Expocomer_2026

16 Espacios de intercambio económico como ExpoComer reflejan una tendencia cada vez más clara en la economía global. Las cadenas de suministro del futuro se están reorganizando alrededor de los minerales críticos. La transición energética, la electrificación del transporte y el crecimiento de la infraestructura tecnológica están generando una demanda sin precedentes por metales estratégicos, entre los cuales el cobre ocupa un lugar central. Cada vehículo eléctrico, red de transmisión o sistema de energía renovable depende de este mineral para operar de forma eficiente y segura. Este nuevo escenario fue uno de los ejes de discusión en PDAC 2026, celebrado en Toronto, el principal encuentro mundial de la industria minera. Cada año, inversionistas, operadores, gobiernos y organismos multilaterales analizan allí hacia dónde se dirige el capital global y qué jurisdicciones están en mejores condiciones de atraerlo. El consenso fue claro. El capital para desarrollar nuevos proyectos mineros existe, pero se está volviendo cada vez más selectivo. Hoy los mercados no evalúan únicamente la geología de un proyecto o el tamaño de sus reservas. También ponderan la estabilidad institucional, la previsibilidad regulatoria y la capacidad de los países para gestionar proyectos de gran escala en contextos sociales complejos. En otras palabras, los recursos naturales por sí solos ya no garantizan inversión. La confianza se ha convertido en un factor determinante para viabilizar cualquier iniciativa de desarrollo. América Latina ocupa un lugar relevante en esta conversación. La región concentra algunas de las mayores reservas de cobre del mundo y países como Chile y Perú han logrado consolidar industrias mineras que hoy forman parte fundamental de sus exportaciones y de su inserción en el comercio global. Panamá también forma parte de este debate. El proyecto Cobre Panamá se mantiene actualmente en una fase de preservación y gestión segura mientras el país define el camino a seguir para el sector. En paralelo, la empresa ha fortalecido sus espacios de diálogo directo con la ciudadanía. A través de Cobre Conecta, una iniciativa de escucha ciudadana, colaboradores panameños del proyecto participan activamente en ferias, encuentros comunitarios y eventos regionales, compartiendo información sobre la minería, el cobre y el impacto económico que esta actividad puede generar en el país. Este programa ha permitido abrir conversaciones directas con la población y ya ha alcanzado a más de 250 mil personas en distintas provincias. Para una economía como la panameña, históricamente vinculada al comercio, la logística y su papel como hub regional, esta conversación está estrechamente ligada a la competitividad y a las oportunidades de desarrollo sostenible. En un momento en que el mundo busca nuevas fuentes de minerales críticos para sostener la transición energética y fortalecer sus cadenas de suministro estratégicas, los países que logren generar confianza, ofrecer marcos claros y articular desarrollo territorial serán los que capten las inversiones del futuro. En ese contexto, la conversación sobre el cobre en Panamá trasciende el ámbito estrictamente minero. Forma parte de una discusión más amplia sobre comercio, inversión y el posicionamiento del país dentro de las nuevas cadenas de valor globales, en las que la capacidad de integrar minería responsable, infraestructura y servicios se convierte en una ventaja competitiva decisiva. Cobre, comercio y competitividad en Panamá: la conversación que nos toca Por Maru Gálvez, Gerente de Relaciones Públicas de Cobre Panamá

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