 Panorama Brunch dominical MónicaPalm [email protected] E scomúnqueenproce- sospenales,laspartes ponganenmarchato- daclasedeestrategiasdiri - gidasaganartiempo.Hay fiscales,porunlado,que apelanaladeclaratoriade causacomplejaparaexten - derenloposiblelosplazos delainvestigaciónoechan manodemedidascautela- respersonalesque,porsu duración,seconviertenen virtualescondenas.Losde - fensorestécnicos,porsupar- te,intentandilatarlosproce - sospenalesconcambiosre- pentinosdeabogadosalini- ciooenalgúnmomentocrí- ticodeljuicio,osimplemen- teapareciendoconuncerti - ficadodeincapacidadmédi- caquepresuntamenteles impidecomparecerenper- sona.Tambiénesfrecuente elusodeunrosariodema- niobrasyrecursos(decasa - ción,denulidad,deinconsti - tucionalidad,entreotros), todosdestinadosaconsumir tiempoenformainnecesa- ria,conelánimodeposter - garoimpedirlaresolución judicialdelconflicto,mien - traselhastíollevaalasvícti - mas(osuscónyuguesyde - másfamiliares…)adesistir desupretensión,sobreviene uncambio“favorable”enel escenariopolíticooprescri- belaacciónpenal. EnlaCorteSupremadeJus - ticia,sinembargo,parece quealguienhadecidido cambiarestarutina,porque enlasúltimassemanashe- mosvistocómosehandesig - nadodefensoresdeoficio paraqueactúenenvarios procesosimportantessobre presuntacorrupción,blan- queodecapitalesydelin- cuenciaorganizada,encaso queladefensatécnicaparti - cular,poralgunarazón,no sellegaraapresentarenla saladeaudiencia.Enelcaso BlueApple,cuyaaudiencia preliminarinicióelpasado jueves,senombraronabo - gadospúblicos(principales ysuplentes)paralas51per - sonasllamadasporlafisca - lía.Lomismoocurrióendos procesosprogramadosliga - dosalacasadevaloresFi - nancialPacificyalafirma MossackFonseca,donde hay18y55investigados,res - pectivamente.Laaudiencia preliminardelprimeroserá del13al14deseptiembrede 2021yladelsegundo,del10 deseptiembreal22deoctu - bredelmismoaño.Contan- toabogadojunto,serádifí - cilquenosetropiecenen lospasillosdelTeatroBal - boaodePlazaÁgora.ARi - cardoMartinelli,porsu parte,tambiénseleasigna- rondosabogadosdeoficio, despuésqueeljuiciopor presuntoespionajepolítico nopudoempezarenlafe- chaoriginalmenteacorda- da,porque(entreotrasra - zones)aunqueelexpresi - dentetieneunejércitode abogadosparticularesasu disposición,endetermina - domomentosolounaabo- gadadelequipolegalfigu - rabacomosuúnicadefen - soraenelexpedienteyella presentóesedíauncertifi - cadodeincapacidadmédi- ca,porunasupuestamoles - tiaenundiente.Lástima quealosjuecesnoselesocu - rrierahacerantesestasde - signaciones.Sehabríanpo- didoahorrarañosdedila - ciones.Envistadelosacon - tecimientosenfechasre- cientes,habráqueversila futuraestrategiadelasde - fensasincluyealdoctor Kravciooalgunodelosgale- nosquecompartensu“espe- cialidad”.Despuésdetodo, elcuerpohumanotiene206 huesosy,arazóndeunopor mes,superanconcreceslas excusasnecesariasparasu - mirenlaprescripcióncual - quieradeesoscasos. Viajeal corazóndel drama humanitarioenDarién Historias que hablan de una crisis continental y de los peligros de la selva: “ No les aconsejo que tomen esta ruta por más ganas que tengan de cumplir el sueño americano” , dice Nardie Cerdieu. MIGRACIÓN OhigginisArciaJaramillo ENVIADOESPECIAL [email protected] E l drama de la migra - ción irregular entre PanamáyColombiase vive con lágrimas, dolor, sangre y muertes. También navegando las portentosas aguas del Mar Caribe entre Necoclí y Capurganá, enel lado colombiano y, final - mente,cruzandolahermosa peroa lavez despiadadasel - va de Darién con sus cauda- lososríosTurquesayChucu - naque. Allí se impone la ley delmásfuerte. Cruzar esta selva viene siendo para los migrantes obligatoriamente una espe - ciede dolorosoritual,resul - tado de la pobreza y violen- ciaqueseviveensuspaíses,y que los lleva a ofrendarsus vidas por elsueño america - no, es decir llegar a Estados Unidosoenúltimainstancia encontrar una oportunidad en Canadá oMéxico. Nada más importa, inclusosus vi - das,contaldelograrlo. Son las 10:30 a.m. y en la estación receptora de mi - grantesde SanVicente,Me - tetí, Darién, estáClaraÁlva - rez, cubana, de 50 años, quien mantiene sus piernas extendidas y que a simple vista reflejan las marcas de su travesía porel temido ta - pón del Darién. “Esto no es para cualquiera, hay fango y muchaslomas”,dice. El sol impacta directa - menteel rostrodelamujery junto a lahumedad generan cierto grado de incomodi - dad,aunqueesonoleimpide