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26 14.07.2023 ENTREVISTA DE DELANTERAA PORTERA Stephani Vargas “Después de mi hija, estar en la selección es lo mejor que me ha pasado”, cuenta la arquera Stephani Vargas, la única jugadora del equipo que es mamá. Empezó a practicar fútbol a los seis años siendo delantera. En 2017 se convirtió en portera. Hace tres años, mientras jugaba para el equipo Tauro FC, salió embarazada. Desde el momento en que supo su estado suspendió sus entrenamientos. Su hija nació en 2020. ”Dije que no iba a jugar más porque mi mamá me dijo que tenía que dedicarme a mi hija, trabajar para ella”. Pero entonces la contactaron del Alianza FC y le pidieron que si podía jugar una temporada porque no tenían portera. Stephani lo conversó con su mamá y le dijo que sería la última vez que jugaba. Estuvo una temporada; la siguiente no. Su prima, que estaba en CD Plaza Amador, la llamó; necesitaban una portera. Stephani habló con su mamá y le dijo que esta sí sería la última oportunidad. “Si Dios me está dando esta oportunidad, cuando yo ya había dicho que era la última con Alianza, es por algo y así fue. Hice una buena temporada gracias a Dios, quedamos de segunda en el torneo y ahí vino el llamado a la selección”. Ese llamado llegó el 14 de octubre de 2022, el día de cumpleaños de su sobrino. “Cuando me llamaron de la selección, mi mamá fue como más flexible”, cuenta la portera. Comenta que su mamá ya no le pone “tantos peros, lo único que me dice es que no descuide a la niña ni descuide la universidad”. De 6:00 a.m. a 12 del mediodía, Stephani trabaja en un negocio familiar; en las tardes entrena. También estudia Seguridad Ocupacional en ISAE Universidad. Confiesa que a veces le ha afectado los comentarios que recibe en las redes sociales: “Como todo en la vida, si tú estás en un trabajo y te juzgan, te va a afectar”. Esta entrevista se realizó a finales de mayo; ese día en la noche Stephani jugaba un partido de la Liga de Fútbol Femenino panameño con su equipo Plaza Amador. Un mes después se anunció la lista de seleccionadas que irían al Mundial; Stephani no está en esa lista, pero sí estuvo en febrero cuando la selección hizo historia en Nueva Zelanda, cuando se ganaron ese pase a la Copa del Mundo. Cuando escuchó el pitazo final de la jueza central en ese partido de repechaje, recuerda que corrió hacia sus compañeras y a la primera que abrazó fue a Yenith Bailey, la portera titular de la selección “y le di las gracias por tremendo partido que se había tirado como siempre. Le agradecí a Dios porque siento que sin Él nada de esto hubiera sido posible”. ELLAS.pa Stephani Vargas tiene una niña de tres años. “Ella patea muy bien el balón, dice que quiere hacerme goles cuando esté grande”. Fotografías Janín Gastón

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