seguir contandosu historia. Narra quedebido asu edad le tomó nueve días caminar la frontera entreColombia y Panamá,yqueunainfección en las piernas,que padece aún, no le permitenolvidar aquellavivencia. Pero lo quemás le preocu - pa aÁlvarez es la saludde su nieto de 11meses, Alito,co - mo ledicedecariño. Está re - cluidoenuno delos centros de salud de Darién debido a unabronquiolitis,unainfec- ciónpulmonar,queadquirió enlaselva. Lamujersequiebra,suelta unalágrimay nopuedecon - tinuar la conversación. In - terviene su yerno, Yusniel Morón, quien relata que las intensas lluvias causaron queel bebé seresfriaray con el pasode losdías secompli - cara suestado desalud.“Ad- quirió fiebre y en el primer campamentoen Bajo Chi - quito tardaronen trasladar - lo haciaun hospital” , subra - yóelcubanode24años. Hay que recordar que lue- godequelosmigrantessalen deCapurganá,enColombia, el primerpoblado paname - ñoal quelleganes BajoChi - quito, dentro dela comarca Emberá, donde habitan unas500personas. Tras días de camino y eventualidades, que van desde robos, abuso sexual, enfermedades o cansancio, Bajo Chiquito es el poblado dondelosmigrantesvuelven a sentir esperanza, luego de desafiar a la muerte en la densajungla. Durante un recorrido de LaPrensa porestepoblado, el día de ayer, más de 25 em - barcaciones salieroncarga - dasconentre12y15migran - tes cada unacon destino al albergue deLajas Blancaen MetetíDarién.Eranungran desfile de personasentrelas 7:00 a.m. y las 11:30 a.m. sorteandolafuertecorriente del Turquesa, para conti - nuar consucaminohaciaun mejorfuturo. Algunas piraguas, como llaman losemberá asus na - víos, quedaban atrapadas entrelas piedras deeste río, un afluente del gran Chucu - naque.Araízdeestoalgunos migrantes tenían que bajar - se a empujar la embarca - ción,aexpensasdeserataca - dos porun animalsalvaje o quelapiraguasevolteara. EnBajo Chiquitolas con - diciones son insalubres. Ba- sura por todos lados, lodo, no hay baños y lomás cerca - no quese acerca ala presen - ciadelEstado esunapeque - ña base del Servicio Nacio - Las piraguas llegan como un desfile interminable, cargadas de caminantes que buscan recomponer sus vidas en el norte del continente americano. AgustínHerrera nal de Fronteras (Senafrot), con unos 10 agentes y un puestodeSaludquegeneral - menteno tienemedicamen - tos. Ayerun equipo dela or - ganización Médicos Sin Fronterasatendíanalosque llegabancon heridas,enfer - mosodeshidratados. A diario allíllegan desde Carpurganáunos 300nue - vos migrantes, lo que hace máscomplejalaconvivencia en esta pequeña aldea indí - gena. El segundojefe embe - rá o noko de la comunidad, MelisioRosales subrayaque lo poco quetienen lo com - partenconloshuéspedes. “Algunos llegan con ham- bre, otros enfermos, pero tambiénnos dejan grandes cantidades de basura. Es momentoque las autorida - des miren loque ocurre en Bajo Chiquito”, planteó. Re - cuerda que aquíni siquiera tienen señaltelefónica pese a serel primercentro dere - cepcióndemigrantes. Leenvióunmensajealpre - sidentede laRepública,Lau - rentinoCortizo:“señorpresi - dente: garantice losderechos humanos denuestra comu - nidad y de esta población de migrantes. Nosotros hace - mosloquepodemos,peroso - losnopodemos” . ElúltimoreportedelServi - cioNacionaldeMigraciónde estasemanadacuentaqueen este poblado indígena hay más de500migrantes,de un total demil 236que hay en Darién.Aunqueen loqueva de 2021 por esta provincia, una de las más pobres del país, han pasadocasi 50 mil migrantes irregulares, según el ministro de Seguridad, JuanManuelPino. Otradelaspersonasquere- corrióestaextensa áreafueel cubano Jorge Arias.Él vivió en Colombia portres años, peroladifícilsituacióndelve - cinopaísleobligóatenerque adentrarseaunanuevaaven - tura: cruzar Dariénpara lle - garaNorteamérica. Elhombredepielcolorada evidentementemarcadapor el sol, cuenta queen su tra - yecto de seis días vio dos muertos en el caminoy un esqueleto con vestimenta de mujer. Todavía el joven no salede laimpresiónal verlos cadáveres: “prácticamente no se les entierra y quedan allí enel olvidoyenmediode lanada.Esuntristefinal”. Asu juiciosi hubiera sabi - do alo que seenfrentaría no retaríaala“selvadelamuer - te” y “sin ley ” como elmismo ladefine, aunquetras lasdo - lorosas vivencias diceque ya no puede dar marcha atrás, pero si dejó un mensaje a aquellos quequieran aden - trarse al tapón del Darién: allísobreviveelmásfuerte. Ahora su sueño es llegar a Miami, enEstados Unidos, donde tiene varios amigos para asentarse, comenzar a trabajar y una veztenga los recursos económicoscom - prarungranosodepeluchey llevárseloa su pequeñahija MelisaquedejóenCuba. Frente a este drama y las actividades delictivas, re - presentantes del Ministerio de Seguridad,la Cancillería, elMinisterioPúblico yelSe - nafront sostendrán unase - sión de trabajomañana lu - nes con sus homólogos co - lombianos con elfinde esta - blecer una ruta entre ambos países y a la vez comenzar unaofensivacontralasorga - nizaciones criminales que lucranconlosmigrantes. En el municipiode Neco - clí, Colombia, aúnhay unas 10 mil personas quese en - cuentranesperandosalirdel lugarparaingresaralaselva. En lo que respecta a Pana - mádeltotal quepasaronpor el paísen 2021,el 77%pro - viene de las antillasprinci - palmente Haití y Cuba, un 14% de América del Sur, un 5% de África y un 4% de Asia. Además el 65% son adultos y el otro 35% son menoresdeedad. Nardie Cerdieu, unahai - tiana de 39 años,es una de ellos. Luego de estar dos años en Surinam optó por viajar con su hija Agustina decincoañosaEstadosUni - dos. No obstante, enla selva fue víctima de robo: “le apuntaronamihijaparaque lesdieraeldinero”. Cerdieu contóque pagóa los coyotes 550 dólares por ellayotros550porsupeque- ña. Ellos le habían prometi - do quela dejarían enun lu - gar de la jungla donde solo tendría quecaminar undía parallegaraPanamá,perola dejaron sola y en medio de una zonatotalmente desco - nocida. Dice quede sumen - tenosale aquellaimagende laselvadelDarién:“esun lu - gar terrorífico.Noleaconse - jo a las personas quetomen esta rutapor másganasque tengande llegar o cumplir el sueñoamericano. Alfinalse puede convertir enuna gran pesadilla”. Darién, el triste final Esta inhóspita extensión de flora y faunaentrePana - máyColombiasehaconver - tido enel finaldel caminode muchos migrantesque bus - canlibertad, mejorescondi - cionesde viday paz. Suim - ponenteycaudalosoríoTur - quesa es protagonista y a la vez testigomudo deese fatí - dico último momento: la muerte. Fue allí donde Bárbara Enriques vio porúltima vez en 2019 a su madre Eneida Milián, de 81 años deedad. Ambas cubanas intentaban llegar, junto a su familia, a Estados Unidos, pero una gran crecida del río Turque - sa se llevó a la adultamayor mientras acampaban en el área y hasta lafecha no sabe nadade ella.Incluso espera - ronenCostaRicapormásde un añoa ver si tenían noti - ciasdel cuerpode sumadre, peronuncaloencontraron. Hoy desdeMiami aúnno olvidaaqueldíayapesarque llegóaEstadosUnidostoda - víasienteel vacíoquedejósu mamáy tambiénreflexiona: “estoy feliz por mis hijos y mis nietos queme acompa - ñan, perocon honestidadle digo quemi almay micora - zón están enesamaldita sel - va juntoa mi mamá.Yo me sientovacía, algomuygran - deme falta y esa ausenciano lacubreningúnpaís” . Las desapariciones en la selvadeDariény queno for- manpartedelasestadísticas oficiales del Estado vienen ocurriendo hace varios años, cuando comenzó el gran flujo migratorio. De eso da cuenta Yolanda Ca - milus, una joven haitiana quien vive enEstados Uni - dos, y que informóque su hermano Ronald Pierre de- sapareciómientrashacíaes - te viaje junto a su esposa y doshijos. Pierre venía acompañado de algunos amigos, quienes salieron con éldesde Ecua - dor, pero lo dejaron en la jungla cuando decidió, por cuentapropia, ayudar aotro migrante herido. Desde ese momento, nosabe nadade él ni del resto de su familia. “No tenemos noticiasde él desde 2016. Sitienen infor - mación de mi familia, por favor compartan ”, ruega la jovendesdeEstadosUnidos tras ser contactada por La Prensa esta semana para contarestahistoria. Otros como Miliáno Pie - rre aún siguendesapareci - dosenelcorazóndelaselvao en las aguasdel Turquesa,y seguramente mientras us - tedleeestahistoriaotrossu - fren intentando subirla fa - mosa “loma de la muerte”, llamada asípor ellosdebido aque lestomacasiundíasu - birla como parte de su arriesgado trayecto por Da - rién. Es allí en aquella her- mosa y despiadada franja selvática sin ley donde los sueños deprosperidad yli - bertad terminan,y comien - zanlapesadillaque lacanci - ller y vicepresidentade Co - lombia,Marta LucíaRamí - rez, definió en dos palabras “tragediahumanitaria”.

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